jueves, 2 de abril de 2015

Diario





"Cristianismo de mamá al final de su vida. A la mujer pobre, desdichada, ignorante ¿mostrarle el sputnik? ¡Que la cruz la sostenga!..." (Albert Camus. Notas y proyectos para El primer hombre)
He pensado tras esto, nadie tiene derecho a reírse de la religión . Que cada uno soporte la existencia como le plazca. O imaginando un paraíso rodeado de vacas, de ángeles o de fibra óptica ...Es irrelevante lo que rodea, lo importante es la madera con la que hemos construido nuestra resistencia...




Casi siempre los que hoy escriben libros, y es más fácil hacerlos que escribirlos, (incluso ya los están haciendo antes de escribirlos) lo hacen como una coartada , una coartada para ocultar una vida miserable, poco exitosa, pequeña. Una vez impreso el libro (lleno también de cosas miserables pero inmunizadas por la caricatura) han encontrado un sitial, un valor, una felicitación, en el corazón del amigo, en la falda de la novia, en la comprensión de la familia. Su verdadero "yo" se oculta en un sitial perfectamente confeccionado a la medida del cariño.
La literatura de la coartada no me gusta, cada día me gusta mas quien no busca un sitio, sino simplemente pinta su vida, así sin coartadas. Es un tipo de literatura escasa. Montaignana. "hambrienta de exteriorizarse", indiferente del medio con que lo haga...Los deseos de sumar al mosaico de su época son mucho más vitales que una consideración , un aplauso, un alago y todas esas musas famélicas que la mayoría de los artistas usan para comenzar a mover su culo ...No hay palabras más tristes, sobre todo si uno ha pasado la mañana haciendo trámites , que "gestión cultural" Gestionar, capitalizar, organizar, y todo esa nomenclatura burócrata debe ser desterrada y estar en riña constante con nuestro caos hermoso...




Caminando por el centro de la ciudad de pronto me sentí absolutamente apartado, mucho mas que un extranjero, que por las formas globalizadas de existencia actual, se adecua perfectamente en cualquier metropoli del mundo. Todos los comportamientos son iguales frente a lo relevante, la transacción. Me sentí "ajeno". La indeferencia del "Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé..." de Mersault, ya no se asocia a una extranjería, mas bien a un rotundo sentimiento de ser ajeno: "Hoy ha muerto papá, y lo sé".
Los almuerzos de los ejecutivos , las nerviosas conversaciones al paso, las vestimentas pulcras y a la moda, la mochedumbre enquistada en el trabajo, todo me impulsó en un minuto a huir... Entonces entré a una iglesia. Un micromundo silencioso. Allí habían tres hombres concentrados en su dios. No me importa el nombre de este más que la concentración del hombre, desde Egipto a Atenas, desde Roma a Benarés, la concentración es la misma, huir de una u otra forma de la transacción, de la inercia económica, de la incorporación.
Y allí, en el silencio extravagante de la religión , me acordé que no hay mas bella definición del Mal que la que dijo Kafka entre tos y tos (más que la de San Agustín que es sólo una vacante del bien) "El mal, dice nuestro coleóptero amigo, es lo que distrae"...





De la lectura de Tiqqun por la mañana, me ahorro su diatriba posmoderna (pero aprendo, siempre se descubren nuevas policías) , y sólo me quedo con los títulos de sus artículos , que son geniales. Por ejemplo este:
"Primeros materiales para una teoría de la Jovencita"
Siempre insisten en una cosa, el mundo está jodido, pero lo grave es que está jodido de la peor forma, de una forma absolutamente sutil...Para la debacle explícita están otros, para la "sutileza" del corcoveo del sistema, se necesitan filósofos cirujanos...




Leyendo los escritos de Walter Benjamin uno puede llegar a sentir el movimiento del pensar cuando se desplaza. Parece tan bien parado en su época , en si mismo y en las cabezas de los demás, que sólo le hace falta "mostrar", para establecer el diagnóstico. Consciente de la crisis sin igual en que vivimos, no teme de pronto, entre idea e idea, poner de ejemplo hasta el ratón Mickey. Es peligrosamente fascinante, y es así como uno debería escribir si está consciente de la temible crisis actual de la humanidad. ¿Cuál es esta ? Sobrevivir a la cultura... Y "hacerlo riendo"...





El correcaminos alcanza una velocidad máxima de 32 km/h, mientras que el coyote lo hace a 69 km/h.





Se acerca la Semana Santa. ¿El Cristo del Estado de Constantino?, ¿El Cristo de la burguesía de Lutero? ¿El Cristo de los campesinos de Thomas Müntzer?
Yo me quedo con el verdadero, el Cristo de Zeffirelli...





Roberto Arlt “El placer de vagabundear”, E. M. Cioran "Contra el trabajo", Guillermo Fadanelli "Elogio de la vagancia", Jerome K. Jerome "Divagaciones de un haragán", Bertrand Russell "Elogio de la ociosidad", Paul Lafargue "El derecho universal a la pereza", Robert Louis Stevenson “Apología del ocio”, Miguel de Unamuno “En defensa de la haraganería”, Charles Dudley Warner "El arte de la ociosidad", Andrew J. Smart "El arte y la ciencia de no hacer nada: el piloto automático del cerebro", Tom Hodgkinson "Elogio de la pereza".
Lista preliminar, y aún mejorable, de lecturas que propondría al Ministerio de Educación, para el año escolar en curso.





Episodio de antología en el Dentista. No estoy seguro si es la pieza quince o la catorce la que me duele, pero de que me duele, me duele. No hay indicios en las radiografías que apoyen mucho. Curioso.
¿No ubicas tu dolor? Me preguntó la dentista.
Me vine pensando en el metro. ¡Qué jodida pregunta me hizo! Esa sí que es una buena pregunta, la mejor que me han hecho en toda la vida.





Un amigo me muestra un cuaderno donde había anotado las mujeres que ha tenido en su vida, 27 en total. Stendhal también lo hacía, le dije sonriente.-"No es vanidad porque me conoces- agregó -, sólo que anotando esto, he tomado más conciencia de mi historia. Los primeros años, quizás en mi cenit hormonal, tuve tan pocas mujeres , luego en la treintena aparecen. Triplico el número justo cuando ya no creo en nada", me cuenta con un tono sincero y desconsolado.
También Pico della Mirandola, el famoso humanista, hacía esto. Creía conocer un poco más el mundo gracias a cada una de sus amantes. La cama también es un texto y coopera con la llegada del Renacimiento.
Me despedí pensativo. Cuando se cree en algo (el dios del amor por ejemplo), lo rodea a uno la sencillez, lo poco, lo discreto. Sólo basta fijarse en los santos. Despues, nihilista y amargado, vienen los festines, los banquetes, las pasiones.Vienen para celebrar la nada. La inutilidad de la abundancia.
Vi como el número mataba a un corazón lentamente. Pese a todo, el carruaje del deseo sigue sumando. Avanza enceguecido y a latigazo limpio...





" Hay mujeres que he presentido cultivadas a un cuarto de hora lejos, únicamente por la manera en que miraban las olas..." ( "Memorias de un loco" novela escrita en 1838 por Gustave Flaubert, cuando tenía 17 años)



“Vive en perpetua fuga de sí mismo, elaborándose una vida ideal que es el reverso de la mediocridad de su existencia; el origen oscuro, un aspecto físico poco atractivo, la pobreza, un currículum vitae anodino, el vegetar siempre en puestos secundarios (cónsul en la diminuta y aburrida Civitavecchia desde 1831), sin que casi nadie valorara la importancia de su obra, todo eso desaparece bajo el retrato de un dandy orgulloso y displicente, hipersensible, alma noble y ambiciosa que está por encima del bien y del mal en pugna con la sociedad ruin...” (Carlos Pujol sobre la vida de Stendhal) Dos días de intenso dolor de muelas, mañana endodoncia. ¿Para que el dolor?, quizás tenga un sentido de alerta y protección . Montaigne que sufría de cólicos renales, decía que estos existían para el disfrute que se producía cuando este se iba. Y es que uno sale del dolor, renovado, triunfal, gozoso. La huida del dolor es lo más parecido a un amanecer personal. Se siente uno más templado , real.
Dice Borges "Creo que basta un dolor de muelas para negar la existencia de un Dios todopoderoso". Al contrario, creo que en los mundos sin anestesia del pasado, más fuerte se daba el fenómeno religioso.
En la edad media se creía que existía una especie de gusano demoniaco, el llamado Neguijón, que atacaba las muelas por dentro. Los tratamientos se basaban en romper la muela para buscarlo, y si había mucho dolor la solución era echar hierro candente por los oídos.
Debe haber mucho de filosófico en el dolor de muelas. Cervantes, Shakespeare, Dante, Ortega, Russell, Wittgenstein, entre muchos otros, hablan de el y lo ocupan de ejemplo, o de la sensación humana intransferible o de un trauma existencial. Sin duda todos lo sintieron alguna vez, y los marcó.
Borges quizás no conocía el tramal, droga opiacia que no hace cuestionar a ningún dios, más bien lo coloca a uno en el cielo en pocos minutos...
Llegará el tiempo en que el hombre, anestesiado por drogas complejas, no podrá usar más metáforas relacionadas con el dolor para filosofar...
El dolor, no quiero que comience, pero si lo hace no quiero huir de inmediato despavorido, quiero extraer algo de esa sensación milenaria. Quizás la única, intransferible, trascensendente, filosófica ...






