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miércoles, 12 de noviembre de 2014

Interstellar






Hay quien busca verdades en el cine. En Interstellar probablemente los físicos comenzarán a buscar las inexactitudes en las fórmulas matemáticas que se arrojan, para poder solventar la teorías que allí se plantean, pero hay que aprender que en el arte, específicamente en el cine, lo menos que se busca es verdad, se busca “verosimilitud” que está siempre más cerca de la estética que de la ciencia.
 Los grandes temas de la película son el tiempo y el amor, primero a los conceptos y después a engañar al público con los fuegos de artificio, Nolan aprendió de Kubrick, cada uno ve la película que quiere ver , al que quiere ver navecitas espaciales pues que las vea. El planeta tierra colapsa y debemos buscar una solución de supervivencia fuera de él. Colon salió a la exploración hacia a las indias con la misma incertidumbre, pero lo que perturba acá y es la base de la película, es que el viaje de Colon es geográfico, pero lo interestelar pone en juicio algo temible, la “estabilidad” temporal, es decir se viaja fuera de casa y sin las leyes de la casa (Colon por muy perdido que estuviese, viajó con la leyes de su casa, la brújula funciona igual de bien en Italia que en centro América y si le hubiese hecho caso a Eratostenes el griego, no se hubiese perdido por lo demás ) . 

Por todas las consecuencias de la teoría de Einstein sabemos que el tiempo no “correría” igual en la tierra que en otros lugares distantes del espacio, los resultados insospechados de un viaje así tejen la trama. ¿Salvamos a individuos o salvamos la abstracción de la especie? ¿Se puede superar el instinto de supervivencia por una meta mayor? La ciencia nos dice que el cerebro sólo empatiza con un cierto grupo de cercanos, “el amor a la humanidad” es un esfuerzo moral a contranatura que funcionaría bien en los discursos, pero en circunstancias límites tiende a disolverse. 


Un vez conversé toda una tarde con una física teórica (enamoramiento no correspondido de por medio) , mujer simpática y relajada. Se había inscrito en un magister de filosofía, probablemente llevada allí por sus tensiones existenciales propias de cualquiera que se inmiscuya en fórmulas matemáticas que tensionan (y torturan) el sentido común ¿Por qué muchas veces los físicos nombran a dios sin ningún complejo? Le pregunte, ya que ni los biólogos ni los químicos, ni muchas veces los filósofos se sienten cómodos en ese término. Bueno me dijo- es que hay algo extraño cuando llegas a tus límites hipotéticos, por supuesto no puedo explicártelo por qué no lo entenderías , pero ese concepto dios nada tiene que ver con el dios que te imaginas, debe ser una especie de impotencia teórica y como el físico está en cosas tan grandes, lanzar un concepto así no le causa mayor ruido. No es que sea creyente, sino es su forma de quizás sobrevivir en latitudes insospechadas, peligrosas para la mente.
 Así sucede en la película cuando las fórmulas matemáticas no pueden avanzar más allá del periodo histórico e intelectual de los hombres que las someten, entonces surge el misterio, ¿cuál es? El amor. Pero el hombre no se cansa de verificar, el científico sabe que el amor no es esa abstracción sentimental, más bien literaria, que los hombres se juegan desde hace siglos , que en realidad son simples impulsos químicos para la supervivencia de la especie. Este es el tema, ¿dejaremos un reducto literario, artístico, misterioso para el amor?, ¿o lo inspeccionaremos con las mismas armas teóricas con las que nos movemos en el espacio?. Y si lo hacemos ¿existe el hombre que resista esa empresa? 

Nolan incluye un críptico poema de Dylan Thomas como brújula simbólica del viaje: 

“No entres dócilmente en esa buena noche, 
Que al final del día debería la vejez arder y delirar; 
 Enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz…” 

El amor sería algo extraño que está en el universo, que nos guía, nos completa y no simplemente otra cara más de la necesidad de la especie por su supervivencia. Una necesidad más como la nutrición, la inmunología o la defecación. Pero a veces nos revelamos irresponsables a la inspección matemática de todo, nos enfurecemos ante la muerte de la luz…El corazón es siempre irresponsable frente a los caminos de la ciencia, los románticos, siempre amantes de la irresponsabilidad, lo sabían muy bien: Así John Keats, el verdadero dueño del arcoíris, denuncia en su poema “Lamia“ el arcoíris “matematizado” de Newton. 

