
"Que no se dé atención a las materias, sino a la manera que yo les doy" (Montaigne. Ensayos)
sábado, 13 de agosto de 2011
Caminar

martes, 9 de agosto de 2011
De Dioses
jueves, 23 de diciembre de 2010
Notas navideñas

No siento absolutamente ningún sentimiento diferente en navidad, nunca ha significado nada, no por una rebeldía anticristiana, estamos empapados de los apóstoles, ¿la historia es eso no?, sino que toda esta locura se inscribe en el deseo del hombre de no perder sus momentos festivos , los pocos símbolos que le quedan se mantienen en las pruebas económicas. El símbolo que no mantiene en el pueblo ningún valor, en la fiesta se vivifica, emborracharse, llorar, cenar con la familia, bailar, actuar de compasivo, etc. Romper aunque sea un momento con las prohibiciones.
"Si la historia no fuera siempre una teodicea cristiana disfrazada, si se hubiera escrito con más justicia y más fervor de simpatía, estaría muy lejos de poder prestar hoy el servicio para el que se emplea , a saber, como opio contra toda tendencia revolucionaria e innovadora".(Nietzsche , Consideraciones Intempestivas III)
Que poca sintonía queda con el pueblo, lo único que queda es compadecerlo, pero ese sentimiento al parecer tan artificial no sirve de nada. El sentimiento aristocrático es tan poco grato hoy en día, no se entiende (jamás se hará). Como deben haber sufrido los griegos descubriendo por un lado la universalidad y por otro enfrentándose a la poca delicadeza de las masas, a la dirección esquizofrénica del cardumen. ¿Cómo compaginar eso?. Con una religión que en su escudo lleve la insignia de la humanidad. Qué extraño concepto “humanidad”. Filosóficamente soterrado ¿biológico? en el mundo de las ideas el comportamiento mitocondrial, es irrelevante. Para conservar la humanidad es indispensable un gesto trascendente. Pero la maquinaria de la trascendentalidad ya no funciona, hasta los poetas la han abandonado ya que han pactado finalmente con las cosas, intentando que la sucia cotidianidad le hable algo con sentido , ya no hay nada que seduzca al hombre hacia algo trascendente (por suerte), pero sin ese infante elemento no hay posibilidad de canonizar ningún concepto. Por eso la religión no muere. ¿Si es necesaria? Lo ignoro. Ya que el relegamiento sufre en contextos de desfallecimientos crónicos como los actuales. La esencia de la religión se instaura en algo totalmente antirreligioso, el individuo (un medio mutado en fin). Y el individuo Kierkegaard protestaría ya que ama tanto a dios y lo absurdo de lo trascendente, pero lo ama desde el odioso “individuo Kierkegaard”.
El psicoanálisis nos hace desfallecer aunque intente esperanzarnos. No es que la razón pierda espacios sino que pareciese que fuese irrelevante, ya que la irrelevancia consiste en enmascarar la lógica y la técnica, producto del pensar hipertrofiado, aunque sin dejar de seguir inflamándolas de poder y sin confesarle aún que su mando es difuso.
Amarás a tu prójimo como a ti mismo, esa frase no sólo derrota cualquier intento de filosofar profundamente sino que además degüella toda la antigüedad de un zarpazo. Funciona, y pareciese que eso fuese lo relevante, como una contención hídrica en invierno. Sin saber, eso sí, cuando y como sucumbirá.
“Por poco que la ciencia ponga de su parte, lo real se extenderá, y la religión tendrá entonces muchos más motivos aún para apaciguar los corazones. La ciencia, que es lo nuevo, introducirá montones de cosas perturbadoras en la vida de cada uno. Sin embargo, la religión, sobre toda la verdadera [la romana], tiene recursos que ni siquiera podemos sospechar. Por ahora basta ver cómo bulle... Se tomaron su tiempo, pero de pronto comprendieron cuáles eran sus posibilidades frente a la ciencia...Y sobre sentido conocen bastante, ya que son capaces de dar sentido a cualquier cosa: un sentido a la vida humana, por ejemplo”. (J. Lacan en El triunfo de la religión)
La navidad es un escenario perfecto para que el producto se desarrolle, se relaje, deje su eficacia de lado y solo entregue placer. La navidad es el pretexto que permite el desarrollo del arcaico instinto del Don del que hablaba con cierta propiedad Marcel Mauss. Ya que la navidad (poco importa si es una fiesta de amor) es donde las empresas, atentas a la sabiduría mecanizada de su tiempo y el marketing son la escolástica iluminadora, son los responsables de este “hipertrofiado” Potlatch capitalista. Originalmente el Potlatch era un regalo primitivo agonístico, estudiado certeramente en su dimensión antropológica por Mauss , principalmente para humillar al favorecido , ya que este regalo ampuloso no puede ser igualado, no puede ser retribuido por el beneficiario y se refleja en esta enigmática frase que arrastra no solo las variantes económicas arcaicas, sino que llega hasta la esencia misma del amor: "dar todo para ser todo". (Y habrá que consultar también el ensayo de Bataille, “La parte maldita”, o sería interesante una asociación entre Potlatch y lujo, en Lipovetsky o mas didácticamente el status en el certero Alain de Botton )
Justamente en la navidad, con el nacimiento del hijo del hombre se trata con armas orientales de reorientar la vieja deuda del hombre con dios, ya que el “Potlatch” monoteísta consistía en regalar algo no factible de retribuir, la deuda eterna que generaba el devenir proyectivo de la historia, el pecado original era un intento por tratar de compensar ese Potlatch, sin embargo ,ese pequeño hijo del pesebre trata de generar nuevas reglas , a través del amor y la universalidad . Fundó entre animales y fardos secos el principio de la humanidad. La diatriba y el desencanto griego les dieron el lenguaje a esos rústicos deseos. Bueno y aquí estamos, creyéndole sin creerle.
.
miércoles, 8 de septiembre de 2010
El Domingo
¿Por que alguien no habrá escrito algo serio sobre el domingo?
Escritores del asunto....¿cual? el nuestro. Desconfiados de la teoría y la palabra, aún así sólo utilizándola para inspeccionarse. Esto no es nuevo ya lo decía el alcalde de Burdeos , el cínico tierno, como llama Merleau-Ponty a Montaigne .
Cuando el Domingo no era una desesperación, blanca , vacía ,no era domingo, es decir , el domingo de fútbol, de cumpleaños y zoológicos solo era mera coincidencia temporal , pero definitivamente no tenia esa ansia vacía de los domingos posteriores. El domingo siempre ha tenido un halo de desesperación. El domingo solo era una gran fiesta del sueño en el continente neurótico de la culpa. Abro los carnets de Saint-Exupéry y sólo leo una frase “No hay tiempo”, a esa frase común y reveladora repetida en todo el mundo por todas las almas cansadas, Saint-Exupéry la recoge como digna , literaria e inmortal. No hay tiempo, ni habrá nunca. El domingo esta fuera del tiempo, es el tiempo tras la fiesta donde el alma de nuevo se recoge en el tabú cultural, es donde nuevamente debuta la sociedad y hace marcar la tarjeta en el prosaico reloj de la realidad. Ha ocurrido la violación de la vida, esa es la fiesta. La herida es profunda y el domingo es el depósito de ella. Freud: "la fiesta es un exceso tolerado e incluso ordenado...es la violación solemne de una prohibición".