"He reinado más de cincuenta años, en victoria o paz, amado por mis súbditos, temido por mis enemigos y respetado por mis aliados. Riquezas y honores, poder y placeres, aguardaron mi llamada para acudir de inmediato. No existe terrena bendición que me haya sido esquiva. En esta situación, he anotado diligentemente los días de pura y auténtica felicidad que he disfrutado: suman catorce..." (Abderramán III. 891-961. Primer califa omeya de Córdoba. Escrito en sus últimos días de vida)





La vida es bella y luego pensé en la gente que sufre neuralgia del trigémino. La vida no es bella , lo bello, lo realmente bello, es pensar en los demás...




Cuando la ciencia pruebe (curiosamente ya lo ha hecho preliminarmente) que la confianza y la generosidad de las personas viene dada por los niveles de la hormona de oxitocina en el cerebro, no habrán personas voluntariamente buenas o malas, sino hormonalmente eficientes o deficientes.
La oxitocina junto a la serotonina son también los químicos abundantes en el cerebro enamorado.
La oxitocina se puede oler en aerosol y con esto aumentar la confianza y la generosidad ante los demás. La aplicación de este químico tendría consecuencias insospechadas al dárselo secretamente a personas con las que , por ejemplo, juguemos una partida de poker, tengamos una reunión donde se debe cerrar un negocio millonario, o simplemente a la joven con la que salimos a cenar y queremos conquistar..





"La vanidad, según creo yo, es lo que hay en el fondo de todas las acciones humanas. Siempre que he hablado, actuado o hecho algo en mi vida, al analizar más tarde mis palabras y mis actos, he hallado esa vieja locura anidada en mi corazón o en mi mente. Pese a que muchos hombres son como yo, pocos poseen la misma franqueza.
Esta última reflexión puede acaso ser verdadera, pero ha sido escrita por vanidad. La vanidad de no parecer vanidoso hará que, tal vez, la elimine. Hasta la gloria que persigo es, en el fondo, una mentira. ¡Menuda raza de imbéciles, la nuestra!..." (Gustave Flaubert. "Cuadernos. Apuntes y reflexiones")






La gente de la población ha decidido tomar como guía los modelos y valores de la televisión para su realización existencial, es lo efectivo y lo que tiene mas a mano. Todos los valores de una burguesía centenaria y transatlántica se adecuan con éxito a la población más humilde. Propiedad, familia y nación. La educación formal ha servido de bien poco y lo único que ha conseguido en el mejor de los ingenieros, es un asenso social sin eximirlo de que la técnica sólo lo convertirá en mano de obra calificada y bien remunerada, siempre a favor de los capitales y en contra de su sana y natural conciencia.
El milagro ocurre de igual forma, la población madura comienza a observar a su alrededor más próximo. Con el tiempo ve la enfermedad del niño, la vejez del amigo, la muerte de la madre y comienza a despertar.
Éstos son los mismos maestros que impulsaron al Buda a salir de su palacio de comodidad. Enfermedad, vejez y muerte, las únicas y milenarias guías de la vida.
Hay un momento mágico donde en la madurez del hombre, el peso del mundo se hace irremediablemente presente, y rechaza inconscientemente la liviandad del éxito auto infringido.
En la mirada temible del anciano, uno puede percibir el recorrido total de la existencia humana que ha salido de sus palacios de ilusión.
Hay que poseer esa mirada lo más pronto posible. El príncipe Siddhartha salió de su palacio a los 29 años.





Los poetas que ven en la infancia una patria, un país, (Rilke, Saint-Exupery) ya no pueden viajar, cuando lo hacen se pierden.¿Qué les queda por saber?
El boleto es imposible, el trayecto doloroso. Las maletas ridículas. Sobreviven a duras penas de su pequeño arte inútil, en el calabozo uniforme de la adultez. Ver las señales de desesperación en sus mismas paredes de reclusión, ese es nuestro trabajo.




Cada día tengo menos cosas, la idea es quedar como una mezcla entre kung fu y Duchamp. Arte portátil. Vida portátil .




"Los perdedores y los autodidactas siempre saben mucho más que los ganadores. Si quieres ganar, tienes que concentrarte en un solo objetivo, y más te vale no perder el tiempo en saber más: el placer de la erudición está reservado a los perdedores..." (Umberto Eco. "Número cero")






En el matinal discuten sobre la polémica del aluvión del norte. ¿Se podrían haber evitado las muertes ? Es curioso que gente con formación científica y encargados de emergencia digan: es una situación que nunca habíamos vivido.
¿Pero no es la ciencia también imaginar?
Justamente la ciencia moderna comienza imaginando. Galileo Galilei en su Discurso y demostración matemática en torno a dos nuevas ciencias, nos dice: “Imaginemos que esta página sea una pared erigida en forma perpendicular al horizonte....”
Imaginemos amigos, imaginemos...





En el centro dental en que me encuentro, no siento ni el más mínimo gesto de altruismo, y si los hay, veo a estos como estrategias calculadas para que uno acepte el saldo final sin remordimientos. Hasta trato de evitar el beso de bienvenida de la dentista, no porque no lo desee, (ella es de una hermosura escalofriante), sino porque sé que ese beso se enmarca en una rutina estudiada de calidez, y no hay nada más triste en el mundo que un beso exento de espontaneidad. Hasta de fondo suena una alegre canción (Supergrass - Alright) sé que tampoco es coincidencia.
Un beso de una dentista y un "¿como estai?" en vez de un "¿cómo está?" propicia la confianza necesaria para posteriormente aceptar una cuenta de seis dígitos. No logro evitarlo y me entrego también a mi propia calidez estudiada...
El beso de la mujer araña... Alright





"No conozco nada más idiota que morir en un accidente de auto", dijo Albert Camus, el 3 de enero de 1960. Al día siguiente moriría de esa forma tan absurda que él había proclamado. Para muchos esto resume la filosofía que Camus profesaba. Lo cierto es que el automóvil en que sufrió el accidente iba a 145 kms por hora.Para los ingenieros de tránsito la vida no es absurda, sólo hay malas maniobras y descuidos. James Dean murió, al contrario de lo que se piensa, no por exceso de velocidad, (iba a 89 Kms por hora), límite aceptado en la carretera que transitaba.
Mas que la fisión del átomo, lo más difícil de explicarle a un griego antiguo, sería en qué consiste un seguro de vida.





"Literatura : proclamar delante de todos lo que hemos escondido a los seres más cercanos..." (Jean Rostand)






Me llama la atención ese sarcasmo en forma de chiste que corre por la red que dice algo como:
"No eres culto.. No eres critico.. No eres escritor.. No escribes poesía.. Solo tienes acceso a internet."
En estricto rigor eso es ser culto, generar hiperlinks espirituales y extraer lo mejor de la biblioteca universal para tu deleite y provecho personal.
Montaigne por ejemplo tenía google antes de internet.
Las ligazones entre textos que ahora se hacen a través de una tecla, antes se hacían recorriendo cientos de veces los pasillos de las bibliotecas o a caballo por los pueblos.
Luego gracias a ese paseo por las letras del pasado, pudo Montaigne recién comenzar su tarea, estudiarse a si mismo...
Hilar textos ajenos con tu vida personal es el mejor pasaporte a la cultura. Uno no "tiene" cultura, como posesión, como un banquero que especula con acciones, uno pide permiso e intenta que los textos del otro nos inviten a ella.