Sucede algo curioso, en la película “Contacto” de Robert Zemeckis, Matthew McConaughey es un religioso que pone en jaque las tesis científicas de Jodie Foster que todo lo quería comprobar y le pregunta: “¿usted se ha enamorado? Entonces pruébemelo”. Ahora en “Interstellar” está en la vereda opuesta, él es un científico y por supuesto su deber es desoír (en primera instancia) el corazón. 

El tiempo y el amor son terribles sondas para observar el pobre concepto que hemos asumido y creído de individuo. Replantear ese concepto solo se lograría al parecer , con el colapso total del hogar y la empresa más grande que podría crear el hombre en toda su historia: la emigración a otro mundo. Hannah Arendt muy visionariamente lo había explicado en “La condición humana”, y uno creería que Nolan leyó este texto para realizar su película:

 “El cambio más radical que cabe imaginar en la condición humana sería la emigración de los hombres desde la Tierra a otro planeta. Tal acontecimiento, ya no totalmente imposible, llevaría consigo que el hombre habría de vivir bajo condiciones hechas por el hombre, radicalmente diferentes de las que le ofrece la Tierra. Ni labor, ni trabajo, ni acción, ni pensamiento, tendrían sentido tal como los conocemos. No obstante, incluso estos hipotéticos vagabundos seguirían siendo humanos; pero el único juicio que podemos hacer con respecto a su “naturaleza” es que continuarían siendo seres condicionados, si bien su condición sería, en gran parte, autofabricada…” (H. Arendt . La condición humana.1958) 


Poner en duda nuestro hogar y nuestras leyes, comenzar de nuevo en otro lugar , un tipo de ciencia ficción que angustia, como angustia toda ciencia ficción que uno creería posible. Pero más allá de esto , lo que verdaderamente se puede rescatar aquí, es que quizás no hemos entendido bien el misterio de cuál es nuestro verdadero hogar. Surge una primera hipótesis que probablemente haya que verificar: nuestro verdadero hogar, quizás, no sea otro que el amor…

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miércoles, 11 de mayo de 2011

Notas sobre (mi) cine







Godard estaba loco, con sus extrañas películas teóricas quería “discursear”, mientras el blanco y negro y las tomas frenéticas acariciaban la imagen. Siempre hay un valiente que se ríe de las normas y de esa ruptura crea una nueva norma. Saltos de eje que insultan la percepción ortodoxa, raccords mal hechos, desencuadres (errores que en cualquier película pondrían en duda su continuidad)



Para que una percepción de la puesta en escena sea coherente y fluya la narración sin inconvenientes, la cámara debe actuar en estas posiciones y no debe instalarse mas allá del eje señalado en una misma escena sin una justificación bien elaborada, Godard, sin previo aviso (y por supuesto muchos de sus mosqueteros de la Nouvelle Vague, y pienso de inmediato en la escena del campo de fútbol de los 400 golpes de Truffaut ) , casi violentamente salta el eje y pone la cámara al otro lado , cruza el frío muro de la coherencia narrativa que se paga caro en las artes visuales. Se puede saltar el eje en una novela (probablemente hay rebeliones equivalente sí) pero nunca con los desastrosos resultados cinematográficos , atreverse a cruzar ese eje hizo de Godard un frio incoherente y sangriento artista de la imagen , de la equivocación narrativa funda un estilo ( ¿Cómo no lo han visto esto antes rebeldes históricos? )



Manejo bien los puntos apartes, pero no soporto los puntos seguidos ¿quién puede detenerse y seguir hablando de la misma cosa?


Siento que Godard es un hombre en conflicto eterno con el amor, que pasa sus noches leyendo a Sartre y que aún sigue herido con las grandes guerras, y que de pronto se pone a “escribir” cine…
A pesar que las elipsis, los fundidos y los flashbacks como recursos expresivos se pueden percibir en una novela, el cine los lleva a su verdadera dimensión y por eso Godard, tan literario, filma en sus obras una gran hipernovela de la tradición francesa, que cae jugando, amando, en una vida loca.