El domingo nos espera para desfallecer en él, por eso no contamos con su existencia , tiempo atrás cuando era el depositario del sol familiar y eterno de la niñez no configuraba su terrible retrato . Ahora el domingo es sólo para desesperarse y esperar en él cualquier analgésico metafísico o psicotrópico que acalle la semana... Sunday morning and I'm falling I've got a feeling I don't want to know…
lunes, 2 de agosto de 2010
Una idea (creencia) de América

Los niños en la piscina cuando no saben nadar, solo juguetean agarrados por sus orillas deseando temerosos algún día cruzar la profundidad, así avanzan por los contornos del cemento. Así también los barcos antiguos jugueteaban por los continentes, avanzando por los bordes de la piscina atlántica, temerosos en cualquier momento de perder de vista las costas. Los europeos soñaban, dentro de ese temor, encontrar constantemente nuevas rutas a las indias. Hubo un niño que soltó la orilla fantásticamente y cruzo esa gran piscina demoniaca. Cristóbal Colón hizo consciente el “nadar” a lo profundo (más allá quizás de algún arrebato vikingo) cuando nadie nadaba.
Ni el tropiezo continental sirvió para que América naciera. Colón efectivamente llego a las Indias. La porfía cartográfica de Ptolomeo obliga a un viaje menos abundante . Y asombra el extraño desconocimiento del diámetro eratostiano de la tierra que le hubiese despejado mejor esa idea del nado. Esta es la fábula de un parto. Es cuando la idea pesa más que la física misma.
Si hoy en día aún creemos en los horóscopos, no es extraño que en el tiempo de Colón muchas gentes sostenían la total rectitud de la tierra , sin embargo el ambiente culto no sostenía tal fantasía .La empresa de Colón no era mas compleja que una suma infantil , buscar una nueva ruta hacia el preciado néctar oriental de las especias y el oro que ya Marco Polo había señalado. (Las leyendas de que Colón conociese el mapa de Piri Rei -en la foto -no sólo agregarían aún mas misterio a su empresa, además cambiaría mucho el sentido interno de su exploración)
“El americano que descubrió a Colón hizo un pésimo descubrimiento”, nos dice Lichtenberg. Pero ni el descubridor ni los “descubiertos” conocen la idea de América. El orden de “la isla de la tierra” sigue intacto. El misterio de la trinidad expresado aún en los tres grandes sectores del mundo: Europa, Asia y África seguía intacto. Un nuevo mundo mataría el orden. ¿Cuanta gente aún confía en el orden?
Siguiendo la premisa biológica del medio circundante, la garrapata no participa de la sabana del león aunque están próximos. La “cultura americana” es una sabana, nadie se somete a la unidad. Solo el teórico y el romántico los hace darse la mano. La vida es mas cercana a un departamento y su inquilino que a una naturaleza total. El equilibrio del Azteca consiste en creer sólo en lo azteca. América sólo es un feto en algunos cerebros ilustrados.
Las construcciones de mundo dependen del constructor, no de la universalidad y el peso de la verdad. "Epur si muove", "sin embargo se mueve" dice Galileo frente a los jueces religiosos que "vivían en otro mundo" porque "querían" otro mundo, lo juzgan porque propone esa aberración hipotética tan marginal de que la Tierra no es el centro del universo , la cual nadie se sentía preparado para asumir . Bueno, si así lo requiere dicen los escolásticos le detendremos si es preciso. Se moverá cuando los hombres decidan que el movimiento de la tierra ya no amenace lo suficiente. La teoría solo hace como que demuele mundos cuando en realidad son estos los que la hacen pasar cuando los paradigmas anteriormente ya se han vuelto inofensivamente ancianos. La verdad no sería tal sino nos se nos presentara progresiva. La idea de Colón tenia su medida , su ratio, su mentalidad, agotada ya esta podremos decir nosotros con una falsa molestia que se equivocó.
Pero Colón no se equivocó, mejor dicho, fue parte de la verdad, la garrapata no sería tal si expandiera su medio circundante. Pero el hombre vive de ese ensanchamiento que pasa a ser casi tan real como la realidad. Pensar entonces en la apertura de mundo más que en “como” es el mundo en si. El hombre esta hecho para salir inmune de ese “ensanchamiento” , esta hecho, a pesar de lo anterior, para “seguir siendo” hombre.
Hay que considerar la importancia del error, seguramente fue un combustible tan crucial como la voluntad de verdad. Umberto Eco lo muestra magistralmente en su ensayo “La fuerza de los falso”. Por ejemplo la idea (falsa) de la existencia del Preste Juan, un mítico rey que vivía en un mundo idílico de riquezas, impulsó a los europeos a Oriente, (donde se supone vivía aislado de los odiosos moros), tanto o más que la certeza cartográfica. ¿Existirá hoy un falso “Preste Juan” que sin embargo nos impulse con todas sus fuerzas a algo “verdadero”? ¿Y que de tanto creer en él nos impida divisar su evidente carácter de irreal?
Ortega y Gasset nos enseñó con su magistral sapiencia la oposición entre idea y creencia, simplemente dijo las ideas se tienen , en las creencias se esta. Creencia en el sentido de Ortega no se asocia a un sentido religioso, sino vital. Es decir, que la vida que es lo serio según él, se contrasta muchas veces con lo menos serio que seria la teoría, las ideas. Colón esta en la creencia de que llegó a su objetivo pensado apriorísticamente , tal como nosotros estamos en la creencia de que afuera de nuestro departamento existe una calle. No es problemática la ausencia de calle y el vacío hipotético al abrir nuestra puerta. Esta creencia es parte de nosotros, vivimos en ella, es lo serio porque pasa a ser parte de nuestra vida. Lo menos serio (en el sentido que no es parte de nuestra vida) es la idea. La idea es fluctuante, es externa y es problemática. La teoría Newtoniana frente a la irrupción de la cuántica , la biología evolutiva frente a la semi-científica nueva teoría creacionista del diseño inteligente. Todas estas ideas se tienen, son problemáticas y sujetas a cambio en tanto no forman parte de nuestras vidas, y es en este sentido y no en otro en que Ortega cataloga a las ideas como “menos serias” que las creencias. Seria es nuestra vida. Un número cinco dentro de una ecuación no es serio porque no es vital. Lo intelectual es un papelito abrochado con un alfiler al traje inmenso de la vida.
El nuevo domicilio “asiático” de Colón era una creencia y por ende era parte de su vida. No causaba daño intelectual, porque nunca tuvo la posibilidad de transformarse en idea, de volverse dudosa o problemática. Si los progresivos caminos de la física cuántica nos dijeran por ejemplo, que en el futuro la situación de la calle afuera de nuestro departamento fuese problemática, es decir, que alguna vez quizás al abrir la puerta de nuestro departamento no hubiese calle, esta se transformaría enseguida en idea. La pensaríamos y perdería la “seriedad” de la creencia.
La experiencia en Colón que poco a poco le oponía trabajo intelectual en las indias, amenazaba a la creencia, pero Colón siguió hasta su muerte sumido en ella. No dio cabida a las noticias de sus sentidos que quizás lo podían hacer dudar , a transformar lo serio en menos serio , a dejar la creencia de las indias y volverla idea de una “proto América”. Colón si se equivoco fue porque actuó demasiado científicamente, pareciese que para ser científico no hay que ser “suficientemente” científico. Es decir mantuvo un corpus insustituiblemente teórico frente a las evidencias experimentales que rebosaban su creencia. Colón en cierta medida actuó igual que Galileo, que en los principios de inercia se imaginó un objeto ideal, es decir, pensar que un objeto en movimiento no era impulsado por fuerzas externas a el, como creían los antiguos, sino que este objeto en movimiento se mantendría en movimiento constante sino tuviese ninguna oposición. Este científico “imaginó” algo no real en el mundo, un movimiento sin fricción movido infinitamente. Colón quito “la fricción” de la experiencia para mantener la creencia de “las indias”.