Un avión se estrella en los Alpes, mueren todos sus tripulantes, la noticia de inmediato da la vuelta al mundo, también la noticia de que muchos jóvenes españoles twittearon enfurecidos, protestando que por culpa de un especial de prensa sobre el accidente, se retrasaría "Mujeres y Hombres y viceversa", un programa de citas y encuentros amorosos de éxito por esos lares.La falta de empatía , de sufrir el pathos del otro escandaliza.
Me acuerdo haber asistido a conferencias de neuroética, específicamente en una se explicaba que segun estudios, uno sufría y empatizaba con un número reducido de personas, entre mas lejos de nuestro radio parental mas fácil olvidamos el sufrimiento ajeno. Justamente la noticia del avión se informa en Chile y a los pocos minutos en los matinales, bailan y cocinan a carcajadas. Sus televidentes hacen lo mismo y así con todos los accidentes y catástrofes fuera del radio emocional local. Si la catástrofe fuese a la inversa pasaría lo mismo con los matinales de televisión en Europa, unos minutos de asombro y a bailar. Por supuesto que el sentimiento en España es distinto y por eso las protestas de esos jóvenes sorprende y su falta de empatía trae escándalo . Su radio emocional es tan estrecho que se circunscribe sólo a ellos mismos.
Hay gentes que sufren por la humanidad, los monjes por ejemplo, pero esto no es la regla, el cerebro no es que nos quiera crueles, nos protege de un desgaste emocional que si no fuese así no soportaríamos. Esta protección se hacía mucho más patente en la antigüedad . La frialdad con que se expresa a veces Platón, Cicerón, y los demás oradores antiguos, responde a un mundo parcelado. Un mundo que no se siente aún común. Los medios hoy hacen esa tarea, la familia humana se amplía a todo el planeta y sufrimos unos minutos por las catástrofes a miles de kilómetros, en breve olvidamos. Ahora si la catástrofe es local, ya no olvidamos tan fácilmente y si toca a un ser querido ya no podremos dormir por la noche.
Esos jóvenes twitteros han exacerbado lo que el cerebro hace con las gentes lejanas, su problema es ético dirán los metafísicos , es geográfico dirán los neurocientíficos , lo claro es que tienen una empatía subdesarrollada.
Algún día la ciencia terminará el trabajo, responderá a la milenaria pregunta, ¿qué quiere el hombre? Vivir en virtud , vivir bien, o simplemente sobrevivir, preservar la especie. ¿La moral es nuestro baluarte mas elevado o un truco más de la evolución?





Hay tanta gente que quiere ser artista que en el futuro no quedará público . El negocio es crear una máquina de hacer público , ahí hay que invertir...





Se lamentaba de ya no hacer esfuerzos por ninguna mujer, ni a lo menos hacer el ridículo (sobre todo hacer el ridículo, ya que esto es señal de que uno anda sano) Ha renunciado al único trabajo deseable en la vida, imaginar una mujer...
“Lo horrible es lo que no podemos imaginar” dice Proust....Bueno por allí anda él , sin esfuerzos, sin ridículo , sin imaginación. Conoce bien "lo horrible". Se ha refugiado bien en el texto que no surge, porque si surgiera, ya no sería refugio sino amenaza ...¿el texto? Sí , el texto que llaman "mujer"...







En cinemax viendo nuevamente "¿A quién ama Gilbert Grape?" que gran película, todos los personajes tan queribles. Gilbert, el joven al que no le pasa nada, que no es nadie, que vive en Endora, un pueblo que es "como bailar sin música", que cuida de todos pero no de sí mismo, pero el amor lo salva, amo como el amor lo salva. Cuando le preguntan que quiere para él, contesta después de haber pedido por todos los que ama: "Sólo quiero ser una buena persona". Ese joven parezco ser yo…





“Muchas notas...Frases, ideas, algo que ha dicho alguien...Quizás no sea sano pero me parece inevitable; no es un superpoder: son gajes del oficio o sus deformaciones; miro la realidad y es la mirada del escritor, ése que se pelea a gritos con su mujer mientras toma notas sobre ello...” (Rodrigo Fresán en entrevista a EL PAÍS)


























jueves, 5 de marzo de 2015

Diario






Leyendo esta interesante investigación de la historiadora y socióloga Stephanie Coontz . Recomendado a toda persona que quiera casarse, ya lo haya hecho, o esté planificando separarse .
En el fondo la autora se pregunta ¿Está realmente como muchos creen en crisis la institución del matrimonio? Revisando fuentes ve que las protestas por la inestabilidad de esta institución ya estaban en los griegos, en los romanos, en los primeros colonos ingleses en EEUU, incluso en sectoresactuales tribales de África. Lo novedoso hoy entonces no es la creencia de que el matrimonio está en crisis, sino lo que se espera de este.
Hasta el siglo XVIII la institución del matrimonio era demasiado importante política y económicamente, como para dejarla en manos de dos jóvenes supuestamente en busca de amor. No es problema entonces de la institución sino de la calidad de la esperanza con que lo enfrentamos . Creer que se encontrará al otro en función de la felicidad, de la amistad, del compañerismo, del amor por toda la vida, dejando las variables históricas del matrimonio de lado, principalmente económicas, no es cuestión de fragilidad sino de esperanza. Quizás cuando vemos una mujer joven y guapa casada con un hombre viejo y feo pero con dinero, en una alianza económica y familiar sin preocuparse mucho de su felicidad , encontremos más sintonía histórica que con la del joven enamorado y en estado de opio con su novia, que quiere ser profundamente feliz y por eso se casa.
Los fenómenos cambian con la cultura, mientras en el EEUU conservador se aboga por llegar al matrimonio virgen y evitar las relaciones sexuales previas a este, en Japón y en función económica, los planificadores se preocupan de la falta de concepción , tanto que recientemente una revista proclamaba: "jóvenes no odiéis el sexo". En Italia más de un tercio de los hombres solteros de 30 a 35 años, los llamados mammoni, aún viven en casa de sus padres disfrutando de todos los placeres de la soltería, mientras en China los sociólogos estiman que para el 2020 habrá entre 30 y 40 millones de hombres que no podrán encontrar esposa.
Lo crucial no es no creer en el matrimonio por su fragilidad, cosa que siempre ha ocurrido, sino con que esperanza nos enfrentamos a el , o como alianza económica , símbolo de amor, o inercia social...
El problema no es el matrimonio sino la "sentimentalización" del matrimonio...Quizás el peligro no sea la Boda, sino la Boda por amor, por felicidad, mito curioso y reciente, deseo que contradice todo su origen y función . El matrimonio no fue creado para la felicidad y justamente esta época está empecinada en convertir todo en felicidad, incluso la Historia...




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Richard Yates tituló como “La Vía Revolucionaria” una de sus mejores novelas. El nombre aludía al conformismo que prevalecía en Estados Unidos durante los años cincuenta, que representaba políticamente el gobierno de Eisenhower y la caza de brujas del senador McCarthy. La vía revolucionaria que se remontaba al espíritu de sus origines en 1776, en la década de los cincuenta, con su “american dream” había llegado a su fin. La familia burguesa encerrada en sí misma, con sus estrechos deseos sociales y alucinada con los nuevos objetos de consumo, era la antítesis de la revolución originaria.
En Chile también existió una tradición de rebeldía que se remonta a la resistencia mapuche durante la conquista y se desarrolla en la independencia con las guerrillas de Manuel Rodríguez. Avanza en el siglo XX con el prematuro advenimiento de los partidos comunista y socialista. Sigue con el activismo anarquista, el Frente y la Unidad popular, hasta el rechazo político y armado a la dictadura.
Luego en los noventas, llegó la comodidad, algunos siguieron luchando contra la iglesia, el conservadurismo , alentando el derecho de las minorías , la riqueza del capital y el abuso fue denunciado, pero la clase media (esa que nunca revolucionará nada pero lo soñará todo) nunca se tocó, la comodidad jamás fue puesta en duda, empezó la fiesta de los bienes , las casa propia y los automóviles , los matrimonios explotaron y el amor en tiempos hiperconectados fue replanteado. En los noventa murió en Chile lo que en EEUU murió en los cincuenta, su “Revolutionary Road”. El amor y la política van juntos y de la mano, la conformidad familiar y el Estado de bienestar...Sumidos en esta comodidad nos despedimos de la vía revolucionaria e improvisamos amor que ya no sabemos recibir y mucho menos dar. Se acabó toda resistencia o se hizo espectáculo. El amor se inscribe en la misma política de hipoteca y propiedad privada que exigen los tiempos...
En el guión de la película , en una de sus escenas mas fuertes, el vecino esquizofrénico, en una de sus acostumbradas y aburridas charlas de sobremesa, le dice a la familia "feliz" de Frank y April Wheeler:
"No es realista que un hombre con una mente refinada siga haciendo año tras año un trabajo que no soporta, que llegue a su casa, a un lugar que no soporta, con una esposa que no soporta las mismas cosas....
Si quieres jugar a las casitas, deberás conseguir un trabajo. Si quieres jugar a las lindas, confortables casas, entonces deberás conseguir un trabajo que no te guste. Cualquiera que venga y diga "¿Para qué sigues haciéndolo?" Probablemente esté a cuatro horas de aquí en el manicomio estatal...”




