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lunes, 30 de mayo de 2011

Diario





“La revolución no será televisada” , a su vez la televisión no será revolucionada.. era fácil hacer de esa frase una inversión de torero… mis respetos por Gil Scott-Heron


“el conocimiento de uno mismo está vedado: sólo es posible la invención o la destrucción” (Blanchot)

Surge la pregunta clásica de oráculo ¿Quién soy?
Y surge a su vez un hielo semántico que se apodera de cualquier respuesta y la hace inútil...


Soy como una máquina que se maravilla con todo... en primera instancia pensada como virtud, hoy como una escusa perceptiva.


“No habiendo leído yo jamás escritos metafísicos y ocupándome de estudios totalmente diferentes, y no habiendo aprendido estas materias en la escuela (que no las he visto jamás), había encontrado ya la falsedad de las ideas innatas, adivinado el optimismo de Leibniz y descubierto el principio de que todo el progreso de los conocimientos consiste en concebir que una idea contiene a otra...” (Leopardi, Zibaldone de pensamientos)



Lichtenberg también dice que Kant formaliza y lleva a la razón el sentido común…
Hechos que prueban la interiorizada teoría de que el pensamiento no es exclusivamente una conquista individual sino que son impulsos extraños que poseemos potencialmente, como semillas que aparecen en epifanías. Nuestro pensamiento es rústico, fácil, contrario al de los grandes filósofos que los desarrollaron con toda la fuerza y pesadez de su genialidad, pero la idea estuvo, aunque en una perfección mucho menor , ya en nosotros..



Cuando se comienza a pensar profundamente debe asumirse con frialdad la total desaparición de la naturaleza… las cosas son horrorosamente poco fiables sin embargo, obligados a confiar vivimos…



“Según los prejuicios de costumbre, yo creía haber nacido para las letras, la imaginación, el sentimiento, y que me sería del todo imposible dedicarme a la facultad del todo contraria a éstas, es decir, a la razón, a la filosofía, a la matemática de las abstracciones y tener éxito.” (Leopardi, Zibaldone de pensamientos)



Capacidad para superar la nostalgia y enfrentar el comienzo… ya que todo es comienzo incluso la nostalgia...


“El que no tiene o no ha tenido nunca imaginación, sentimiento, capacidad de entusiasmo, de heroísmo, de ilusiones vivas y grandes, de fuertes y variadas pasiones; el que no conoce el inmenso sistema de lo bello; el que no lee o no siente... a los poetas, no puede ser absolutamente un grande, verdadero y perfecto filósofo. Aún mas, no será nunca sino un filósofo a medias, de vista corta, de escasa penetración, por diligente, paciente, sutil, dialéctico y matemático que pueda ser.” (Leopardi. Zibaldone de pensamientos )



Mientras la gente se esfuerce en parecer genial e incluso si lo logra, nosotros ya estaremos subidos al árbol de la vida...para volver a pecar eternamente...solo el pecado hace que dios ponga sus ojos fijos en nosotros… y aunque este no exista, la nada también posee ojos…



“Acumulo mi yo exorbitante
y mi ilusión de Dios ensangrentado,
pues soy un espectáculo clamante
y un macho-santo ya desorbitado”.

(Pablo de Rokha, El viajero de sí mismo)






Debería de primero a cuarto medio enseñarse en una asignatura (o comentar conjuntamente con los alumnos) los ensayos de Montaigne con eso bastaría para mejorar en parte la sociedad…




Hay alumnos que sin saber quien rayos es Leibniz tienen ideas de él , me confirma que el pensamiento vagabundea , que hay un espíritu intelectual que avanza...
Y entonces no se les debe enseñar ni dogmática ni académicamente , ellos probablemente tengan mas capacidades que las nuestras, lo que les cuesta no es meramente intelectual, es sólo el miedo a cuestionar la realidad , ese útero que los ha mantenido tibios en su primera vida….no dudarán por el simple gozo intelectual, debe enseñársele , a la manera de Wittgenstein con el lenguaje, a subir pisos y al mismo tiempo ir arrojando las escaleras..



"Cada palabra no pronunciada pero hecha escritura traía las demás, y él respiraba sintiéndose unido al mundo; únicamente con uno de esos apuntes logrados, empezaba el día para él, y entonces se encontraba a salvo, o así lo creía, hasta la mañana siguiente". (Peter Handke, "La tarde de un escritor")




Cuando la palabra es atada de muerte a las cosa que representa, resulta una vida inocentemente bella y apacible, cuando se deja de creer en eso acaba todo…y comienza todo...