Edmundo O' Gorman, que fue uno de los principales pensadores de la problemática sobre la invención de América cita a Proust para graficar todo lo que representa el espíritu de Colón que él tanto admiró y comprendió: "Los hechos no penetran en el mundo donde viven nuestras creencias, y puesto que no les dieron vida no las pueden matar; pueden estar desmintiéndolas constantemente sin debilitarlas, y un alud de desgracias o enfermedades que, una tras otra, padece una familia, no le hace dudar de la bondad de su Dios, ni de la pericia de su médico." (Citado en O' Gorman Edmundo , “El proceso de la invención de América” FCE. Versión breve de la invensión...)
Colón uno de los mas grandes navegantes , un Ulises real, llegó donde su vida dijo que llegaría. Lo posterior es lo menos importante. Es verdad.
.
lunes, 26 de julio de 2010
Sobre animales .

“Lo inalcanzable en los animales: cómo te ven ellos”...
“¡De ahí el encanto y la envidia con que a veces contemplamos la apacibilidad del animal viviendo en su selva! Le envidiamos, no porque sea feliz – el animal no es feliz-, le envidiamos porque el animal no es infeliz. El animal como no se ha propuesto nada imposible, ni es feliz ni infeliz: coincide con su elemento. El animal es el adaptado, pero el hombre es la inadaptación esencial. El Hombre es donde quiera, un extranjero”. (Ortega y Gasset “La razón histórica” Alianza .pág. 99)
“Cuando decimos que el lagarto está tendido sobre la roca, deberíamos tachar la palabra ‘roca’ , para indicar que, sin duda, aquello sobre lo cual el lagarto está tendido le está dado en alguna manera (irgendwie), pero no es reconocido como (als) roca. La tachadura no quiere decir únicamente: algo distinto es aprehendido como algo distinto, sino: ese algo no es, sobre todo, accesible en cuanto ente”.
( Heidegger, Martin. Traducción al español de M. Vázquez García, Conceptos fundamentales de la metafísica , Alianza, Madrid, 1989, p. 103).
“El perro cree que su dueño está en la puerta. Pero, ¿puede creer también que su dueño vendrá pasado mañana? — ¿Y qué es lo que no puede? — ¿Cómo lo hago yo? — ¿Qué puedo responder a esto?
¿Puede esperar sólo quien puede hablar? Sólo quien domina el uso de un lenguaje. Es decir, los fenómenos del esperar son modos de esta complicada forma de vida. (Si un concepto apunta a un carácter de la escritura humana, entonces no puede aplicarse a seres que no escriben.)”. (L. Wittgenstein, Investigaciones Filosóficas)
“[... ]Es cierto que estoy fascinado por bichos como las arañas, las garrapatas, los piojos –todo eso es tan importante como los perros y los gatos… y también se trata de relaciones con los animales –alguien que tiene garrapatas, que tiene piojos: ¿qué significa eso? Se trata de relaciones con los animales muy activas –y bueno, ¿qué es lo que… me fascina en el animal? –porque, a decir verdad, mi odio hacia determinados animales es alimentado por mi fascinación por muchos animales–[...] Lo primero que me conmueve, creo, es el hecho de que todo animal tiene un mundo; es curioso, porque hay un montón de gente, hay un montón de humanos que no tienen mundo”.(El abecedario de Gilles Deleuze: ” Devenir Animal”)
Pienso en el vano intento proteccionista del ecologista sobre el animal, primero se abraza a las ballenas descuidando al pollo anónimo de cualquier corral, su celosa alma antropocéntrica rescata primero el valor inconsciente de la humanitas que cada ballena parece tener dentro. Entre más "apariencia" humana , el animal tiene asegurada su protección. Protejamos animales casi minerales. ¿Y porqué en el futuro no protejer también a los minerales?
Mientras la ballena tenga una conducta parecida a la nuestra, casi sentimental y artística será nuestra. Pero podría contar toda una noche los animales ciegos, sordos o mudos , que solo se prenden y se apagan con un medio que no les exige nada mas que un burbujeo de vida , el hombre nunca pondrá ahí su interés , utiliza las grandes manadas de animales "inteligentes" para esconder el último pedazo de metafísica que le queda.
Siempre me han interesado los animales por eso ni los amo ni los odio, ni los acaricio ni los daño, quizás es otra especie de amor que aflora , que me nutre y actualmente me obsesiona.
Cada especie con su mundo...he ahí el detalle. Para dejar de ser antropocéntricos, igual hay que sentarse, aunque con calma, en el centro del Ser.
Sé de un experimento donde a un chimpancé se le daba la opción de apretar un botón para recibir alimento, pero a su vez el mismo botón accionaba una descarga eléctrica a otro chimpancé. El primer chimpancé no accionaba el botón. ¿Por altruismo o por que le molestaba los chillidos del otro mono? No es tan importante el cruel experimento, es más importante que creamos que existe una bondad universal que rebasa al mono y a nosotros , pero a no engañarse, esa bondad universal también es una especie de descarga eléctrica.
Giorgio Agamben en “Lo abierto. El Hombre y el Animal” cita el berrinche del gran taxonomista Linneo : “Cartesius certe non vidit simios”, “Evidentemente Descartes no vio nunca un mono”.[Por el hecho de que el Francés descartaba que los animales tuviesen alma y sólo los catalogaba como meras maquinarias] Y probablemente los monos nunca vieron a su vez un Descartes. ¡Cuanto daríamos nosotros por ser hoy en día maquinarias asumidas y no organismos mal criados!
-
sábado, 17 de julio de 2010
La época de la imagen del Universo
No es que quiera simplificar las cosas, lo que se puede pensar en este caso es que todo surge dentro de un punto de vista, la mesa que esta frente a mí no es la misma que la que perciben los otros que están al otro lado de ella, pareciese la misma mesa pero la cara que veo yo es un misterio para ellos y viceversa, jamás podremos ver la totalidad, por que nuestro perspectivismo lo impide. En el concepto mesa nos cobijamos, en su esencia, creemos ser claros , por eso escondemos nuestras perspectivas en una Verdad esquizofrénica, haciéndola la institución universal.
Es curioso fotografiar el universo o esperar una fotografía de el. El auditorio mundial se regocija por que al fin algo misterioso es objetivizable. Se equivocan ese no es el universo por que el jamás será objeto de representación. Ortega y Gasset nos dice en “El Espectador”:
“La verdad, lo real, el universo, la vida – como queráis llamarlo – se quiebra en facetas innumerables, en vertientes sin cuento, cada una de las cuales da hacia un individuo. Si éste ha sabido ser fiel a su punto de vista, si ha resistido la eterna seducción de cambiar su retina por otra imaginaria, lo que ve será un aspecto real del mundo. Y viceversa: cada hombre tiene una misión de verdad. Donde está mi pupila no está otra; lo que de la realidad ve mi pupila no lo ve otra. Somos insustituibles, somos necesarios. “Sólo entre todos los hombres llega a ser vivido lo humano” – dice Goethe. Dentro de la humanidad cada raza, dentro de cada raza cada individuo es un órgano de percepción distinto de todos los demás y como un tentáculo que llega a trozos de universo para los otros inasequibles. La realidad, pues, se ofrece en perspectivas individuales. Lo que para uno está en último plano, se halla para otro en primer término. El paisaje ordena sus tamaños y sus distancias de acuerdo con nuestra retina, y nuestro corazón reparte los acentos. La perspectiva visual y la intelectual se complican con la perspectiva de la valoración”.