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Cada mujer quiere volver a empezar en el amor , con esa energía que desconocen los hombres, (porque pareciera que estos en temas de amor nunca comienzan), es fascinante para la literatura...El hombre ya no sabe empezar...
Por eso ellas viajan, el amor por el viaje por siglos fue asociada por los hombres a la conquistas de recursos, Troya, las Indias, El polo Norte, hoy parece ser el desmedido deseo femenino...El viaje del hombre con muy poca trascendentalidad pasa por turismo barato, por una avanzada empresarial.
En su “De civitate Dei” San Agustín escribe: “Para que hubiera un inicio, fue creado el hombre, antes del cual no había nadie”. Esto hoy es muy aplicable a las mujeres. El verdadero amor, el de las mujeres, avanza, viaja, se sana, debe saber sentirse en un mundo “antes del cual no había nadie”
La administración del inicio es femenina. La celda del recuerdo es masculina. Para la mujer antes del amor no debe haber nadie, para el hombre antes del amor (si es que alguna vez lo siente ) debe haber mucho, partiendo por él mismo...


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Galaxia Gutenberg.
Gracias al perfeccionamiento de los filtros y programas de edición, en el futuro próximo tener una foto de perfil mala, (bajo contrate, pixelada, desenfocada, etc ) será tan desconfiable como cuando en la conversación de una cena romántica, un amante conjuga vulgarmente un verbo y de inmediato desalienta y deserotiza a la amada...Los signos se reforman y también adquieren nuevas jerarquías...



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Una anécdota de Simónides referida por Aristóteles en su "Retórica". Cuando la mujer de Hierón preguntó a Simónides qué le parecía preferible, sí ser rico o ser sabio, éste respondió: «Rico, porque veo que los sabios se pasan la vida ante las puertas de los ricos».
Simónides fue el primero en cobrar por un poema...


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Me acuerdo cuando me ponía el lápiz en la oreja y ella un poco molesta (pero más molesta porque eso tan insignificante le llegase a molestar) no me decía “sácatelo”, sino me gritaba fuerte al oído: “¡maestro páseme una cajita de clavos!” yo reía a carcajadas por que el objetivo de ponerme ese lápiz era hacerla justamente decir alguna frase irónica, ¿eso era amor y no lo sabía ?...
Me acuerdo cuando una noche comenzamos hablando del funcionamiento de las células y no sé porque, pero terminamos hablando y relacionándolo con Lázaro, ese de la biblia, muy de madrugada, con la vista fija en el viejo ropero.
Me acuerdo cuando hablamos del fenómeno de la infidelidad tomándonos una leche con Milo y un pan con mantequilla.
Me acuerdo cuando jugamos paletas en la playa y le tiré una pelota muy esquinada abajo y me gritó - ¡¡mentiiiira?? así, alargando la i
Me acuerdo cuando se coludió con las encargadas del motel para calentar una carne que llevaba preparada y oculta en la mochila, para comerla en una hermosa cena de aniversario , y las encargadas del motel entraron a servirla con una cara de romanticismo que nunca habían puesto a ningún cliente.
Me acuerdo cuando en un concurso de fotografía de la universidad gané $50000 y esa misma noche que teníamos presupuestado comer pan con paté , fuimos al supermercado y jugamos con las lechugas y jamones y comimos una cena increíblemente exquisita y nos emborrachamos con cerveza cara.
Me acuerdo cuando en una vitrina vi el libro de Joe Brainard “Me acuerdo” y me dije al igual que Geroge Perec, “yo también tengo muchos me acuerdo en mi corazón”. En ese momento ella ya no estaba a mi lado y sabía que los me acuerdo se multiplicarían por montones, y herirían si no los escribía yo tambié



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Lo aburrido de los escritores autodenominados “marginales” es que los temas que abordan no son realmente “escandalosos” sino más bien adolescentes. Sus correrías picarescas siempre son las mismas: alcohol, drogas, travesuras. Muy bien alguien dijo de los escritores beat, que no habían hecho nada como generación y que sólo eran un grupo de hombres empecinándose en prolongar lo más posible la adolescencia.... ¿Cuántos escritores actuales son sólo ese deseo de prolongación?
Un amigo dijo un día algo muy cierto, que ese tipo de gente gusta, pero como el circo, una vez al año, pero él no iría al circo todos los días. Por ejemplo, una relación extramarital y todo lo literario que eso conlleva, es un tema mucho más rebelde socialmente que mil puteadas y resacas de un escritor alcohólico. Ante el decadente libro “Mujeres” de Bukowski antepongo “La mujer justa” de Marai.
Ahora si alguien puede ser alcohólico y reflexivo a la vez (cosa extraña), como Faulkner o Fitzgerald, ha dejado el circo de lado y puede sobrevivir lo suficiente para crear una gran obra, cosa dificilísima, bueno ya ha dejado de ser un escritor eternamente adolescente. Se prolonga a sí mismo y no a una simple etapa hormonal...



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Evidentemente Platón se refería al amor como algo sublime y no lo relacionaba al amor por las mujeres, ya que este era "el que sentían los hombres más viles"...



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Hannah Arendt: "No podemos saber si existe tal cosa como el genio no reconocido, o si es la fantasía de quienes no son genios"
De inmediato salto a borda por la popa. Ya el mundo tiene suficientes aparatos de recepción, para dialogar y erguir monumentos a los "genios" ¿y quién se ocupará de la fantasía de los que no lo son y creen serlo? Terreno amplio, virgen y apasionante para la literatura, es esa fantasía infantil y hermosa.
El concepto de genio y su valoración desmedida es un niño, no lleva más de 500 años en la tierra, nace con los renacentistas se exacerba con los románticos ¿lo hubiese entendido y aceptado un griego? Quizás para ellos el genio mismo hubiese sido una fantasía peligrosa. Para reconocerse sólo bastaba ser libre en la palabra. Un genio individual e independiente, arrastrando su espíritu privado , como toda fantasía moderna, no es libre sólo vulgar...



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¿Porque dios no responde? Es la mella con que crece el niño, herida jamás curada. Soledad. Ahora que se ha hecho adulto, necesita un clan, necesita sus propias leyes morales, pero eligió y no habrá nada. Sólo el narciso histórico , que como bien enseña Pascal Quignard, no se enamora de si mismo como erradamente indica su tradicional lectura, sino que lo mata la fascinación , su propia mirada.
¿Porqué dios ya no responde? Sencillamente porque ya él no pregunta. Se fascina en no preguntar. Pertenece al grupo de los que describen, copista, no filósofo. El mundo cambia pero no se le hace cambiar. La voluntad individual que hace cambios, nuestro mito, sólo sirve para seguir alimentando esa misma voluntad individual, conceptos reñidos, totalmente contrarios, literatura. El nudo gordiano, el cruce del Rubicón, historia de narcisos.
Inquire en el amor sólo a traves de mitos. Mira y se enamora hasta la próxima mirada, no se detiene para no padecer. Dios no responde, sólo los oráculos lo hacen, en función no del alivio, sino de echar andar el mito. Dios sostiene las cosas. Dios es la mirada que se fascina. Que lleva a la muerte. Asumir el hablar confuso de la esfinge, que no enseña ni aclara nada, sino que obliga al destino. La niebla taxativa del futuro. La belleza de no responder, el primer crimen...
Quignard escribe en "El sexo y el espanto ":
"La respuesta de Tiresias a Liríope es clara: "Uno vive si no llega a conocerse". Los Narcisos mueren. El ego es una máquina que sirve para morir..."



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No soy un hombre de hacer una obra, sino del "veamos si puedo hacer una obra", ese "veamos" es mi obra...