En cuanto a las técnicas que se confunden con las cuerdas vocales del lenguaje. Eisenstein el gran teórico y realizador ruso hizo del montaje cinematográfico un lenguaje autosuficiente, para él el montaje era el cine mismo, ¿pero que diría de eso Greg Tolland? el famoso fotógrafo de el “Ciudadano Kane” y “Las uvas de la ira”, que nos enseñó a ver la profundidad, los techos del plató, las radicalidades ópticas del cine moderno. Que llevo la fotografía a la boca misma del lenguaje cinematográfico. Un arte técnico siempre corre por diversos rieles…



Me acuerdo haber escrito un ensayo de cine muy joven que se ha perdido y que hoy añoro mucho y que no logro equiparar , una visión del cine ingenua, fraccionada , enfrentando las películas mas intelectuales con la inocencia estética del que no sabe nada. Planteando una lectura estética errada y su vez hermosa, “otra lectura”…Vi por ejemplo películas tan disimiles a los 18 años como Pickpocket de Robert Bresson, El año pasado en Marienbad de Resnais , Pierrot el loco y vivir su vida de Godard , Jules y Jim de Truffaut, películas torturantes , La noche y Blow Up de Antonioni , el agobiante “Umberto D” de De Sica, películas de Dreyer y David Griffith, de Murnau y de Lang, “La noche del cazador” de Charles Laughton y Rio Bravo de Howard Hawks …perturbadoras para mi educación bárbara , pero las buscaba como exigencia, una exigencia de la que carezco hoy, no hay salas de cine que nos inviten a eso y no hay ingenuidad imaginaria que permita ver cine en tranquilidad visual. Un cine constantemente “a posteriori”.



Godard le dice a Anna Karina seguramente: mira la cámara… ¿que hay de malo en eso?, pero nosotros los espectadores lo encontramos un sacrilegio. Por que nosotros, encerrados en las diégesis clásicas, no toleramos una falta, una ruptura en los discursos poéticos, de hecho queremos el mismo molde que Aristóteles ha planteado hace miles de años, si no nos entregan esa lógica, nuestra recepción es imperfecta y afecta el placer….

¿Que iba a saber en ese tiempo por ejemplo que ese filósofo que dialoga con Anna Karina es Briase Parain?. Conocí a Parain de refilón… lo cita mucho Sartre en Situiations I (dedica un capitulo: “Ida y vuelta”) libro que poseo con un recelo extraño y que hojeo de vez en cuando…
¿Es la misma película que se ve sin ese dato intelectual? , ¿Es importante que sepamos que Parain esta ahí? , ¿Que Parain significa más que un personaje?



“No soy yo quien ha inventado la desconfianza con respecto al lenguaje…nos ha sido insinuada por toda nuestra civilización" (Sartre cita a Parain en “Situations I” de sus “Ensayos sobre la miseria humana”). Y que mejor frase para retratar el cine de Godard , la desconfianza estaba desde siempre instalada en el cine … La primera película de la historia es la llegada de un tren a una estación, pero esta no fue cine sino su representación misma, la primera película fue “la única película” posible , ningún arte tuvo una inauguración tan organizada, todos las artes nacieron mas o menos de la desorganización, en cambio el cine tuvo una clara fecha de inicio… se asistió a una inauguración sin embargo se olvidó de inmediato el arte al que se asistía y simplemente los espectadores huyeron del tren..

Para mi cuando vi por primera vez “Vivir su vida” de Godard, ese filosofo de cantina no significaba mas que un excéntrico personaje introducido por un director arbitrario, es decir, Parain era ese tren llegando a la estación.


Parece que las ciencias sociales en los sesentas estaban en su momento mas sano, ya que los análisis de los filmes franceses han depositado litros de tinta y de neologismos social-científicos, que generan en estas películas toda una estructura filosófica de posguerra particular, nada mas ajeno a mis percepciones juveniles, yo solo veía en “Pickpocket” a un ladrón de mi barrio, en “Vivir su vida” la impresionante belleza de Anna Karina , en “Pierrot el loco” un amigo cualquiera.