Pensemos en las paradojas de valor que se desarrollan en el devenir de la historia del pensamiento. Por ejemplo eso de el orden teocéntrico medieval que luego por un milagro histórico, mas bien por un asunto de carteros, la cultura clásica se traslada a la península Itálica y de pronto el orden se vuelve antropocéntrico. El humanismo fue un pequeño veranito valórico. Giovanni Pico della Mirandola en “Sobre la dignidad del hombre” nos canta con gran elocuencia la maravilla humana: “¡Oh suma libertad de Dios padre, oh suma y admirable suerte del hombre al cual le ha sido concedido el obtener lo que desee, ser lo que quiera!”.
El hombre se mira el ombligo, poco a poco en el arte desecha (por el momento) los fondos de oro y los ángeles irreales (en el futuro los volverá a querer, no los ángeles sino la perspectiva caótica) , ahora quiere ángeles y asunciones “reales”. ¿Curioso no? .Cambia la imagen del mundo pero el poder tecnológico que avanza tras el Renacimiento da paso a la ciencia moderna...¿ y que nos dice ella?, tenemos un instrumento sin igual para dominar la naturaleza, la mala noticia es que Pico de la Mirandolla es un loco extasiado , el hombre no tiene jerarquía natural, es una anécdota. La ciencia empodera en el dominio, pero empobrece nuestra "ubicación cósmica" . Ahora sólo faltaría un poeta que cantara sobre la futilidad del hombre.
Mundo... todo organismo tiene su mundo y desde ahí se configura , La “circunstancia” de Ortega le debe mucho al pensamiento biológico de Jakob von Uexküll llevada a su particular y bella filosofía . Uexküll, que se dio el tiempo de escribir tratados de biología fenomenológica pero también de divulgar su filosofía en un tierno opúsculo llamado “Cartas biológicas a una dama” polemiza con el Darwinismo clásico:
"Señora:
Reconocida la especie como un ser vivo, independiente por sí y en sí concluso, termina la comedia del hombre mono, representada por Haeckel, Darwin y sus partidarios. Durante algún tiempo amenazó dicha teoría degenerar en lucha religiosa, y últimamente, en Norteamérica, ha ocasionado el famoso proceso del mono. La especie “hombre” es un ser vivo en si, con leyes propias y propio origen".
(Uexkull.Carta Novena)
Heidegger deudor también de Uexküll en materia biológica es más cuidadoso . Sabe que no hay un humanismo como tal o sólo sería un proceso moderno. El Dasein (que es un término como el logos, cualquier traducción deja a un porcentaje de estudiosos refunfuñando) , el Dasein es el hombre, sí pero no basta con eso , es la existencia humana, sí pero...es lo abierto al ser, es el ser ahí ¿? Etc, etc. Lo que sabemos mas claramente es lo que no debería ser.. no es un dispositivo de dominio sobre los entes . No puede ni debe configurar su existencia desde esa disposición, despeja, saca las malezas del bosque, ilumina, aclara lo que es dado y que siempre es oscuro. El hombre va abriendo , aclarando el bosque , pero no para domesticarlo a su antojo , para disponer radicalmente de los entes, sino para entablar una relación mas serena y desasida con ellos.
¿Que queda de la imagen del mundo medieval? (lamentablemente no fotografiada por un telescopio interno sino por uno externo y rival, es decir desde el prejuicioso Renacimiento) donde el hombre marchaba como títere dentro de un plan divino. ¿Que queda de la imagen del mundo humanista y renacentista donde el hombre liberado de ataduras “agradecía al buen Dios” su ubicación principal en el cosmos? ¿Que queda del hombre moderno que es ahora el centro de referencia de la realidad? (sólo por la retirada de los dioses y sin nadie a quien agradecer donde della Mirandolla no tendría razón de ser ).
Hay mundos, solo eso queda, la garrapata no es menos digna que el águila por que ella es garrapata en tanto se desenvuelve en el medio que la configura, la garrapata no se conforma hasta su piel , se excede a ella e involucra a su medio que dialoga con su órganos, he ahí un mundo ¿y quien se lo reprocharía? . (El mundo de la garrapata es esperar percibir un animal de sangre caliente para dejarse cael sobre el y luego parasitarlo , pueden ser horas, días ,hasta su vida entera)
A su vez el águila no es mas majestuosa que esa paciente garrapata sino que actúa en la esfera de lo que Jakob von Uexküll llama Umwelt (Medio circundante) distante de la concepción del darwinismo clásico de un medio o entorno objetivo , matematizable, donde los seres se adaptan a él o mueren: “Los mundos circundantes de los animales no se asemejan en absoluto a la vasta naturaleza, sino a una reducida vivienda pobremente amueblada”.
Los hombres no formamos parte de un centro, ni de una periferia, sí abrimos mundos. Y capacitados para describir los distintos mundos valoramos en la sapiencia del nuevo biólogo. Tal como señaló Heidegger en torno a "La época de la imagen del mundo": "¿Hasta dónde puede hacérsele al ente disponible para el sujeto de la representación, para el representante?", la ambición de fotografiar el universo aún es más descabellada porque a lo que se aspira no es a tener una imagen del universo sino que a poseer al universo como imagen.
.
viernes, 21 de mayo de 2010
Apeiron
Si decimos: “Creo en Dios, sólo si esa creencia se transforma en un ayuda para mi y la humanidad”…esa ayuda consistiría en resguardar mi vida mundana o en el peor de los casos si es que esta vida se transformara en un martirio por una enfermad o un accidente (natural) dios me ayudaría en un lecho eterno. No habría una diferencia radical entre ambos mutualismos…ayuda en el mundo que ayuda tras el mundo. En fin, existe un mutualismo carnal o espiritual pero lo principal es pensar el concepto de “auxilio” idea totalmente absurda, desesperación de un yo con conciencia de su progresivo decaimiento. El hombre racional creo entonces lo que se denomina panteísmo. Hay dioses hasta en la cocina decía Heráclito…y nosotros juzgamos malo o bueno según padecemos. La única posibilidad del panteísmo consiste en olvidarnos de nosotros mismos, de nuestro punto de vista…y pensar en el todo. Un intento honesto de entender el universo…pero tan absurda como la idea de Dios auxiliar es la idea de un yo dormido o suprimido…
Absurdo como la idea de depositar la idea de dios en el tiempo, encarnarse…la idea de que Dios «se vació a sí mismo» (heauton ekénosen) conocida como Kenosis. Una idea de dios en la tierra, en la historia, en un territorio, con hemoglobina y sudor…Cristo solamente fue uno más de estos cirujanos culturales que olfatearon las muchedumbres y vieron cuando una idea social estaba lo suficientemente agotada para luego crear nuevos valores que salvaguardasen la perduración del nuevo orden, sucedió esto desde Grecia hasta la India… en un cordón temporal común. Podemos asociar este cordón temporal de comportamiento más a una necesidad fisiológica que teológica, es decir, esta necesidad de amancebamiento sería igual a la que tiempo atrás llevó al hombre al sedentarismo.