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Estas tres citas pueden definir muy bien la literatura
"Toda mi vida ha sido un fraude" (David Foster Wallace. "Extinción")
"Toda vida es un proceso de demolición" (F. Scott Fitzgerald. "The Crack-Up ")
"El anhelo de narrarlo todo es una tortura" (Thomas Wolfe. "Orgullosa hermana Muerte")



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"Bueno, a eso se arriesga uno cuando se enamora. Se arriesga a perder la dignidad...." (J.M. Coetzee. "Verano")


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Salgo a correr unos kilómetros hasta la playa mas cercana. Allí dos corredores estiran sus músculos, me instalo muy cerca de ellos como sintiendo también algún extraño derecho de comunión con ellos. De pronto el mas avezado le dice al mas joven una frase enigmática, que escucho con asombro infantil: - "no le quites responsabilidad a tus piernas", luego le explica algo así como absorber el impacto con la punta del pie, sentir el tobillo, pasar por la rodilla y hacer fuerza con los muslos. En resumen, y esta era su moraleja, que no le diera todo el impacto del correr a la columna. Cuando él decía esto miraba al corredor novato, pero también me miraba a mí, como diciendo una gran verdad no sólo para nosotros sino para la playa, incluso para el mundo entero.
"No le quites responsabilidad a tus piernas" me parece escuchar al arengador homérico que quedaba ronco previo a la batalla, al hombre físico, que no se refiere a la mente, porque otro estará para entrenarla, ya que él esta exclusivamente destinado a describir un simple pero fundamental recorrido mecánico, habla de tobillos, piernas y espalda, todo como una gran estructura de guerra, que se erosiona, se queja y se resiente.
Estos hombres me digo, son las sombras de los antiguos guerreros micénicos que se empecinaron con el cuerpo y la vida, el hombre ingenuo y libre, antes de la tiranización de la lógica. Ahora él estaba en esa playa hablándome del cuerpo, ¡De la responsabilidad de las piernas! Ahí está el espartano que guerrea por diversión, enseñando a los modernos que no hemos luchado siquiera contra una mosca...
Vuelvo a casa cansado y observo mis piernas (ahora responsables), sé que ya no las veré más de la misma manera..
Un amigo me dijo una noche "las mujeres aman a los que hacen cosas, el poder sobre las cosas se manifiesta en la acción, no en la reflexión, que es sólo una simple y humilde representación teatral, floja, falsa y sin fuerza muscular ", él estudiaba literatura clásica y estaba fascinado con Homero, cualquier conversación la llevaba al griego , y seguía: "ellas siempre preferirán la cólera ciega de Aquiles por sobre la reflexibilidad nostálgica de Ulises... El hombre de acción no siente nostalgia ya que está atrapado en el avance, puede amar"
Ulises , el hombre de mar, debe reflexionar con las estrellas para encontrar el camino de regreso a su familia, retrocede, depende de su recuerdo. Aquiles, el hombre terrestre, sólo es tentado por la gloria y el amor, no necesita reflexionar, sólo flexiona, firme hacia su ombligo, avanza ...sólo depende de sus piernas..
Homero en la Iliada dice : "Los dioses nos envidian. Ellos nos envidian porque somos mortales, porque cualquier momento puede ser el último. Todo es más hermoso porque estamos condenados. Nunca serás más hermosa de lo que eres ahora. Nunca vamos a estar aquí otra vez...”
Por la mañana sentí de pronto una extraña relación entre la Iliada y el correr, entre "la responsabilidad de las piernas" y el "nunca vamos a estar aquí otra vez"...
Pensé en todo. En la acción que no haré y en el amor que no tendré.
No ser ni Ulises ni Aquiles sino Belerofonte, de quien también Homero habla: “Y, puesto que de todos los dioses era odiado, vagaba solo por la llanura del Aleo, royéndose el corazón, esquivando la senda de los mortales”.



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"Cuando amamos, el amor es demasiado grande para poder contenerse enteramente en nosotros; irradia hacia la persona amada, encuentra en ella una superficie que lo detiene, lo obliga a volver hacia su punto de partida, y ese choque de retorno de nuestra propia ternura es lo que llamamos los sentimientos del otro y nos encanta más que a la ida, porque no reconocemos que procede de nosotros...." (Marcel Proust. "A la sombra de las muchachas en flor")



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En literatura, están los grandes narcisistas: Mailer, Updike, Roth, y los grandes recordadores de la desesperanza humana: Chejov, Carver, Cheever. Todos escritores para hombres, porque ni el narcisismo ni la desesperanza son aceptados por las mujeres, mas bien repudiados por ellas (incluso me atrevería a imaginar una mujer que diga simplemente “no entiendo la desesperanza y el narcisismo lo encuentro tan idiota como el rugby”). Quizás en esto radica un poco su superioridad vital frente a los hombres, ya que esta superioridad va ligada siempre a una búsqueda constante de plenitud en el mundo, mezclada con una seguridad que hacen convivir hermosamente lo ideal con lo real, de una forma originalmente equilibrada...
Los machos lectores siempre quieren boicotear inconscientemente al mundo, son salvajes, incontenibles, copuladores, insoportables, desequilibrados, escindidos. Pero deben revalidar el útero, generar cultura que siempre va de la mano de la ilusión, adaptarse al ideal amoroso para poder sobrevivir, casarse, convivir, establecer propiedad y patrimonio, aunque al amor no lo entiendan ni en su estado más primordial...
Escribe Chejov esta frase perturbadora: “Muchas veces me reprochan que no presento personajes positivos, pero la verdad es que no sé de dónde sacarlos. Yo quiero decirle a todos: miren bien. Así verán que la vida es turbadora y triste para ustedes. Pero lo que importa es que la vean...”
De muchos perfiles de clase media que he estudiado en las redes sociales, la mayoría de los estados femeninos son experienciales, vivir el día a día, viajes, paisajes. Las que se sacaron de encima el antiguo hombre que las subyugaba emocionalmente, están más contentas que nunca, muchas, la mayoría, dicen “¡estoy feliz!” (Se podría hacer un Excel para ver más gráficamente cuanto se repite esta palabra, es sorprendente) y confío que esto no es hipocresía ¡realmente están felices! Entonces ¿para qué leer a Chejov?, ¿para qué pasearse voluntariamente por el pabellón de oncología en periodos de sanidad?
La mujer siempre está sospechando el amor ¡qué maravilla! , mientras que el hombre siempre pasa el tiempo entre el tedio y el reflejo de su propio rostro en el agua, que aunque torcido , igual es amor. Quizás todo es amor y la dirección es la que cambia, el amor femenino en eterna concepción, frente el amor masculino, errabundo, nómade, extraviado de por vida...



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Desde niño nunca me gustó hacer ningún tipo de trámite y siento, no sin un poco de desconsuelo, que hasta amar, escribir un libro, ganar dinero, viajar, progresar, estudiar, etc., son meros trámites del deseo . No hay cosa más triste en la vida, por ejemplo, que llenar un formulario de una beca o del Fondart, de “burocratizar” la creatividad, de oficializar en papeles, perfectamente ordenados, algún tipo de belleza.
(Hoy por la mañana creo que vi algo más triste. Un hombre joven pero avejentado por la vida, con una fealdad no innata sino más bien autoprovocada, sentado en un banco de la calle República, miraba con un entusiasmo canino previo a su ración de comida, a dos bellas jóvenes que pasaban por enfrente suyo. Ellas no lo ignoraron, ignorar significa por lo menos rechazar, ellas lo vieron y siguieron. Si el banco hubiese estado vacío, ellas no habrían hecho ninguna diferencia en su actitud. El hombre de la mirada canina no existía para ellas, era uno con el banco que estaba sentado . Me acordé de John Fante cuando escribe: “Las calles estarán llenas de mujeres provocativas que no poseeréis jamás y las tórridas noches cuasitropicales os hablarán de historias de amor que no viviréis nunca; pero no os preocupéis, muchachos, seguiréis estando en el paraíso, en la tierra del sol...”
Cuando se alejaron las jóvenes, vi el deseo simple e inocente en los ojos del hombre como un gran incendio triste que seguía ardiendo en competa soledad, un incendio que nadie ve y nadie se molestará en apagar, solo la muerte. Quizás el paraíso masculino no sea el de la paz, como históricamente lo han ofrecido, el hombre sólo se contentaría con un paraíso donde pudiese alcanzarlo todo, que cada instante de combustión sea aplacado. Que toda pulsión, ese aguijón interno que no se detiene nunca, sea satisfecho en su totalidad. Si él pudiese ver su deseo como un trámite más de su libido, quizás no le afectaría, pero vi sus ojos de impotencia y sé que no lo hace. Hace tiempo que no cerraba un paréntesis con tanta tristeza, la de la mirada abatida de ese hombre de la mañana y de todas sus mañanas.)
Bueno me acuerdo que Jorge Teillier en una entrevista dijo que leía poesía para poder aguantar la vida, para poder soportar, por ejemplo, hacer la fila en un banco.
El infierno no necesita verdugos ni latigazos, y si Dante hoy existiera, siempre tan perspicaz, no necesitaría desmenuzar tanto las penas en jerarquías y modos de castigo. Haría una gran oficina y pondría a los condenados a hacer trámites todos el día, hasta les dejaría tiempo libre para llegar a casa y saludar a su mujer, no sin esto exigirlo también como un trámite, tal como efectivamente sucede hoy en la mayoría de los hogares ya gastados . Mejor aún, sometería a una tortura mayor: pondría a un hombre sentado en un banco de la calle a ser ignorado por las mujeres por el resto de la eternidad.
Camino unos metros y giro para ver al hombre solitario que sigue extasiado aún con lo que no posee y nunca poseerá, un éxtasis extraño, melancólico. Ese hombre que parece esperar una especie de beca en el amor, que cubra un poco el rechazo constante.
Quizás ya no se lea poesía para soportar la fila de un banco, pero si se lea poesía para aguantar la sistemática indiferencia al deseo, milenario, insaciable, triste . Quizás se lea poesía para sobrevivir a la belleza, al rechazo, a la indiferencia.
Rilke escribe : “Pues la belleza no es nada sino el principio de lo terrible, lo que somos apenas capaces de soportar, lo que sólo admiramos porque serenamente desdeña destrozarnos...”






martes, 3 de febrero de 2015

Diario



"Querida Catherine:
He estado sentado aquí pensando en todas las cosas por las que quiero disculparme, todo el dolor que nos causamos mutuamente, de todo por lo que te culpé , todo lo que necesitaba que fueras o dijeras ... lamento eso.
Siempre te amaré porque crecimos juntos y me ayudaste a ser quien soy, sólo quería que supieras que siempre habrá una parte de ti dentro de mi y estoy agradecido por eso.
Solo quiero que sepas que en quien sea que te conviertas y donde sea que te encuentres en este mundo , te envío mi amor, eres mi amiga hasta el final .
Con Amor
Theodore..."