Godard es una gran escusa visual , usa la imagen para el discurso pero en ese usufructo arrastra toda la alfombra del cine tradicional, noto hoy en sus películas que habla, que explica, que filosofa y mientras esos discursos fraccionados suceden, la cámara se incomoda y rompe toda relación con los discursos, se molesta, no fluye, en los diálogos se desencuadra , pareciese que un discurso tan estructurado como el lenguaje del amor, de la vida no pudiese ser “perseguido” equilibradamente y visualmente con nada claro, sino con pura rebeldía del lenguaje visual. Esta rebeldía visual permite que esos discursos no sean simplemente un libro filmado. Hoy estas rebeldías que parten con Welles y el formalismo Hitchcockiano o quizás mucho antes con Juana de Arco de Dreyer suenan tradicionales, hoy parecen rebeldías formales infantiles: el contrapunto musical para una escena como por ejemplo música serena para retratar una escena macabra, o invertir las claves fotográficas , una luz contrastada (clave baja) para una comedia o una clave alta (muy luminosa y poco contrastada ) para retratar un ambiente de terror y suspenso, etc … la formalidad , tan poderosa en el cine contemporáneo, no repele las rebeldías sino las acoge con agrado, por ende les quita su carácter rebelde y les da forma de espectáculo.


¿Que esperamos entonces del cine de hoy? Equivocadamente una gran diferencia, no arrancamos espontáneamente del tren que nos viene a atropellar sino que previamente nos enfrentamos a las película con el deseo instalado de que ese tren nos arrolle, de que cada película - "espectáculo" nos asuste a priori, queremos huir programadamente en una sorpresa planificada.



Godard sobre su película Pierrot El loco, explica en pocas palabras lo que yo quise decir todo el tiempo: "Pierrot es un intento de cine. La vida es el sujeto, con el CinemaScope y el color como sus atributos... la vida llenando la pantalla igual que la tapa que cierra el inodoro que se está vaciando al mismo tiempo".








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jueves, 17 de febrero de 2011

La vida verdadera...



Escrito el martes 9 de junio de 2009..quizás ahora solo ahorre trabajo rescatando escritos del pasado, que sin embargo no me daba cuenta que eran escritos del futuro , que el escrito no tiene fecha… que es herida de por vida…:

“Quieren respuestas, pero de preguntas no hechas, quieren seguir mi ejemplo pero no saben quien soy y para donde voy, pero tengo un tono, un aura que proyecta algo muerto, mejor dicho algo que sabrá morir. Hay algo de valor en un hombre que aún no se le fija precio, no por que no lo tenga , sino por que resiste, sólo en la palabra”.



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De la cita del final de la gran película "A love song for Bobby Long" (¿muchos nos vimos ahí no es cierto?) :


"No cesaremos en la exploración. Y el fin de todo nuestro explorar... será llegar a donde empezamos... y… conocer el lugar por primera vez. " – T.S. Eliot


