martes, 20 de diciembre de 2011

Diario




‎"Cuídate del intelecto, Sabe tanto que no sabe nada Y te deja colgando boca abajo, Articulando sabiduría Mientras el corazón se te sale por la boca..." (Anne Sexton. "Consejos para una persona especial")



No hay un protocolo, hay millones y de todas las formas posibles, hay hombres que no es que se rebelen frente a ellos, sino se quedan en sus divisiones, en esos espacios en blanco donde no impera ninguna orden, como esos rincones inaccesibles y llenos de polvo que tienen algunas casas y que ninguna arquitectura medito previamente…



¿Qué es el infierno? Las mujeres que no son nuestras… es infinito y además crece, ya que las que fueron nuestras tampoco lo fueron… como dice Pavese no se qué hacer con la mujer del otro…



‎"O casarme, tener hijos, enjaularme en la estructura familiar. Ir a algún sitio para trabajar todos los días y después volver. Era imposible. Hacer cosas normales como ir a comidas campestres, fiestas de navidad, el 4 de Julio, el Día del Trabajo, el Día de la Madre... ¿acaso los hombres nacían para soportar esas cosas y luego morir?..." (Charles Bukowski. La senda del perdedor)




Los griegos, arrogantes señores, inventaron ese apelativo sepulcral para determinar al otro: los barbaros. Nosotros no lo aceptamos ya que vemos en estos un componente esencial de nuestra civilización (llena de amalgamas, fusiones, abrazos y sometimientos). Pero como hoy el territorio es un concepto obsoleto no podemos ver a los bárbaros…pero los bárbaros están aquí. Nosotros no hacemos murallas culturales como los griegos, las derribamos y una vez derribadas no sabemos que somos nosotros ni que son ellos, así la “humanidad” es un concepto que no alcanza, ya que este no asegura virtud sino sólo participación, y de pronto sin darnos cuenta toda una cultura es derrotada…




“No voy a pasar el resto de mi vida sonriendo y estrechando manos y enviando y recibiendo perogrulladas, como un candidato a funcionario político, porque yo soy escritor... mi mente tiene que estar sola, como la de Greta Garbo...” (Jack Kerouac)


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1 comentario:

Jesús Díaz Palma dijo...

Tremendo dilema ése: ¿Qué hacer con las mujeres que no son nuestras? Quizá el más atormentador, sobre para los filósofos de alta cuna.