Leer a Stendhal da ganas de vivir. Al contrario de cualquier lectura erudita, obligatoria, académica, que siempre resulta tan ajena a nuesta vida y que a lo único que aspira es a estar colgada en una pared como un diploma escolar, o prendida como una medalla de una logia aburrida.
Todo lo que se lee de Stendhal dan ganas de aplicarlo el fin de semana mas próximo, o en una charla con un amigo ingenioso o con una hermosa mujer en el bar. Stendhal nos enseñó a detestar lo aburrido, a actuar más allá de la literatura, a pertenecer a ese grupo pequeño y selecto que no es ni intelectual, ni literato, ni filosófico , sino simplemente catalogado como los "happy few", almas sensibles que viven felices juntos.
Aconseja temeridad a los jóvenes: "Con las mujeres se tiene suerte con una de cada diez. Pongamos una vez de cada veinte; pero ¿acaso la posibilidad de ser feliz una vez no vale la pena arriesgar diecinueve afrentas e incluso diecinueve ridículos?"
El ingenio no necesita vanidad barata, ni abogados retóricos , el ingenio se defiende solo, incluso cuando se ataca a si mismo...





“Si Cleopatra hubiera tenido una nariz más corta hubiera cambiado la faz del mundo", escribe Pascal, intentado explicar así que el más mínimo detalle impacta en la historia total. Si hubiese tenido la nariz más corta o una belleza más modesta para la época, ni Julio Cesar ni Marco Antonio hubiesen apostado su poder por ella. Sólo los lógicos pueden creer estas cosas ya que los historiadores piensan más “en largo”," Longue durée", diría el historiador Braudel.
Un antecedente más se ha agregado a la premisa de Pascal con la cual podemos quizás irritar más a los historiadores. No fue precisamente por la nariz de Cleopatra el encandilamiento de los generales romanos. Cleopatra era experta en el arte de felación, cosa que Pascal seguramente ignoraba y que no hubiese aceptado ni comprendido en su condición de incólume célibe.
La primera versión, la amparada por Plutarco, que es la que debemos enseñar en los colegios, es la que destaca en Cleopatra su cultura, retórica y habilidades diplomáticas, ya que manejaba siete idiomas sin contar los innumerables dialectos. Según este historiador “Platón reconoce cuatro tipos de halagos, pero ella tenía mil.”
La segunda, la apócrifa, habla del apodo con que los griegos le habían bautizado: “la Merichane, La boca de los diez mil hombres”. La felación tenía cierto carácter sagrado y dice la leyenda que Cleopatra fue capaz de realizar el sexo oral a cien soldados romanos en una noche. Los romanos pusieron en peligro su gobierno por semejante gesta.
¿Qué es lo que realmente hace girar el mundo? ¿la economía, la política, una nariz o una felación?





“El que no tiene fama por sus aventuras amorosas o no paga renta anual a una casada, no está bien visto por las mujeres y es despreciado...” (Lucio Anneo Séneca. Corduba, 4 a. C. – Roma, 65 d. C)





Desde niño nunca me gustó hacer ningún tipo de trámite y siento, no sin un poco de desconsuelo, que hasta amar, escribir un libro, ganar dinero, viajar, progresar, estudiar, etc., son meros trámites del deseo . No hay cosa más triste en la vida, por ejemplo, que llenar un formulario de una beca o del Fondart, de “burocratizar” la creatividad, de oficializar en papeles, perfectamente ordenados, algún tipo de belleza.
(Hoy por la mañana creo que vi algo más triste. Un hombre joven pero avejentado por la vida, con una fealdad no innata sino más bien autoprovocada, sentado en un banco de la calle República, miraba con un entusiasmo canino previo a su ración de comida, a dos bellas jóvenes que pasaban por enfrente suyo. Ellas no lo ignoraron, ignorar significa por lo menos rechazar, ellas lo vieron y siguieron. Si el banco hubiese estado vacío, ellas no habrían hecho ninguna diferencia en su actitud. El hombre de la mirada canina no existía para ellas, era uno con el banco que estaba sentado . Me acordé de John Fante cuando escribe: “Las calles estarán llenas de mujeres provocativas que no poseeréis jamás y las tórridas noches cuasitropicales os hablarán de historias de amor que no viviréis nunca; pero no os preocupéis, muchachos, seguiréis estando en el paraíso, en la tierra del sol...”
Cuando se alejaron las jóvenes, vi el deseo simple e inocente en los ojos del hombre como un gran incendio triste que seguía ardiendo en competa soledad, un incendio que nadie ve y nadie se molestará en apagar, solo la muerte. Quizás el paraíso masculino no sea el de la paz, como históricamente lo han ofrecido, el hombre sólo se contentaría con un paraíso donde pudiese alcanzarlo todo, que cada instante de combustión sea aplacado. Que toda pulsión, ese aguijón interno que no se detiene nunca, sea satisfecho en su totalidad. Si él pudiese ver su deseo como un trámite más de su libido, quizás no le afectaría, pero vi sus ojos de impotencia y sé que no lo hace. Hace tiempo que no cerraba un paréntesis con tanta tristeza, la de la mirada abatida de ese hombre de la mañana y de todas sus mañanas.)
Bueno me acuerdo que Jorge Teillier en una entrevista dijo que leía poesía para poder aguantar la vida, para poder soportar, por ejemplo, hacer la fila en un banco.
El infierno no necesita verdugos ni latigazos, y si Dante hoy existiera, siempre tan perspicaz, no necesitaría desmenuzar tanto las penas en jerarquías y modos de castigo. Haría una gran oficina y pondría a los condenados a hacer trámites todos el día, hasta les dejaría tiempo libre para llegar a casa y saludar a su mujer, no sin esto exigirlo también como un trámite, tal como efectivamente sucede hoy en la mayoría de los hogares ya gastados . Mejor aún, sometería a una tortura mayor: pondría a un hombre sentado en un banco de la calle a ser ignorado por las mujeres por el resto de la eternidad.
Camino unos metros y giro para ver al hombre solitario que sigue extasiado aún con lo que no posee y nunca poseerá, un éxtasis extraño, melancólico. Ese hombre que parece esperar una especie de beca en el amor, que cubra un poco el rechazo constante.
Quizás ya no se lea poesía para soportar la fila de un banco, pero si se lea poesía para aguantar la sistemática indiferencia al deseo, milenario, insaciable, triste . Quizás se lea poesía para sobrevivir a la belleza, al rechazo, a la indiferencia.
Rilke escribe : “Pues la belleza no es nada sino el principio de lo terrible, lo que somos apenas capaces de soportar, lo que sólo admiramos porque serenamente desdeña destrozarnos...”





Un zorzal hembra perdió su cría hace tres días atrás. Lo supe porque mi papá me contó, ya que el pequeño pajarito fue rescatado por una vecina, pero igualmente murió. La madre ha cantado casi sin parar desde el incidente buscando la cría.
Parece un historia triste de un cuento infantil. Pero me es imposible ver la naturaleza con un sentimiento. Es puro instinto, fuerza y necesidad de preservación de la especie. No puedo diferenciar ese canto del sonido de una máquina de una fábrica y la necesidad de seguir vivo al azote de una tormenta o una erupción de un volcán . Sólo lo que piensa existe. Esa es mi religión y al igual que el evangélico mas fanático , aunque quiera salirme de ella me es imposible. Enternecerse por un pájaro , a lo "ruiseñor y la rosa" es cosa de poetas y románticos. Es cierto que en cierto punto es necesario, para afinar la máquina interna de la compasión, pero ni los budistas se enternecen por el pájaro en si, ya que este no existiría y sólo se enfocan en las cadenas de causas y efectos de los malos karmas que este ha llevado, pretendiendo que avance a otro tipo de vida superior que le posibilite iluminarse. En el fondo, para los budistas el pájaro no importa, es ilusión. "Solo el hombre vulgar piensa abstractamente" dice el joven Hegel. El zorzal en sí, es una abstracción.
La tristeza del ave sólo existe en nuestra interna máquina de poetizar, no tiene nada que ver con esa fuerza ciega, con esa voluntad de vida que avanza misteriosa por sobre los pájaros, peces, mamíferos y todo lo vivo, en busca de preservarse a como dé lugar y no conoce la ternura...Incluso si lo extremamos todo, la compasión y el pensamiento también están inmersos en una función evolutiva de preservación y no se diferenciarían en su objetivo final del canto de ese pájaro. Pero el pensamiento se piensa a sí mismo, rompe la naturaleza, alumbra al ser, es historia, tiempo. Esto más que generarme orgullo, me da terror...Sísifo: el único ser vivo soltero, angustiado e inútil de la naturaleza...