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jueves, 12 de marzo de 2009

Soy leyenda , virus, esperanza y biología



Leyenda…asi simplemente reza la carátula de uno de los mas famosos álbums de Bob Marley, no es casual que la película del mismo nombre grafique con su música la intención de fondo. El amor contra el odio , la paz sobre la guerra, la quietud por sobre la fuerza. Esta es un virus, loco e imparable, sólo el saber es su antídoto. Pero a su vez podemos ver que se plantean dos esencias en formas distintas, el odio, el virus es pura fuerza, no se detiene en suma es pura voluntad, por el contrario la lógica la reflexión y la ciencia puede dar un antídoto a esa fuerza monstruosa, lo bueno entonces nace de la dialéctica, lo malo como pura fuerza irracional. Es curioso que en la novela de Richard Matheson de 1954 el final y la esencia de la obra giren en torno a una idea completamente contraria . Su centro gravitacional gira en torno a un profundo pesimismo en el porvenir humano, por que Robert Neville (en la película protagonizado por Will Smith y dirigida por Francis Lawrence) es un científico que busca mediante el saber detener esta amenaza viral y comprende que el odio en todas sus manifestaciones no descansará hasta depredarlo todo. El amor, y la metáfora de Marley es directa, tiene que ser un antídoto contra esa fuerza. Por su parte los vampiros de la novela son una clase entre otras dos, existe también un grupo de infectados que se alejan tanto de los vampiros como de los humanos (del cual Neville es su último representante) los híbridos no reconocen en este un par , es mas les produce desconfianza y puede alterar su plan adaptativo, el último humano no es el bastión del saber ni de lo bueno, es un organismo extraño que ha quedado rezagado en el escenario de la adaptación biológica. Por eso es que “Soy leyenda” en su original texto mas parece un tratado de biología darwinista que de una metáfora ingenuamente moral mostrada en la película, si en la novela se impone una visión de fuerza natural , biológica, en la película se metaforiza dialécticamente entre la paradoja del odio y el amor. “El odio y la gente mala no se toma días libres” dice en la película el doctor Neville parafraseando una entrevista de Bob Marley al ser preguntado por su urgencia en aparecer en los escenarios tras ser baleado por un hombre loco , un virus que llenó de odio el amor que el músico le opuso.

La película es pura dialéctica moral , Neville es un científico , en la novela es un hombre apesumbrado , dándose cuenta progresivamente que su especie esta en el crepúsculo, esto lo hace beber mas de a cuenta, lo obsesiona y lo vuelve loco. No ve odio ni amor , sólo ve una selección natural avanzada e intempestiva, provocado por la misma ciencia. Las especies luchan por conservarse, no por ser buenas , no hay amor que se le pueda oponer al axioma biológico. No hay luz para iluminar la oscuridad, solo existe la fuerza incontrolable de la vida que no acepta dialécticas, que sólo fluye y aprieta, la novela no es moral sino que es hija de la guerra fría precisamente cuando dos bloques- organismos fuera de cualquier moral, luchaban por conservarse y no por sintetizarse. La frase “Soy leyenda” como el último pensamiento gritado del doctor Neville al final de la novela es sólo un intento desesperado de graficar un organismo que se apaga y que sólo en el mito y la aversión de la otra especie puede generar historia, mientras el soy leyenda del Neville de la película es un grito del triunfo de la moral, de que la luz a iluminado la oscuridad , y si nos fijamos bien también es una especie de acto forzoso de conservación , el bien desea conservarse, apagar la oscuridad, el bien como organismo ha triunfado . El último hombre en la tierra lo único que desea, mas allá de ser un agente del bien, es que su especie no desaparezca, que no sea un ocaso. Es por esto que la vía para enfrentar a este irracional virus -odio es la ciencia , es decir lo mismo que lo creó. No es casual que la película tenga un final alternativo, este habla de un Neville dialogando con los infectados , mostrándoles la cura y estos aceptando su esperanza. El odio es redimido y no exterminado. Pero primó mas la elocuencia Hollywoodiana , el odio es odio, la fuerza es fuerza y se mata con fuerza. Se necesita un mártir, un redentor, el líder de los infectados no es un ser a cual se le pueda convencer , golpea el vidrio con mayor fuerza mientras mas se le dialoga, su lucha no transa, es biológica y no moral. Paradójicamente el doctor Neville ha curado sólo por que ha conservado.

¿Cómo podemos sentir la luz sin oscuridad? ¿Como puede haber un mundo justo y bueno si la fuerza biológica de que todos participamos al menor descuido nos destroza y flagela? Todo es conservación incluso un acto de inmolación, todo quiere vivir , perdurar, el como se hace es secundario y debatible , la ética es secundaria a la biología. ¿Como nos infecta esta idea? , ¿que no haríamos por invertir esta ecuación?, el espíritu como depósito de la materia, la ética como regente de la biología. Pero el humano moderno, único en su especie se ha extinguido , no hay luz , no hay sombras, ni virus ni antídoto, la leyenda entonces reza : el hombre sigue infectado con la nada. La humanidad peligra y esta enferma , entonces ¿como afrontaremos el mas temible virus del futuro?

viernes, 9 de enero de 2009

The Fight Club y el Neoludismo.




