martes, 10 de enero de 2012

Diario



Camine por el parque, hice un par de fotografías a contraluz …siempre hago la misma fotografía …me gusta que las cosas se antepongan al sol, que se definan por su sombra, pero que pierdan todo rasgo de fenómeno…sombras largas que rehuyen al sol…las otras fotos de luz frontal o escorzo no me apasionan, de hecho creo que ni siquiera me gusta mucho la fotografía …solo amo los contraluces, amo cuando algo se interpone a la luz…el Lucifer de Byron por ejemplo…

No respetamos a ningún tirano...obramos por impulsos , sin leyes , naturalmente...somos rebeldes y de nuestros actos se genera el mundo tal como lo conocemos...¿que nos diferencia entonces del Lucifer de Byron? el único Lucifer posible.....lo oscuro, lo malo son palabras demasiado gastadas ... deberíamos decir sencillamente deseamos...


“Nada nos alegra tanto a nosotros, filósofos, como que la gente se equivoque y nos tome por artistas…mis ideas están todas ligadas. Hace años que estoy en el verdadero camino. Poco a poco aparece la luz de tu filosofía; paso a paso la sigues; vas lentamente y no ves lo pasado, lo sufrido ya; pero hay que verlo, en toda su grandeza, para creer en ella. Me siento aliviado, fuerte, con un envidiable estado de ánimo. Las cosas más serias las oculto detrás de la farsa…” (Carta de Nietzsche a Georg Brandes, Mayo 1888)



Las mismas palabras que sirven para responderle a un cajero en un banco sirven para armar un verso de Rilke... Se me reprochara su calidad, su orden, su música, es cierto, pero en el fondo son las mismas palabras en tanto palabras y no como distintas lenguas intraducibles …la gente en el lenguaje navega día a día con un poder que es inimaginable, eso es lo fascinante, es la alegría de vivir…




‎"La vida de la mente, piensa para sí: ¿a eso es a lo que nos hemos dedicado, yo y esos otros trotamundos solitarios ..? ¿Nos espera alguna recompensa? ¿Se disipará nuestra soledad, o la vida de la mente es en sí misma una recompensa?..." (J.M.Coetzee. Juventud)




Escribo cartas, muchas y de los más variadas asuntos, aunque lo fundamental de ellas no sea su contenido sino su remitente.. Pero este se debe mantener difuso como cuando la tinta en el papel se le vierte agua…No podrá considerarse una carta si el remitente no está perfectamente incluido en su sobre pero no necesariamente este debe ser legible y claro…Si estás leyendo mi carta no quiere decir necesariamente que esta carta es para ti...eres el remitente difuso, la tinta que se corre, la mujer que se marcha…




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1 comentario:

Jesús Díaz Palma dijo...

La frase de Shakespeare es genial. Pero yo creo que el infierno no está vacío; puesto que lo habitamos nosotros: los demonios.