La infelicidad particular no genera felicidad general...cuando existe alguien que no se salva todo se sume en un gran fracaso...la metafísica es tan ficticia como el juicio final...Se pensaba así cuando había confianza aún en la razón, hoy esto parece un slogan demoniaco , en el sentido mas puro del demonio: del que cuestiona inéditamente todo el orden invicto…




Fuimos los últimos habitantes del mundo antiguo ..lo peor es que este mundo no es el nuevo. No hay catálogo histórico que soporte el estado actual.




La humanidad no progresa, solo engaña su soportabilidad



Las necesidades poéticas me impulsan a abandonar todo y no esperar nada , fundar pueblos sacarlos del campo, volverlos al campo . Defender las pestañas …las únicas que resisten la inexorable luz externa , con esas milésimas fracciones de segundo de oscuridad me basta para poner en riesgo todos los porvenires exuberantes...



Y el agonizante materialista en su cama de enfermo no puede sacar de su cabeza las palabras “nunca mas”…




sábado, 13 de noviembre de 2010

Diario



Los quejumbrosos históricamente han hecho escuela, es cansador por ejemplo leer los diarios de Leopardi. La vieja queja contra la existencia sólo surge por no meditar acerca del peso del espíritu, es decir que no se debe vivir esperando soluciones de nada. Toda solución lleva a otra aporía. La fría muerte orgánica es absurda, la eternidad también, ¿que síntesis se puede extraer de ambos absurdos? No hay salida porque no debería haber primero cuestiones que esperanzaran una salida.

“Hay que entrar en uno mismo armado hasta los dientes”.nos dice Valery. Y desplazar la amargura por aventura ¿alguien podría leer en las noches sin salir dañado con esas musicales quejas sangrientas de Leopardi?

“…¡Ay! Por la calle,
no lejos, oigo el solitario canto
del artesano, que regresa tarde,
tras sus solaces, a su hogar humilde;
y se me oprime el corazón con fuerza
al pensar que en el mundo todo pasa
y apenas deja huella. Ya ha pasado
el día festivo, al que sucede el día
ordinario, y así se lleva el tiempo
todo humano accidente. ¿Dónde el eco
está de antiguos pueblos? ¿Dónde el grito
de los antepasados, y el imperio
de aquella Roma, y el fragor de armas
que recorrió las tierras y los mares?
Todo es paz y silencio; calla todo el mundo,
y ya de aquello no se acuerda…”

(De “La noche del día de Fiesta , Giacomo Leopardi”)




Se trazan grandes planes, he ahí el error maestro, ver la vida como un conjunto cerrado, con la ansiedad enferma del profeta que ha domado el futuro, siguiendo el orden de una poética. Preferir el drama, lo centelleante del momento, el proyecto desaforado. El imaginar instalado en ninguna parte.


He hecho igual que Leopardi “estudios locos y desesperados”, pero el estudio haciéndole guerra a cualquier institución que lo canalice. El estudio es otra forma de quejarse y el saber el antibiótico errado, ambos son distintas formas de movilizarse frente a la inocencia del caos.

Pero la eterna queja es poco provechosa porque no se sabe a que o a quien quejarse, una queja sin destinatario deja de serlo por el hecho mismo de su muda respuesta. Una queja es un engranaje oxidado en la fábrica del sentido.

Ahora más calmo le doy poder a mis sentidos y navego a merced del cuerpo o lo que sea que me da vida. Hablo y no sé por qué… o quizás me quejo pensando que hablo.


"...Una desconocida música hace su entrada
en la biblioteca donde estudio lo inaudito
del comportamiento humano.
Aunque a veces también investigo
el sentido que deja la luz en el alma
de unos versos.
Soy un erudito del silencio. Desde hace años
contemplo el mar y el amor en estos libros.
Aunque a veces soy más atrevido
y sigo en la noche el infinito rastro de los astros.
Y ahora esta música
en el pausado ritmo de sus pasos.
¡Qué ternura, Dios mío, qué ternura!
Ya conoces mis dudas y mis penas…
¿Es la tristeza mi destino?
Escucho la melodía mientras escribo.
Es un delirio la vida, un mal sueño.
(O quizá sea bueno y yo un extraño).
Señor, no creo en ti, pero te amo..."
(Leopardi . Cantos)


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