Lo curioso de Cristo; no es fácil caer en la historia, por que no es fácil caer en un mundo de causas…nazco con la fábula de mi pueblo y la asumo, pero mi deber es informarles que el concepto de pueblo se ha expandido un poco más. No hay límites de sangre ni de suelo, sin embargo hablo desde mi sangre y desde mi suelo. No hay límites de tiempo, sin embargo les hablo desde mi tiempo (que para su resguardo debe permanecer intacto hasta cualquier tiempo ), utilizo con gloria lo que desecho. Ya depositándose en el mundo Cristo tuvo un enemigo mas fuerte que los filisteos o los romanos , el absurdo.
Un dios indiferente…Aristóteles extasiado con el nuevo invento…la razón, identificó a Dios como la inmovilidad misma, fue consecuente con lo absoluto, es decir con lo que no requiere nada. Ni hombre ni aplausos, ni preguntas ni respuestas. Un pensarse a si mismo. Causa de todo e indiferente. Un “gnoesis gnoeseos".
Tenemos una idea de perfección, de infinito y de absoluto, alguien la depositó en nosotros…Curioso, Descartes coincide con el Rey Salomón, por ende aunque esas ideas no sean cognoscibles intuimos al jardinero que plantó la semilla. Pero tenemos la idea de infinito, de Dios por una necesidad física, la de sobrevivir, en Wittgenstein esas ideas se simbolizan en un pájaro que choca con su jaula, hay una intención del lenguaje, de volar en el lenguaje, pero el mismo es la jaula, el mundo.
Dios y el infinito se muestran en el lenguaje , sin embargo no quiere decir que tengan sentido…es por esto que vemos a los griegos horrorizados por el infinito, para ellos es un problema delicado quizás para nosotros no, ya que jugamos sin cuidado con el día a día , seguimos siendo absurdos por nuestra costumbre, nuestra cultura. El uso da autoridad.
Con respecto a ese horror de los griegos no hay mayor ejemplo del miedo a la evidencia matemática que Aristóteles resuelve básicamente con poesía lógica: hay dos tipos de infinito….potencial o actual. ¡!!! El potencial se refiere a la sucesión interminable de un número a uno mayor (ese infinito es muy angustiante para los niños) y muestra la imposibilidad de terminar por que siempre existiría esta sucesión. Y el infinito actual , que se relaciona con el todo y no como el proceso del infinito potencial. Este último imposible de conocer a diferencia del primero, que siguiendo la poesía de Aristóteles sería “menos imposible” .
La filosofía de la ciencia introdujo fuertemente en el siglo pasado la idea de paradigma. Nuestra cosmovisión prescinde de dios ya que ha establecido una mecánica que en la práctica funciona, y que no desespera con los vacíos de conocimiento, ya que espera, siguiendo el patrón recorrido, que algún día rellenará ese vacío. “Sabemos como saber por ende sabremos en el futuro lo que hasta hoy no hemos podido resolver.” Esa sentencia puede mantener nuestro paradigma intacto por miles de años. (Tal como Dios siguió intacto hasta Kant).
La naturaleza funciona. El hombre puede conocerla. Al hacerlo no es necesario ningún mutualismo ya que si existen leyes, sólo debemos adecuarnos a ellas y asumir la caducidad y la fragilidad. Aun así el lenguaje permite a Dios tal como el pájaro no se cansa de chocar con la jaula.
..
miércoles, 14 de abril de 2010
La estupidez. Un estado de ánimo frente a ella.

Glucksmann apunta (sólo llego a este entendimiento tras un ojeo del libro y que no pasara por el momento mas allá de eso). Un discurso antifascista ( el fascismo es la primera ideología posmoderna símbolo de la estupidez). Sigue el típico Cursum Honorum de los intelectuales de izquierda. Joven maoísta , luego tras su madurez reacciona contra los abusos del comunismo, para terminar en nuestra época apoyando a Sarkozy (el liberal es el único capaz de ser garante en materia de ideologías, pero no pone en duda la malignidad de estas, ya que la ideología es en si un monopolio burgués). Un romano no hubiese sido tan estricto para un camino político tan disímil.
¿Es posible apreciar la casa de Daniel Cohn-Bendit (Dany el Rojo) hoy?, su decoración, su gusto, su firma social, creo que es “verde”. Una revista planeó ese irónico desquite. La burguesía es inmune por que uno sin darse cuenta bombardea la casa donde se crió, o mejor aún se construye una casa con sus bombardeos. ¿La carta de Marx sobre Proudhon no es una enorme y cruel lección sobre la izquierda seria, es decir “científica”?
“La obstinación y ardor de opinión es la prueba más segura de estupidez” cita Glucksmann a Montaigne.
Hoy la gente es más estúpida que nunca. Difícil juicio. Los niveles de analfabetismo son los más bajos de la historia. Quizás por eso mismo la gente es más estúpida. No es ni estrictamente materialista ni espiritualista (o idealista) . La gente no ha enfrentado con éxito a su gran benefactora: La democracia liberal. (Quizás por que la gens , no existe) . La masa es un término muy ajustado, orgánico pero delicado.
La gente prefiere ser estúpida sólo por que le teme a los conceptos. Los conceptos son libertarios, quieren ser ideas eternas, y lo son, pero sólo gracias a la gramática. No hay nada de misterioso en ello. Pero veo cada vez más gente estúpida. Pero la estupidez no es antagónica a la inteligencia. Los derechos humanos superan el carácter científico que Marx le imprimió a la historia. La democracia liberal es experta en los naipes judiciales, aún más cuando estos tienen ese carácter de una “metafísica laica”. Una sociedad no puede revolucionar sin echarse al bolsillo toda esa moral metafísica de un amo histórico.
Glucksmann nos previene, nuestro socialismo - dice- (el francés ) puede salir inmune al soviético, es decir interpretó que tiene un alma, un espíritu, que es pre- marxista (que vendría de Saint Simon) ¿Que diría Marx de este espiritualismo nacionalista?
Un alma es inmutable. Un alma es una bofetada a lo histórico... Un alma es fruto de una desesperación petit bourgeois.
Pues bien el espíritu socialista tan hábil en la teoría filosófica demuestra su incapacidad estética en su arte, ¡que mas infantil que un arte educador, “real”! ...
Volviendo a nuestra cuestión. El gran tema de la humanidad hoy son los medios. “El masaje”..., y estos muestran la estupidez a gran escala (aún mas patéticamente y peligrosamente que el fascismo). La mayoría es estúpida. Pero la mayoría posee un alma que “pesa”, dos son las utopías para sobrellevar esa poderosa alma . O educarla que hoy es sinónimo de amarla (en primera instancia, ya que profundamente la educación hoy es generarle herramientas a obreros risueños) o animarla a mandar aún más (incluso la vida hoy es animada en forma de "taquilla").
Toda acción humana debe comparecer al alma cuantitativa de la mayoría. Ortega a pesar de creerse un liberal (¿alguien puede creerse un liberal cuando se siente a sus anchas en la aristocracia del pensamiento y que con una suave retórica pretende ser cortés?) fue lapidado por rebelarse a esa “cuantitatividad” del mando.
¿Pero que es el pensamiento del siglo XX sino una gran resaca del emborrachamiento del optimismo ilustrado positivista?