"La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco nos estamos dando cuenta , lo que hace que estemos muy, muy cabreados."
Tyler Durden…



Vuelvo a ver el “Club de la pelea” (o de la lucha en España) solo la he visto dos veces, en el cine en periodo de estrenos y ahora muchos años después. Es extraño, en la búsqueda del sentido se tarda años y entre esos años nace desear verla. Ahora con todo lo que la distancia atrapó retorna ¿y que dice? vigencia absoluta. Estoy cansado que esto se le llame postmodernismo , sería mejor identificarlo con un primitivismo anarquista, a esto sumémosle la teoría jungiana de la sombra ¿y que tenemos?, disgusto , la película disgusta de principio a fin, pero es la ola que ya se anunció en las filosofías de la sospecha del siglo XIX y que pocos en el siglo XX lograrían asumir, la falta de sentido total , la muerte de Dios de los hermanos Karamazov y Nietzsche , la absoluta falta de horizonte disfrazado en un mundo lleno de luces e imágenes. Donde la ciencia definitivamente no alcanzó a llenar las expectativas positivistas y el consumo se transformó en el analgésico existencial de la sociedad. ¿Que hace a los hombres actuar de este modo?, la desesperación de la maquinaria. Si los ludistas de comienzos de la revolución industrial pensaron que destruyendo las máquinas tendrían la seguridad y el confort de antaño, los hombres actuales detectan esa maquinaria o sus resortes en su misma vida , la individuación no activa sino pasiva del mundo actual ha creado seres desarraigados y sin motivaciones mas allá de su bienestar material artificial. Se necesitarán nuevos ludistas que con el lenguaje de hoy destruyan la máquina, eso es lo que intentan hacer los que asisten al Club de la lucha, hombres que desean el antaño, que por medio de la destrucción pretenden recobrar el sentido, pero para esto necesitaran un mesías, pero un mesías que sea capaz de asumir el gran riesgo, este Zaratustra no podrá sólo, tendrá que desdoblarse, tendrá que soltar su sombra. No es casual que todo esta maquinaria consumista se derrumbe cuando soltamos nuestro mas oscuro rostro, lo que en Jung se denomina la sombra. Paradójicamente el hombre que libera y que destruye es un hombre escindido y fabrica jabón. La sombra simboliza el "otro aspecto", el "oscuro hermano” de la individualidad humana, Jung dice en Psicología y Religión : “Es, por desgracia, innegable que considerado en forma total, el hombre es menos bueno de lo que se figura o desea ser. A todo individuo síguele una sombra , y cuanto menos se halle ésta materializada en su vida consciente, tanto más oscura y densa será”.

El sin sentido de la existencia humana tan anunciada en siglos anteriores vino a caer con toda su fuerza en la generación de los Mass media , ellos se encargaron a través de la publicidad , la televisión y el dinero de consolidar esa falta de sentido. Es por esto que a fines del siglo XX sólo se perciba un constante entretenimiento asistido y como la película declara, una generación que no ha sufrido catástrofes como una gran guerra o una gran depresión económica, sentirá toda esa energía ausente, que al fin y al cabo anestesiada se trasladará al interior y este abrumado y prisionero todo lo que podrá hacer es gastar, es entonces cuando la alineación y la falta de sentido se hacen grito, se hacen lucha , es necesario entonces actuar, Tyler Durden , la sombra, nos dice:

“No somos nuestro trabajo. No somos nuestra cuenta corriente. No somos el automóvil que tenemos. No somos el contenido de nuestra cartera. No somos nuestros pantalones... Somos la mierda cantante y danzante del mundo”.


Dándole un beso al dolor es que combatimos al nihilismo, la sociedad va al revés de esta sentencia, entonces hay que pelear, quemarse las manos, soltar al monstruo interior y cobrar sentido, diagnosticar los valores y encumbrarse. El “Club de la pelea” será la sinfonía de fin de siglo tal como lo fueron en su tiempo las películas, “Semilla de maldad” , la “Naranja mecánica” o "Taxi Driver".

