lunes, 30 de abril de 2012

Diario




Leyendo un excelente artículo sobre los superhéroes en una revista de reportajes de ayer. ¡Qué riqueza le dio la guerra fría a esas historias!…todos esos héroes de una u otra forma se nutrieron de ella para potenciarse (pienso en el suero militar del capitán América y muchas otras mutaciones debido a la mala intervención de “inteligencia militar” ), En cambio los monstruos son menos hijos de  la diplomacia que de la injusticia civil, la ficción de los superhéroes son políticas, la de los monstruos más bien sociales , el bullying de Jason , el abuso infantil de Freddy, la barbarie de la comarca frente a la inocencia de Frankenstein y el hombre elefante , el romanticismo incomprendido de drácula, etc , pero ahora reflotan los superhéroes sin guerra fría , y los guionistas deben reacomodar la política internacional, la solución es obvia, ¿pero llegara alguna vez el tiempo de la inversión? ¿La de los monstruos políticos y la de los héroes sociales? Los héroes tienden a potenciar la nacionalidad, el monstruo al individuo atormentado… se puede leer bien un periodo histórico indagando en sus protagonismos...Hay tiempos en que su peligrosidad política se expresa en el auge o desplome de héroes y monstruos…. 


 "Por eso era incapaz de verla, de entrar en su portal, de besarla, de acostarse con ella, de llevarla a una fiesta cogida de la mano, porque lo contrario no es morir amando, lo contrario es amar como ama todo el mundo, entrar, besar, follar, mentir. ¡Ni siquiera lo llaman amor!, pensó en voz alta. ¡Lo llaman relaciones! ¡Pues bien, que se relacionen entre ellos y me dejen a mí en paz!..." (Ray Loriga. "Ya sólo habla de amor")



 Transcribí a mi diario una carta de una lectora de una revista Vea, que llega siempre a mis manos surrealistamente , ya sea en una consulta de un dentista barato o por una tía ociosa y enajenada, (y que nunca es actual sino que siempre es de unos años atrás, pero se conserva nueva ) En esta carta una señora exigía a ciertos rostros televisivos que usaran corbatas “ya que en los hombres es un adorno útil y muy necesario” , lo pedía con una seguridad y sinceridad envidiable …me imagino su redacción a altas horas de la noche en su solitario departamento (aunque este tenga un viejo marido y un perrito que no se contabilizan ) su pequeña indignación , su real ansiedad por cambiar las cosas y su rostro triunfal al ver publicada su carta. Dejé un tiempo de estudiar historia (con todos esos serios documentos filológicos) para fascinarme por estos simples relatos que me hacen comprender y aceptar también mi propia estupidez creativa… La estupidez no tiene antónimos, no lucha contra ninguna resistencia, se deja llevar cómoda por el río humano, irradiamos presencia en ella. Solo vislumbra al mundo moderno, el que la apacigua sin vencerla, la comprende y se fascina con ella… 




 "He pensado en mi libro, un libro requiere todos los pensamientos que se ha tenido nunca...es un crimen empezar algo siquiera, todo es mentira, toda coma es mentira, todo es solo una horrible charlatanería, una insignificancia, una bajeza, una humillación para mí, pero me aferro a esos pocos pensamientos, y lo que importa es cada letra, lo que importa es cada letra y el reconocimiento de la estupidez..." (Thomas Bernhard. En las alturas) 



 La teoría del paraguas, de no doblegarse en la calle y seguir caminando con el totalmente recto, a ver si los otros que vienen de frente lo esquivan…al final me doblego , termino esquivando todos los paraguas inimaginables (me acuerdo de Teresa de la Insoportable levedad del ser , pero ella era valiente no doblaba el paraguas ¿todo tiene que derivar en la fantasía literaria?, bello pero ridículo a la vez)…es mi personalidad afable…dada ingenuamente a los demás. En la exposición de Walter Benjamin sentado viendo la película lo confirmo, soy de esas marionetas modernas que el denunciaba, que no dicen nada solo muestran…de vuelta escuchando el Freewheelin en el bus de los obreros tristes (por el momento una vida pequeña)… 



 "¿dónde estamos cuando pensamos?..." (Hannah Arendt . La vida del espíritu)



.

No hay comentarios: