martes, 13 de diciembre de 2011

Diario




“La historia agrega que [Shakespeare], antes o después de morir, se supo frente a Dios y le dijo: Yo, que tantos hombres he sido en vano, quiero ser uno y yo. La voz de Dios le contestó desde un torbellino: Yo tampoco soy; yo soñé el mundo como tú soñaste tu obra, mi Shakespeare, y entre las formas de mi sueño estabas tú, que como yo eres muchos y nadie…” (Jorge Luis Borges. El hacedor)




La razón como conquista, la inteligencia como ley, la comprensión como reconciliación con el mundo, lejos me quedo con esta última...



“El objetivo de la fiesta es hacernos olvidar que somos seres solitarios, miserables y condenados a morir; en otras palabras, evitar que nos convirtamos en animales...la humilde y sonriente aceptación del desastre común permite el siguiente triunfo: transformar una fiesta malograda en un momento de agradable banalidad....Finalmente, una perspectiva consoladora: con ayuda de la edad, esa obligación de la fiesta disminuye, la inclinación a la soledad aumenta; se impone la vida real…” (Michel Houellebecq. Intervenciones)



“Me preguntan si escribo. Contesto que no. Porque no entiendo qué es lo que preguntan. Siempre balbuceo en mi cuaderno. Pero, ¿escribes ahora?, ¿qué escribes? No sé. No, nada… respondo. ¿Por qué no me preguntan si respiro? Será que respirar no tiene importancia. Sin embargo, al respirar, emito el mismo sonido que al escribir. Cierta sordera, sin duda, nos impide atender a lo que vibra despacio, calladamente…” (Chantal Maillard. Bélgica)



Hombres zen: con el lenguaje no se puede obtener lo que piden…piensan un triángulo de cuatro ángulos ¿Qué logro? Nada, no se forma ninguna figura… el impulso innato a imaginar esa figura no alcanza…no se llega, sin embargo ese impulso hacia lo absurdo crea religiones milenarias…Quizás deberíamos estudiar más ese impulso y no tanto los fracasos lógicos a los cuales están forzosamente destinados…



“Cantemos al amor y a la pereza, /Nada más vale la pena./ Aunque he estado en muchas tierras/no hay otra en donde vivir./ Y yo prefiero tomar a mi amada ,/ Aunque las rosas de tristeza mueran,/ Antes de hacer grandes hazañas en Hungría/ Pasando a la memoria de los hombres…” (Ezra Pound. Una Inmoralidad)



Tiempo de absorción, tiempo de ceguera, de silencio, de habitación…de demolición, de farsa y simulacro…tiempo de locura absoluta sin quebrar ni una botella. Y entre todas esas ruinas hay que saber dejarle pista de baile a la mujer… Ese espacio obligado, incluso más que la mujer misma, es perturbador… y digo “la” mujer en vez de “una” mujer, porque es imposible individualizarla…es puro espacio indefinible…




Las pautas económicas del liberalismo no tendrían porque dejar de actuar en el terreno del amor. Cuando la adicción insaciable del hombre al deseo narcisista de la conquista llegue y supere al acto de conquista consumado, que es lo que llaman amor, estaremos liquidados, si es que ya no llegó…. Se puede sobrevivir, eso sí, actuando una conquista eterna con el objeto amado, tal como el león sobrevive a regañadientes cuando le tiran la comida fileteada en los zoológicos…



Siempre me he preguntado sobre el mundo de la moda ¿quién decide lo que se lleva una temporada…un corte, un color , un largo? ¿Lo decide un grupo de diseñadores democráticamente, un tirano poderoso, o la gente que simplemente por un rumor empieza a usar cierto tipo de ropa?...Pienso con horror que todo se decide en el mundo dentro de esas tres alternativas…hasta la filosofía.




‎"El éxtasis intelectual al que he tenido acceso desde la primera infancia. Pero el éxtasis es el éxtasis.El “deseo” intelectual es como el deseo sexual...." (Susan Sontag-Diarios tempranos, 1947-1964)


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