"Ya sabe que con las mujeres hay una oportunidad, pero una sola. Si entonces se falla, uno ha terminado, y el primer hombre que llega detrás se la lleva casi sin lucha. No es el hombre por quien la mujer suspira el que recoge la cosecha de la pasión; es el que viene después que ella ha perdido al otro. Me daría rabia pensar que he estado trabajando para que otro se beneficie ¿no?..." (William Faulkner. "Mosquitos". 1927)





Mi pequeña ambición: ser un observador de los carácteres de mi época. Y si por una hipotética y extraña fantasía se me hubiese concedido, como un gran billete de lotería ganador, la facultad y la bendición espiritual de haberme convertido en un “filósofo”, no lo aceptaría y tomaría mi humilde y entretenida platea de moralista social.
Hegel, en sus “Lecciones sobre la historia de la filosofía” cataloga a mis admirados Montaigne y Pierre Charron, dentro de lo que denomina, “filosofía popular”; clasificación que define como “esfuerzos subjetivos, emocionales, volubles, tergiversados, confusos, donde los pensamientos son como las erupciones de un volcán que se forman en su interior pero son salvajes e irregulares y, por tanto, son poco aptos para entregarse a la paz serena de la ciencia. Ellos,- prosigue Hegel- no hacen girar sus investigaciones en torno al gran problema que interesa a la filosofía, ni razonan a base del pensamiento: por eso no pueden ser incluidos propiamente en la historia de la filosofía, sino que pertenecen más bien al panorama de la cultura general y se mueven dentro del marco del sano sentido común”
“La paz serena de la ciencia”, como la llama Hegel, no me interesa aunque de eso dependiera la salvación del universo. Sí me apasionan siempre los volcanes, volubles, salvajes, irregulares, tal como la tierra misma que piso a diario, o las pasiones de los romances que cuenta Casanova.… ¿Será cierto como dice Wallace Stevens que “a la larga la verdad no importa“? Que bello sería…
Hegel como el guardia absoluto (porque es el que tiene más fuerza) , plantado en la puerta , custodiando la aburrida y eterna cena burguesa de los pensadores…El filósofo de la síntesis murió el 14 de noviembre de 1831 víctima de cólera, es decir de diarrea, nunca meditó sobre ella. Montaigne meditó sobre sus cálculos renales, los pedos y su pene...La historia ya juzgó...




Nietzsche : “Unos millares de años más por la vía del siglo pasado! — Y en todo lo que hará el hombre, la suprema inteligencia se hallará manifiesta — pero de tal manera, precisamente, que la inteligencia habrá perdido por completo su dignidad. Será sin duda necesario ser inteligente, pero será asimismo algo tan corriente que un espíritu más noble sentirá esa necesidad como una vulgaridad…”
Jaspers: “Un hombre extraordinario es un hombre ordinario…desde mi juventud pretendí sobre todo no dármelas de sabio...”
Proust: “Cada día atribuyo menos valor a la inteligencia”.
Investigo, leo muchas solicitudes de mujeres en las redes a los hombres del mundo con una clara advertencia: “Me gustan los hombres inteligentes” dicen. Curioso.
Los hombres de visión sabían ya hace mucho tiempo que en el futuro la inteligencia será una cosa superada, ya que aferrada completamente a la “piel” no se podrá hacer de ella ni condición ni virtud, más que de cualquier otro funcionamiento orgánico y común del cuerpo.
Se necesitará , para los tiempos más sombríos que se avecinan, un nuevo romanticismo, quizás el definitivo, que se ocupe en labores más peligrosas que ser inteligente: indagadores anónimos de la memoria, del gusto, del optimismo. Aristócratas inspectores del “ánimo”. Perros sabuesos de la literatura, olfateadores del verdadero orgullo de los hombres: “el carácter”. La inteligencia sólo puede bailar frente a legislaturas lógicas (si a es que a eso se le puede llamar bailar).
Por esto Proust advierte: “Cada día me doy más cuenta de que sólo fuera de la inteligencia puede rescatar el escritor algo de sí mismo y la única sustancia del arte. ..”
Me imagino una hermosa y poética solicitud femenina del futuro : “me gustan los hombres que bailen por fuera de la inteligencia”… Falta tiempo para esto…






Siento nuevamente necesidad de estudiar un poco de filosofía por las mañanas , sin ninguna mediación, disciplina ni sistema, para simplemente desarrollar un placer personal y extender un pasaporte legislativo a mi juicio el resto del día . Sin excederse, ni sistematizarse, sino por decirlo simplemente: para aceitar un poco la maquinaria pesada de la inteligencia, afinar la voluntad y soportar la droga absurda de la necesidad de éxito...
Pensar, o intentarlo, genera una extraña comunión histórica con las luces heroicas de la humanidad.
Wallace Stevens dice: "El éxito consiste en ser feliz con los sabios."




En Grecia el fin de la guerra no era la paz sino la derrota, en Roma por el contrario, el fin de la guerra lo marcaba un tratado, un “foedus”.
Dos cosmovisiones políticas que pueden aplicarse también a cómo reaccionan dos tipos distintos de amantes cuando finaliza el amor.
Aunque quiera, yo no puedo ser en estas cosas más que griego.
Ovidio sobre el amor: un Militia Amoris, "El amor es una especie de milicia"
Stendhal en Henry Brulard: "Por mis campañas con Napoleón estaba tan familiarizado con el vocabulario militar que llamaba a mis antiguos amores, mis victorias, mis derrotas"






Lo fabuloso de la cualquier red social: uno se enamora de una foto no de la persona, en el fondo este error no lo es tanto , ya que mas que enamorarse de una esencia , cosa que no existe, la gente se enamora de la construcción que una persona hace de sí misma . Un tipo de arquitectura, de arte. Se enamoran de tu arte…Uno nunca conocería a la gente si fuese sincera sobre sí misma, ya que esto es imposible, pero si podría adquirir ideas poderosas sobre el otro al observar como este “construye”…Quizás toda la obra obsesiva de Orson Welles rondaba sobre esta idea. (La fascinación de Deleuze sobre la escena de los espejos en La dama de Shanghái)





Creo que fue Onetti el que describía ese intempestivo momento que le surgió de niño cuando se dio cuenta de que todas las personas que amaba se iban a morir, y de ahí nunca pudo recuperarse .
Ese momento a mi gusto es la verdadera madera del filósofo. No caben posteriores amaestramientos intelectuales forzando a participar de la filosofía, se tiene esa iluminación infantil, terrible, insuperable, traumática o no se la tiene. Porque todos alguna vez toman conciencia de la muerte. Los funerales convierten a los vecinos por unas horas en filósofos, pero luego y en pos de la supervivencia se olvidan. No olvidar ese momento de niño , mantenerlo , exprimirlo, extenuarse con el, constituye una de las más grandes demostraciones de que se está en un camino innato a la filosofía.



