martes, 16 de septiembre de 2008

Por favor dejen al Mc Donald's en paz. (Aunque sea por unos años mientras se apedrea otra cosa)






Cualquiera que lea a “No logo” de Naomi Klein dejará de apedrear por un tiempo Mc Donald's, se confundirá en que apedrear, se someterá al agudo análisis del marketing siempre voluble. Creo que Eddie Vedder debió haberlo leído, para no luchar contra TicketMaster, en la batalla mas absurda de la historia pero que lo dejó tranquilo por unos años hasta que nuevamente aceptó el impuesto a las entradas. Después de unos años quizás se añeje Naomi, sólo el ingeniero comercial de las editoriales lo sabrá. Me consta que los marxistas mas ortodoxos (o más leninistas, Zizek entre otros) no le creen ¿pero a quien le cree la izquierda radical? todo es maquillaje para ellos, esta bien son necesarios y entrañables entre tanta suspicacia.

Veo a niños apedreando el Mc Donald's y me acuerdo cuando en Reñaca entré a uno, muy fatigado, tomé un café y comí un humilde pastel de manzana, es feo no hay que ser un esteta para comprobarlo , sus hamburguesas son malas, pero su café y helados son exquisitos (por que han anexado un espacio a su lado llamado Mc Café con Wi-Fi , buenas tortas y comodidad, me refiero a sofás de cuero, buena vista, fino té oriental, aire acondicionado, un desodorante ambiental de calidad tan preciado en lugares donde domina la fritura, junto con universitarios desprejuiciados, leyendo quizás alguna novela de Haruki Murakami sin el temor de ser estigmatizados por estar en el territorio gastronómico del pecado , en la franja de Gaza del estómago, en suma lo que representa Alberto Fuguet con su monstruo- slogan llamado Mc Ondo) , aunque da un espanto terrible cuando el jefe del local que gana $ 20.000 mas que los demás arenga como pastor evangélico a los empleados y lo peor que estos últimos se la creen y suspenden su fatiga. Todo eso juega en contra de aceptar al Mc Donald's como una posibilidad seria de comer. Pero ¿y si fuese rico? , su estética bella, su atención satisfactoria. Por que no apedrear el Ruby Tuesday , u otra comida chatarra, en realidad Mc Donald's no es necesariamente sinónimo de malo, alguien tuvo que realizar el ejercicio de asociar al mas grande símbolo del capitalismo con la comida mas mala y dañina del mundo, este ejercicio funcionó , por que objetivamente la comida es mala, pero no necesariamente mas mala para la salud que la del viejito que vende sándwich de perniles en el barrio Franklin o el vendedor de papas fritas callejero o los chocolates de grasa del persa y que representan al trabajador honrado chileno. Error de asociar estética y “ética” .Estética en su denominador mas básico, el del gusto gastronómico, vital .

El niño que lo apedrea usa jeans Levis y zapatillas Nike , nadie discute que las Nike son cómodas y los Levis bellos ( especialmente soy fanático de sus chaquetas) lo que los jóvenes no soportan del Mc Donald's es que sea gastronómicamente malo para el gusto y la salud (aunque suena extraño un joven preocupado de la salud), que sea la encarnación del mal, ¿y si dejase de serlo? ya el símbolo es muy poderoso, pero la capacidad simbólica del hombre no basta . Sumémosle a los vegetarianos rabiosos que quieren que todo el mundo coma betarragas y el teorema esta listo: Lo moralmente malo (en este caso lo político y económicamente malo) también contagia al producto mismo, como si fuera algo misterioso, casi teológico. Esto nos recuerda con un poco de vergüenza, a las leyes gastronómicas del Judío antiguo. Y como es malo en si también se pueden sumar al lapidamiento organizaciones que no necesariamente son de ultraizquierda pero que defienden a las vacas ¿?

El Mc Donald's tiene quizás ingenieros comerciales ortodoxos, lo que mas han hecho por pervivir es tratar de reducir un poco las grasas , nacionalizar tibiamente las comidas o crear el mencionado Mc Café , aun así muéstrenme la estadística que sea , creo que van derecho a la decadencia. La gente asociaba directamente a este restorán con lo peor de la comida chatarra, (mientras que hoy y muchos estudios lo avalan, casi todo es comida chatarra, incluyendo los sanos Cornflakes), la gente lo asociaba al símbolo yanqui y capitalista por excelencia , esa asociación funcionaba tanto para exacerbar los corazones de los jóvenes, como por utilizar un marketing básico (el de las cajitas felices, pensando aún en los niños que juegan con juguetes, que todavía los hay), el Mc Donald's no hizo nada al respecto , se mantiene Mc Donald's y morirá Mc Donald's, (mientras la Sprite es casi una bebida sudamericana en cuanto a marketing se refiere y Sony es pura tecnología que cada vez se hace mas amigable), mucha gente ignora que mientras su odio al Mc Donald's se acrecienta otras multinacionales entran a su hogar tierna y espontáneamente, están mas a la altura del marketing actual, son inmunes al radar de la rebeldía juvenil. Observen el fenómeno de la tienda “Casa ideas” que manda el plano a China de un guijarro de greda a lo Pomaire, y allá con pésimas condiciones de trabajo se realiza el molde y se trae inocentemente a sus vitrinas en un acto de producción irregular, de carácter derechamente capitalista y con una competencia por decir lo menos desleal (aunque en términos librecambistas este termino no exista y obligue a los burgueses mas sensatos a crear esa tontería del “comercio justo”). La joven que odia el Mc Donald's hace la vista gorda y compra tranquilamente en esta tienda que tiene buen gusto y estilo para la decoración de su departamento de soltera.