Nadie tuvo la suficiente visión (me refiero a esos furiosos animales enciclopedistas ) que todo optimismo debe acompañarse con un leve toque dulce de decadencia y frustración, resaca. Sólo Nietzsche la tuvo, si es que la humanidad alguna vez necesito de un médico (Lo inédito de un medico cultural, que posterior a Nietzsche se hicieron célebres, es que en el fondo con o sin rudeza, siempre se quiere lo mismo: salud). Pienso en Freud , Camus , Sartre, Heidegger , Marcuse, como jubilados clínicos.
¿Puede concebirse un “científico optimista”? ¿No es una contradicción la objetividad de un siglo mezclada bruscamente con la voluntad teatral del ánimo?
El mundo es estúpido enjuiciémoslo. El campesino medieval no lo era menos, sólo labraba sumido en la fantasía fantasmal del credo. Pero su fantasía al no tener deseos materiales no sonaba ridícula. Lo sagrado tenia su día. Cuando la era industrial nos proporciono el gusto , los bienes, el deseo y la justicia de una clase debutante pero malignamente hábil, nuestra estupidez aparece en gloria y majestad. No hay análisis cuantitativos, son inútiles. Mas o menos estupidez, es irrelevante el número cuando la “estética” de esa estupidez se disemina en forma de un gobierno de la opinión, ahora esta cantidad genera derechos. Pero la naturaleza muestra que el número es devorado. La cantidad no es hegemónica sino base nutricional.
Pero no olvidemos que los discursos aristocráticos solo viven del estilo.
sábado, 30 de enero de 2010
¿Puede un terremoto ser bueno? , teodicea de la catástrofe.

Los terremotos son una catástrofe, pero no nos paraliza, de este no se hace una reflexión filosófica…pero ¿Quién necesita una reflexión filosófica para un fenómeno natural a estas alturas de la historia?….El terremoto sólo nos mueve a la gestión, a la denuncia arquitectónica, a la crítica del capitalismo aberrante que desmantela a los países del tercer mundo. Pues bien, para los actos humanos y voluntades sí se necesita una reflexión, es mas el holocausto judío, por ejemplo, ha derramado miles y miles de páginas de estupor filosófico, ético y literario. La voluntad todavía asombra, por que se ve separada de la naturaleza. Pero un terremoto no. No fue siempre así, el terremoto de Lisboa en 1755 impresionó tanto a los ilustrados que los hizo reflexionar filosóficamente. El optimismo Europeo comenzaba a decaer.
La llamada teodicea es algo que todos hemos buscado alguna vez en la desesperación juvenil; una explicación racional de la actuación y presencia del mal en la tierra (a pesar) de la existencia de Dios. Esto fue lo primero que indignó a Voltaire que en parte dedica su escrito Cándido a este hecho y especialmente un poema titulado: "Poema sobre el desastre de Lisboa o examen de este axioma: todo está bien”. El “todo esta bien” es una ironía a cierta filosofía imperante en esa época que encontraba a este mundo el mejor de los mundos posibles ( La clásica Tesis de Leibniz) .Portugal era un país confesional ¿Por qué sucede una catástrofe que habla de 100000 muertos, por lo demás profundamente inocentes?. ¿Que pasa con el mejor de los mundos posibles? Voltaire en su poema nos dice:
necesitamos de un Dios que hable al género humano.
A él le pertenece explicar su obra,
consolar al débil, iluminar al sabio.
El hombre, a la duda, al error, entregado si él,
en vano busca cañas en donde apoyarse.
No me dice Leibnitz por qué nudos invisibles,
en el mejor ordenado de los posibles universos,
un desorden eterno, un caos de desgracias,
a nuestros vanos gozos mezcla reales dolores.
Tampoco dice por qué inocente y culpable.
Padecen por igual ese mal inevitable
tampoco concibo cómo todo quedaría bien:
como doctor soy ¡Ay de mí! Y nada sé.
¿Qué puede pues el espíritu en toda su amplitud?
Nada: el libro de la suerte a nuestros ojos se cierra.
El hombre, extraño para sí mismo, del hombre está ignorado
¿Qué soy, en dónde estoy, a dónde voy y de dónde vengo?
Atormentados átomos encima de ese montón de lodo,
engullidos por la muerte y juguetes de la suerte,
pero átomos pensantes, átomos cuyos ojos
por el pensamiento guiados, del cielo han tomado la medida;
en el seno del infinito, nuestro ser levantamos,
incapaces, siquiera un momento, de vernos y conocernos.
Este mundo, ese teatro de orgullo y de error,
lleno está de infortunados que hablan de felicidad.
Todo se queja, todo gime buscando el bienestar:
nadie quisiera morir, nadie quisiera renacer.
A veces, en nuestros días dedicados a los sufrimientos,
con la mano del placer enjugamos nuestros lloros;
mas el placer toma su vuelo, y tal sombra, pasa;
nuestras penas, nuestros pesares, y pérdidas, sin número quedan.
Para nosotros el pasado sólo es un triste recuerdo;
El presente es horrendo, si no hay porvenir,
si la noche de la tumba el ser que piensa, destruye
un día todo estará bien, he allí nuestra esperanza
hoy todo está bien, he allí la quimera
los sabios me engañaban, y sólo Dios tiene razón”.
Voltaire interpela a los filósofos –científicos de esa era, somos seres pensantes, sintientes, la necesidad universal no nos compete mientras suframos. Pero observemos la reacción filosófica de Kant (que escribe un ensayo que habla de este impacto y que precisamente se llama “Historia y descripción natural de los fenómenos más notables del terremoto que ha sacudido a finales de 1755 gran parte de la tierra y Otras consideraciones sobre los terremotos registrados desde hace algún tiempo") esta reflexión es profundamente distinta a la del sombrío panorama de Voltaire y probablemente muy cercana a la explicación que daríamos hoy a cualquier fenómeno sísmico:
"¿Verdaderamente no sería mejor juzgar así: era necesario que de vez en cuando se produjeran terremotos sobre la tierra, pero no era necesario que nosotros construyéramos altivas casas sobre ella?... El hombre tiene que aprender a conformarse en la naturaleza, pero quiere que ella tenga que conformarse con él."
A pesar de que la explicación es moderna su espíritu es distinto. La naturaleza es amoral y el fin del hombre supera el simple deseo de los sentidos. La ciencia quita el respeto exasperado que Voltaire siente por el hombre y lo deja a merced de fuerzas que lo superan. Estas fuerzas en el ilustrado no son un caos, son un ordenamiento de un hacedor que nos deja sólos a merced de ellas, pero también con la potente oportunidad de “conocerlas”. El animal sufre pero no se lamenta (precisamente dentro de los fenómenos naturales el terremoto es uno de los que menos daño hace al reino animal).
El terremoto de Lisboa dio rienda suelta a la literatura polémica de la Teodicea por que realmente el hombre antiguo nunca pudo desentenderse de su antropocentrismo. Se habla que el Renacimiento descubre este antropocentrismo. Es conveniente precisar, mientras la idea de plan divino y providencia existía, es decir, se insertaba en un sistema teocentrista, este estaba planificado para un ser , el humano, en este sentido el mundo cristiano medieval era profundamente antropocentrista ya que se sentía heredero y actor de ese plan (aunque no de su control, el ser humano no era conductor pero era actor, esto no lo exime que se sienta centro de preocupación externa).