“Cuando se piensa en la muerte no se puede tener una profesión.” dice Cioran, nada hay más claro que esto. Montaigne se contradice, defiende en sus ensayos el aprender a morir, por ende tener en consideración la muerte, pero luego critica el estar pensando demasiado en ella. Pascal se ríe de los hombres que no pudiendo solucionar la muerte se propusieron simplemente no pensar en ella.
El saber, la inteligencia y todos esos mitos modernos son sólo títeres de ese primigenio despertar del niño hacia la muerte que ya nunca más se irá de su vida. Por eso el filósofo es peligroso, siempre esta amenazándose a sí mismo de huir del mundo , y si se mantiene allí por un momento en la caverna como Platón, es sólo para instruir a los ciegos que deambulan en ella y mostrarles la luz que espera al filosofo en la intemperie. En el paraíso y en el exterior de la caverna no existe ni puede existir nunca la política. Es un entorno eterno, solitario, si se erigen leyes y se hace política (eso es posible exclusivamente en la caverna ) es sólo para preparar el escenario idóneo para que el pensador se libere, siempre en completa soledad.
Pero volvamos al niño. Estoy convencido que la primera relación con la muerte, es decir si se acepta para siempre o se toma como algo natural (o simplemente no se la piensa y no produce ninguna merma existencial), es crucial para formar el temple del filósofo y no tiene que ver con la escuela o la instrucción . Es lo que llama Michel Onfray un “hápax existencial”. Hápax es un término gramatical, (una palabra que se ha instaurado una sola vez en un idioma)…Un hápax existencial es un giro único en la vida de un filósofo y que de inmediato cambia su manera de pensar , la caída del caballo de Montaigne , la caminata frente al lago Silvaplana donde Nietzsche tuvo la visión del eterno retorno, la famosa hora de Pascal entre las diez y media y la media noche del 23 de noviembre de 1654. El fuego de la chimenea de Descartes que le hizo descubrir el cogito. Todas estas, instancias cotidianamente corporales y únicas.
Ser filósofo para mí no es estudiar filosofía, ni siquiera en estos tiempos ser sabio (¿Quién lo es?) es no poder recuperarse de la primera impresión de muerte en la infancia. Ese “no poder recuperarse” se concibe siempre en el mundo (no se desea otro, eso es enfermería) pero sin invertir en los negocios del mundo.
Camus en el siglo XX, de la mano de Dostoievski, llevó más lejos esta idea. El único problema relevante de la filosofía sería el suicidio. Es decir la muerte sumada a la voluntad.
En estos tiempos de confusión espiritual, la fórmula no ha cambiado y no puede cambiar, desde Aristóteles ¿Se nace o se hace el filósofo? Creo que se cae en un error en ambos orígenes. El filosofo se "impacta" ante el espectáculo de la finitud, teniendo una idea aunque vaga e imperfecta (pero teniéndola al fin) de lo eterno. Tenemos el asombro. Entonces ¿Que nos diferencia de los griegos?, que ese impacto cae en un sujeto sumamente aislado y alienado, que ha descubierto su voluntad, sea lo que sea, y esta le pesa porque está por sobre él. La historia le ha dado una sobredosis de responsabilidad e intimidad para resolver los dilemas del cosmos que antes los resolvían tribus y panteones completos. Por eso el hombre desde el siglo XX no le quedó otra que contemplar la retirada de los dioses en total silencio y soledad, y oponerle lo único que puede hacer en estos casos, lo mismo que hizo el niño que descubrió la veta invencible de la muerte: angustia de por vida.
Por eso el filósofo en estos tiempos no puede ser más el sabio de la polis, sino el neurótico de su habitación. No deambula heroico y elocuente con la toga radiante como el heleno, sino que se encierra abatido con su caparazón inmunda de cucaracha…




La mujer de Tinder (la médula de la clase media) valora los servicios “intangibles”, por ejemplo los viajes, una cena, los bailes, un abrazo a un delfín, en resumen su valor es empírico, por el contrario el hombre valora lo tangible, símbolos en su mayoría fálicos: la guitarra, el automóvil , la cámara fotográfica. No ha habido mucho cambio desde hace 10000 años aproximadamente. Los publicistas, tanto de la toalla higiénica como de la Nikon lo saben. Ellos son los nuevos profetas.
Dicen que este sistema de aparejamiento de Tinder es frío y artificial, puede ser, pero creo que tiene que ver más con cambios en los sistemas de producción , la hiperconexión , la división del trabajo, la administración del ocio , la evolución demográfica, etc . Pero si se ponen a pensar en el sistema de aparejamiento de vuestras abuelas lo pensarían dos veces: el novio era elegido por la familia, sin derecho a acostarse con él hasta después de la unión religiosa y prisionero de un sacramento divino y poderoso como el matrimonio (y que en el fondo era un contrato económico) Este casi nunca se podía disolver, debiendo soportar hasta el fin de sus vidas en el caso de la mujer, todas las afrentas posibles de un hombre criado con un machismo puro como un diamante . Ese Tinder si que era complicado.
Roland Barthes escribe sobre todo, incluso hasta del detergente OMO. Por supuesto que si hoy estuviese vivo dedicaría un capítulo completo de su libro Mitologías a Tinder.
Se pregunta Barthes en uno de sus escritos: ”¿Ustedes creen que la finalidad de la lucha libre es ganar? Pues no, su finalidad es la de comprender.”
Trasladando la pregunta a nuestro contexto: ¿Ustedes creen que la finalidad de TINDER es flirtear? Pues no, su finalidad es la de someter.






Freud decía que el hombre sufrió tres grandes humillaciones: primero tras Galileo descubrimos que no somos el centro del universo, tras Darwin que no somos la corona de la creación y tras el mismo Freud, que no controlamos nuestra propia mente ¿entonces que es el hombre? ¿Cuál será la cuarta humillación? El "Hombre" quizás ni siquiera existe...Sólo sería una pura energía deseante , innombrable, oscura para sí misma...



Gonzalo Millán con cáncer, desahuciado, escribe en su diario: "Me cortaré el pelo y las uñas en la peluquería de fuego. Seré humo del horno, seré polvo, ceniza..."
Tremendo...Hay cosas más profundas aún que la literatura: los pensamientos del cáncer , día y noche sin detenerse, chocando como una ola incansable y ruidosa en la rompiente delicada del corazón humano. Todo como en el último acto que se le permite a la conciencia, demasiado lúcido porque siempre es de dolor ...







Por la mañana el libro de Job. Qué gran poeta el que escribió la parte cuando no es sumiso (lo más probable es que haya sido escrito por más de uno: un sumiso y un filósofo )..¿hazme entender porque contiendes conmigo? Le pregunta. Dios da una vasta y vacía respuesta, enumerando sus poderes como un matón que no convence a nadie. En el mundo no hay justicia, el justo sufre tanto o más que el malo, sospecha Job . Cállate yo soy el dueño y soy poderoso. Si me sirves te daré algo más grande que el mundo, contesta Dios . El poeta sumiso termina hecho siervo, pero al filósofo no le interesa eso "más grande que el mundo", quiere algo más simple y desconcertante que el paraíso, quiere "entender ", pero su mundo aún no está listo para eso, bárbaro y lejos de Atenas. Entonces el único refugio es el obedecer...
Job, un Dostoievski de su época...



"Physiognomonica" se le llamó a un tratado atribuido a Aristóteles que fue uno de los primeros en ocuparse sobre la relación entre los signos corporales y los estados del alma. Digo esto después de ver el rostro de Alejandro Zambra, fotografiado recientemente para una entrevista. Un rostro que hasta hace poco años era normal, como de un joven medio de Maipú , ni feo ni bello, sino así de simple: un rostro de Maipú. Un poco mejor que uno de Pudahuel sin llegar a ser por ejemplo, uno de Ñuñoa. Tiene el peso del mundo. Se nota que está realmente "en" la literatura para bien o para mal. Es la misma evolución estética de los rostros de Artaud, Kafka o Cheever , que en un momento de su juventud fueron normales, hasta cierto punto bellos y que después la enfermedad y principalmente la literatura, fueron cincelando hasta demacrarlos. Zambra está demacrado a mi misma edad. Preciso, demacrado, no me atrevería a decir feo, porque ese derrumbamiento, ese crack up, le hace tener un aspecto incluso con cierto atractivo, casi demoniaco. Su mirada es de quien vivió ciegamente un trozo felicidad y por ende al perderla la terminó de conocer. Un "paradise lost".
Comparemos su rostro por ejemplo, con el de Roberto Ampuero, terso y diplomático. Habría mucha tela que cortar de su comparativa Physiognomonica. Pero eso da para mucho más. Los escultores sí que saben de esto. Arte tan misterioso como sublime. Observen el rostro de la virgen en la Piedad de Miguel Ángel , así dicen que hay que llegar a ser como ser humano , un rostro ideal que ya nada conmueve ni derrumba.
Zambra a pasado por Perec y Pavese como un experto y quizás por su propio infierno privado. ¿A nadie se le ha ocurrido escribir un libro sobre los rostros de los escritores chilenos? Por los rostros determinaríamos previamente sus deseos y fracasos (que en parte son lo mismo) cada zurco y profundidad de mirada hablaría enseguida cuanto de su alma habran entregado al demonio de la literatura. Las miradas de Baudelaire y Rimbaud por ejemplo, capturadas por el mismo fotógrafo, Carjat, hablan por si mismas, la conclusión no es difícil: están endemoniados. Quizás Zambra también tenga la bendición de endemoniarse, por lo menos un poco, a la chilena ..Su rostro le impulsa a ello.
¿Le habrán enseñado a los editores chilenos un poco de Physiognomonica? Pues deberían, para empezar a hacer más dignos sus catálogos...
Sigo atento, más que a la evolución bibliográfica de Zambra, al derrumbamiento de su rostro..