En el Mc Donald's se da la ecuación de comida mala con un símbolo poderoso del capitalismo, creo que el símbolo mismo no da para apedrear, eso no lo supieron ver sus ingenieros, que además creo que no tienen espíritu, ¿pero cuantas multinacionales esconden con maestría su glotonería capitalista con una buena campaña de Marketing?, partiendo por los grupos de rock , tiendas especializadas o multitiendas que usan los rostros de los galanes de teleseries locales (estas tiendas de origen local como Falabella y Almacenes Paris evolucionan en capitales continentales hasta convertirse a los mismos vicios de las multinacionales), ¿Dónde esta Norteamérica acá? si todo el consumo gira en lo chileno, para tirar piedras primero hay que olfatear a los ingenieros comerciales y sus tretas, el Marketing de la diversidad, Naomi Klein explica este fenómenos así:

Actualmente, la palabra clave del marketing mundial no es vender Estados Unidos al mundo, sino lograr una especie de condimento de marketing para todos los habitantes del mundo. A finales de la década de 1990, el tono ya no lo dicta el Hombre Marlboro sino Ricky Martin: una mezcla bilingüe de Norte y Sur, algo de latino y algo de R&B, con letras de canciones que celebran la fiesta mundial. Este enfoque de restaurante étnico crea una ubicuidad, un mundo unívoco, un centro comercial global donde las corporaciones pueden vender un producto único en diversos países sin provocar las antiguas protestas contra «Coca-Colonización».

Solo el Mc Donald's quedo religiosamente estigmatizado, va a tener que usar de por vida vitrinas con vidrios reforzados. Que Benjamín Vicuña y Sergio Lagos sean rostros de multitiendas es justamente para que estas no sean “apedreadas” y que sus condiciones “de la producción al servicio” estén lo más alejado de lo que significa un Mc Donald's.

Lo importante para esta ingeniería es hacernos olvidar los sistemas de producción, hay gente que ni siquiera los sospecha, las caras publicitarias, triunfadores locales, nos muestran el servicio, esa es la clave, todo es servicio, no hay como inferir con ese bello rostro un sistema de producción irregular o injusto, pero: no es sospecho ponerse a investigar los lugares comunes de fabricación que nos indican los etiquetados de la ropa… esto daría para un estudio mas largo y detallado.

Vean como se ejercen los movimientos en este sentido, en este caso entre zapatillas y música pop , relatado en el NO LOGO de Klein:

El último capítulo de la carrera de la generalidad de EE.UU. hacia el filón de oro de la pobreza comenzó en 1986, cuando los rappers Run-DMC insuflaron nueva vida a los productos Adidas con su exitoso single «My Adidas», un homenaje a su marca favorita. Ya en esa época, el trío de rap, inmensamente popular, tenía legiones de admiradores que copiaban su característico estilo de ponerse medallones de oro y chándales y zapatillas Adidas sin cordones. «Las hemos llevado toda la vida», dijo Darryl McDaniels de DMC refiriéndose a las zapatillas. Eso fue suficiente por entonces, pero al cabo de un tiempo a Russell Simmons, presidente de Def Jam Records, una marca de Ruin-DMC, se le ocurrió que a los muchachos había que pagarles por la promoción que daban a Adidas. Insinuó a la empresa alemana que contribuyera con dinero a la gira Together Forever del grupo en 1998. Los ejecutivos de Adidas no querían relacionarse con la música rap, que en ese momento se calificaba de moda pasajera o se atacaba por ser una incitación a la rebeldía. Para hacerles cambiar de opinión, Simmons invitó a un par de peces gordos a un espectáculo de Run-DMC. Christopher Vaughn describe la anécdota en Black Enterprise: «En un momento clave, mientras el grupo tocaba la canción («My Adidas»), uno de los cantantes exclamó: "¡Ahora sacudid vuestras Adidas!", y tres mil pares de zapatillas volaron por el aire. A los ejecutivos les faltó tiempo para sacar sus talonarios».Hacia la época de la Feria de Calzado Deportivo de Atlanta de ese año, Adidas presentó su nueva línea de zapatillas Run-DCM: las Super Star y las Ultra Star, «diseñadas para llevar sin cordones».

¿Pero es el más malo el más poderoso? , la experiencia dice que no, lo mas malo del capitalismo no necesariamente es lo más explícito, tan ingenuo en cuanto a marketing se refiere como el Mc Donald's , los mas poderosos son los que ya están instalados en casa y aún más en nuestro inconsciente , los que nunca ni en sueños intentaríamos apedrear.

1 comentario:

Alfonso dijo...

Parece que el sistema ha cooptado toda forma de disentimiento reencauzándole al mismo. Bueno mi estimado coctelero parece que seguiremos protestando con los tennis puestos :P