Cuando la ciencia y la filosofía moderna irrumpen nos dejan a solas con naturaleza. El antropocentrismo muere y la única herramienta que podemos oponerle es el conocimiento, pero sabemos que con este no basta. El poema de Voltaire no es solamente una protesta a una cosmogonía de la retribución divina, sino una agonía de la soledad de la conciencia, del porvenir de la objetividad que nos ignora. Al rechazar a Dios, Voltaire también inconcientemente pide uno. Un terremoto no puede ser cruel. Voltaire no es que desconozca el plan deísta tan importante para los ilustrados sino que no deja de lamentarse por el individuo, por la inocencia que muere conciente. Conciencia y mecánica se contraponen. Los sentidos, fortificaciones de nuestra vida, no pueden inmiscuirse en este diseño, padecer una catástrofe es sólo un accidente del universo. Voltaire se sulfura, Kant se relaja. Leibniz sonríe , no han movido suficientemente su teoría (a pesar de cambiar el foco de la dependencia del mundo, en vez del deseo de dios pensemos en leyes, el orden de los fenómenos para Kant no son a priori como Leibniz dice, sino a posteriori, en suma el mal no existe y la posibilidad de una teodicea es un problema mal enfocado).
Cuando abandonados nos sentimos del cobijo celestial, (cuando en realidad la modernidad nos muestra que nunca estuvimos cobijados) al Hombre no le quedo otro camino que conocer. La historia al contrario de lo que se cree olvido al hombre, lo ubicó en una taxonomía más. La paradoja que se instala acá es que nace así la suprema independencia de voluntad moral. Ahora las catástrofes que nos dejan impactados se refieren a las de la voluntad humana. Se revierten los papeles, mientras Cartago era exterminado hasta sus cimientos por los romanos, o los Aztecas mexicanos sacaban corazones a pueblos enteros, estos fenómenos nunca fueron sujeto de escándalo o daño “filosófico”, es más mientras mas atacaba la naturaleza más sacrificios se hacían. La moral aún no era terremoto. En cambio para el ilustrado Voltaire, atrapado en la poesía de los sentidos, el terremoto aún era un asunto de indignación moral.
Lisboa sacudió el pensamiento ilustrado, Auschwitz el pensamiento existencialista posmoderno. Hay una catástrofe: el corazón se divide. ¿Lloramos, pedimos o conocemos?
jueves, 30 de julio de 2009
El individuo
El gran pecado del presente es no determinar con absolutamente firmeza lo que ha llegado a ser el individuo. Ignoro el camino que se recorrió para sumir y manifestar a ese individuo como lo único y lo más alto del presente, pero dudo que las razones sean meramente económicas. El pensamiento liberal clásico perfeccionó la individualidad desde el juicio, el argumento, la razón, el cogito. Nunca el hombre antes había estado sólo, se sentía parte de una comunidad, clan o nación. Llama la atención hoy el celo de los griegos por su origen común, por su lengua, su tradición , lo que no era griego era bárbaro (los griegos irónicos hasta su médula los llamaron bárbaros imitando el sonido que hacían estos al hablar balbuceante, bar bar bar) . Es el pensamiento antiguo que se dejo crear un mito como el de Eneas que surge de la guerra de troya y lleva la estirpe para que el romano también fuese heredero de esa tradición. Pero la modernidad nos aguardaba una sorpresa agria. Por eso llama la atención la conducta del poeta griego Arquíloco que abandona su escudo (su identidad) en unos matorrales para salvar el pellejo. No trasciende, no ve en la defensa de su patria lo vital sino ve en su instinto orgánico el sobrevivir del individuo . Arquíloco fue moderno. Por eso la guerra hoy es incomprensible, no tanto por su inmoralidad, sino por la hegemonía demoniaca del individuo. La guerra para el griego homérico era virtud. Ideal heroico.
El individuo es algo tan obvio que ni siquiera hoy es problema, uno trabaja para uno y por uno. La tradición incomoda, la religión es ridícula. ¿Quien giró ese orden?, muchos han teorizado el tema . Quizás “simplemente” la razón, la dialéctica, para terminar reforzándose en el cristianismo imperial donde el héroe era el mártir (un griego se escandalizaría tanto con la imagen del santo rezando impávido ante su enemigo tanto como hoy nos escandalizamos frente a la guerra). Cualquier problema nacional ofende a la razón, somos una comunidad mundial. ¿Que camino extraño hemos recorrido para llegar a esto?
Las guerras del siglo XX se pueden explicar desde esta dicotomía del espíritu, pero la técnica reorienta el tema, lo redirige y lo eclipsa. Por eso Marx que no cree en el individuo respeta la infancia de la humanidad pero sólo como una especie de museo, en “Líneas fundamentales de la crítica de la economía política” nos dice : "¿es posible Aquiles con la pólvora y con las balas? ¿O, en general, la Iliada con la prensa o con la máquina de imprimir? El canto y las leyendas y las musas, ¿no desaparecen necesariamente ante la palanca de la prensa del tipógrafo y no desaparecen, por lo tanto, necesariamente las condiciones de la poesía épica?" Cabría solo agregar, sí es cierto, no se puede concebir la Iliada con la pólvora , pero tampoco se puede concebir una Iliada con Marx.
Por su parte Ernst Junger ve en la nación, las raíces, el fundamento del mundo. Nadie que vea así el orden mundial podrá optar a la paz, es guerrero por excelencia y a mucha honra, es más vive para la guerra. ¿Y si la paz fuese algo nefasto? Un alimento publicitario del individuo que quería someternos a la flojedad espiritual de la modernidad solo para que consumiésemos (no olvidemos que los grandes defensores de la paz en todos los tiempos primero fueron los comerciantes, aunque algunos lucren con la guerra esta no alcanza para todos los mercaderes). Por sobre la pax economica esta el equilibrio.
En Marx la estructura económica supera y determina al individuo, en Junger la nación. Si Marx que en cierto punto de vista comparte, aunque con distinta visión el progreso humano con el liberal, Junger lo detesta, ve la técnica como algo peligroso y respeta la tradición, la patria, el suelo y la sangre. La eterna lucha entre el pensamiento circular y el lineal. Junger en un texto llamado “La Tradición” nos dice : “Tradición: para una estirpe dotada de la voluntad de volver a situar el énfasis en el ámbito de la sangre, es palabra fiera y bella. Que la persona singular no viva simplemente en el espacio. Que sea, por el contrario, parte de una comunidad por la cual debe vivir y, dada la ocasión, sacrificarse; esta es una convicción que cada hombre con sentimiento de responsabilidad posee, y que propugna a su manera particular con sus medios particulares. La persona singular no se halla, sin embargo, ligada a una superior comunidad únicamente en el espacio, sino, de una forma más significativa aunque invisible, también en el tiempo. La sangre de los padres late fundida con la suya, él vive dentro de reinos y vínculos que ellos han creado, custodiado y defendido. Crear, custodiar y defender: esta es la obra que él recoge de las manos de aquéllos en las propias, y que debe transmitir con dignidad”.
A la luz de los juicios del estructuralista y del nacionalista, pareciese que el único que cree en el individuo es el rentista, el burgués comerciante y mundano. El capitalista es el representante económico del individuo por excelencia, ¿Pero vasta solamente una intención económica para erguir un sistema de dominación total?. Max Weber nos mostro que no. Hubo que preexistir un espíritu en el capitalismo que diese la fuerza necesaria y el sustento a ese nuevo orden, el calvinismo protestante era ese espíritu. Su predestinación en el ámbito de la salvación y el goce de ciertas libertades en lo relativo a transacciones económicas fueron el alimento que engendró la libertad económica que el individuo necesito para hacerse monstruo. En un pasaje clásico de su obra “La Ética Protestante y el Espíritu del Capitalismo” nos dice: “El católico es más tranquilo; dotado de menor impulso adquisitivo, prefiere una vida bien asegurada aun a cambio de obtener menores ingresos, a una vida de continuo peligro y exaltación, por la eventual exaltación de honores y riquezas. "Comer bien o dormir tranquilo", dice el refrán; pues bien, en tal caso, el protestante opta por comer bien, mientras que el católico prefiere dormir tranquilamente.”