La clave existencial de la película nos dice que “no se trasciende suprimiendo” por esto es que Tyler quema la mano de Jack , es decir quema sus propias manos ¿no será el progreso una quemadura química?, se sienten plenos haciendo un club de peleas callejeras o destrozando una “obra de arte”. Por esto se encuentra la película tan cercana a las sentencias del filósofo primitivista John Zerzan que nos dice:

“Resiste. Rompe filas. Confía en tus deseos. No eres tú el que estás jodido. La cancerígena dominación de la tecnología y el capital debe ser parada y desmantelada. Después de treinta años una corriente de oposición radical se está desarrollando y te necesita. El nuevo movimiento es la anarquía, que trata de la libertad, la salud, la autenticidad. Cruzando el umbral a tus años adultos, ¿cuánta libertad, salud y autenticidad crees que la Megamáquina hará posible que tengas? ¿No hay alguna otra oferta en vez de una “vida” de mediación, jerarquía y aislamiento en un planeta moribundo?”

Cuando todo se ha caído y la vida cobra sentido con un balazo en la boca, Jack le dice tomando de la mano a Marla mientras los edificios caen derrumbados: “Me has conocido en un momento extraño de mi vida”. Lo más importante es detenerse a pensar que detrás de la felicidad tal como ahora nos la han regalado, queda mucha vida. Por eso ¿si tuviéramos un tumor como lo llamaríamos?




domingo, 4 de mayo de 2008

U2 3D



U2 engaña al ojo, eso es lo primero que pensé al ver la nueva película en 3D de la gira Vértigo por Latinoamérica de U2.

Es extraño cada cierto tiempo el cine remece con sus pequeñas revoluciones de la percepción, el cine tridimensional que quizás ya había sido antes probado, con esta película tiene un aire de inaugural.

Desde sus comienzos el cine fue “un efecto”, la primera película colectiva dirigida hacia un público, “La llegada de un tren a la estación” de los hermanos Lumiere en 1895, no fue una experiencia cinematográfica, el cine aun no había sido creado, los asistentes corrieron asustados cuando vieron que la locomotora se les venía encima, fue un problema de realismo, no se sospechaba aun un lenguaje. El primero que “ficcionó” fue Georges Méliès , hizo un show, una historia , un efecto, luego vendrían nuevos giros a la percepción la llegada del sonoro y del color.

Las más altas cumbres del arte cinematográfico han sido efectos, estos más que dificultar la narración o matar el lenguaje cinematográfico son la médula del cine. Si el cine quiso simplificarse , hacerse “literatura” , es por temor a que el efecto devore lo esencial. Aún así el cine no puede nunca dejar de ser un agente perceptivo, de ser una locomotora que no puede dejar de sorprender.

La película de U2 nos vislumbra las posibilidades, es realmente asombrosa como efecto, (comentar el contenido aquí es irrelevante), que sea un concierto de rock genera la adrenalina que no puede dar una 3D de paisajes o dinosaurios. ¿Pero qué hacemos viendo todavía cine si podemos ver esto? Aunque dudo de que lo que vi sea puramente “cine” es más bien una experiencia. El ojo se asombra, la percepción se pone alerta, uno nunca ha visto algo así (si es que no ha tomado mezcalina). El cine de Aldous Huxley, el cine que queda en el inconsciente y marea, que hace soñar confundiendo las dimensiones del espacio.

Si uno es un fan de U2 es totalmente recomendable, si no lo es también, aunque es casi obligada la crítica a un nuevo fenómeno perceptivo, como también la tuvieron la llegada del sonoro y del color , esto es más de lo que se le puede pedir al cine , esto ya casi no es cine , aterra cuando las circunstancias cambian , cuando una locomotora se te viene encima y lo único que queda es salir corriendo. El arte ahora necesita lentes.

viernes, 14 de septiembre de 2007

Grandes escenas del cine



Una de mis escenas favoritas del cine de Scorsese, en Mean Streets (Malas calles) , Harvey Keitel se va emborrachando progresivamente en el bar de sus amigos (¿no ocurre así?). Un estudio antropológico del Martini. Genial
El tema es de The Chips - Rubber Biscuits