El individuo es hoy patria, suelo y sangre, todo a la vez. Los pensadores que se llaman posmodernos olfatearon hace mucho esta tensión al anunciar "la muerte del sujeto" (porque la filosofía hoy de lo único que vive es de "slogans"). Quizás a muerto en el lo espiritual e intelectual que tenía, pero ha dejado una sombra tan densa que sólo con su pasear fantasmal le basta para ser la energía del tiempo. El espíritu de hoy es un triste vacío orgánico que sólo se basta a si mismo y que no conoce mas allá del aquí de su cuerpo (aunque ni siquiera esta consciente de el). Para que este monstruo individual atemorice debe primero pensarse en una comunidad global, mas por el potencial de consumo que el moral. Pero el individuo se resiste en vivir en un mundo sin fundamento, aunque reconoce que no hay ni tradición ni dios si cree en una virtud, en un derecho común, un derecho humano. Este derecho que flota por siglos es su único alimento, pero como el niño que no se atreve a mirar debajo de su cama cuando han apagado la luz de su habitación, el individuo teme ver de que esta sostenido este “derecho”. El individuo ignora la nada pero hace pender sus derechos de ella.
El mundo ha olvidado los lazos de su infancia, el malestar de la cultura se va agigantando , el individuo es el tirano moral del hoy que ni siquiera se pregunta que es un individuo , mezcla lo salvaje y primordial de la voluntad de vida, del sobrevivir a toda costa con los derechos mas trascendentales y racionales . Por eso el individuo esta hecho para ignorar, pueden pasar miles de estructuras por su cabeza pero el sólo cumple la función del infante al pedir el pecho.
Ninguna cultura podrá identificarse con el artificio democrático ni siquiera su inventores , los griegos clásicos, que ya venían decaídos y teorizaron la política para tranquilizar a los nuevos propietarios . Por eso la kultur (cultura) tan cercana a los pueblos germánicos sólo se fortalece oponiéndosele casi como estandarte al de la civis (civilización) latina, y jamás pretenderá ser democrática. Una cultura es una tradición, una tradere , una entrega , cuando esta pierde frente al individuo, se civiliza, progresa, se fatiga y muere en la misma constitución del individuo. Este, sólo en el cosmos, no puede encontrar ningún sustento en las leyes morales que están debajo de su cama , el cálculo (la ratio), único escudo que le queda, no alcanza para pasar la noche a solas , entonces es cuando queda huérfano enfrente de ese “huésped incomodo” que es el nihilismo.
miércoles, 29 de julio de 2009
Propos literarios.

“La imaginación no más que el sujeto trasladado a las cosas”, dice Gaston Bachelard. ¿Como nos enfrentamos a las cosas? Como un embudo succionador de conciencia, que todo lo hace objeto y que sin ser consciente traduce el mundo en una relación dual , en una metafísica, por eso dis-pone. El escritor es alguien que pone atención al mundo dice Susan Sontag . Solo eso y nada más, el que pone atención da el primer paso hacia la literatura. Pero poner atención no significa “tomar” indiscriminadamente las cosas. Es decir, que el sujeto sea sólo por su constitución, majestuoso. Las cosas deben develarse. Despertarnos. Admiramos (thaumáthein) luego escribimos.
¿Cual es la gran profundidad de Heidegger frente al conocimiento?, que el martillo no se hace objeto en una epistemología consciente y diseccionadora , sólo aparece en el martillar. ¿Cual es su renovación? La comunión en el pensar de “Denken”, y el agradecer de “Danken”. Ya no es el pensar de la voluntad del querer sino el pensar de la posibilidad de la dádiva. No “queremos” pensar, sino pensamos sólo si podemos. Desasimiento de las cosas , serenidad y apertura al misterio (Geheimnis).
El escritor no es una linterna que alumbra y coloca a su disposición (ge –stell) en un gesto técnico, a las cosas, sino una deficiencia es la que genera el conocimiento, es decir su relación con el mundo se produce por la circunscripción de los entes a la mano (pragmata).El escritor no es un reponedor de supermercado que coloca las cosas para el inventario. Abandonar la disposición y el dominio total de las cosas.
Mirar es encontrar una oposición, el escritor en su paseo diario (si es paseante urbano desinteresado o “flaneur”, sin objetivo o mejor dicho sin objeto) o en su paseo psicológico si es un “monologador” moralista , encuentra los objetos sólo por la rebeldía de estos y no por que el sujeto dis-ponga a su antojo. El “theoros” griego que llegaba a las fiestas para hacerse espectador y relatar luego en el agora vecina lo acontecido envía su etimología al concepto de teoría (el participe de afuera). Pero el escritor no es un teórico , mas que espectador deberá ser tropezador. La teoría lleva al conocimiento una falsa vía. Arrojado en el mundo conoce por que se encuentra. Ni tan afuera ni tan adentro.
Es por esto que sujeto y objeto en Heidegger no coinciden con Dasein y mundo. El escritor necesariamente necesita estar, posarse. Para los nuevos poetas, las cosas dejan de ser “algo para” y se transforman en “algo contra”. Tropezón versus contemplación o en otras palabras teoría sólo si hay deficiencia.
Las cosas que entran en deficiencia pueden venir por atención (Auffallen) o llamatividad , por apremiosidad o rebeldía. Las cosas ya no vienen como simples objetos, hemos entablado una relación de estar en el mundo “mas sana”.
Una cosa se hace conocimiento cuando falla, el martillo al martillar y no cuando el objeto martillo esta disponible para el theoros. O cuando falta , (el lápiz para escribir) o obstaculiza (la puerta para el paisaje). Entonces el escritor pone atención al mundo cuando algo falta, falla, se rebela o obstaculiza. La literatura nace cuando el escritor suelta todo lo que tiene a la mano. ¿Se podrá escribir de otra cosa que no sea de entes?
El poeta debe estar orgulloso de su exilio platónico por que enfrente de él no pone nada sólo escucha al ser. La verdad que genera la majestuosidad de la posición del sujeto se relaja en una música de cámara. La literatura lucha contra la verdad por que se aleja de esa adecuación antigua entre sujeto y objeto que es “la verdad”. Es hora de los tímpanos.
La única forma de escribir (y de estar ) hoy debe ser la ocupación , el escritor se debe pre-ocupar del mundo.. La literatura queda deconstruida simplemente como una interrupción de la praxis. Sólo escribe el que tropieza...
Digamos algo práctico: ¿Quién se negaría a darle fuego a Sartre? Buena metáfora , pero al igual que en la semilogía fotográfica de Barthes, no puedo quitar mi vista de ese encendedor. El “punctum” (el pinchazo de una fotografía) se encuentra ahí, sin esa atención que es rebeldía y tropiezo no hay imagen. Por la deficiencia del mundo es que se me es presente lo único que me importa de esa foto, ese inmenso y surrealista encendedor.
jueves, 9 de julio de 2009
Lenguaje y Ornamento
Adolf Loos , Muller House (1930)
"...la religión, cada vez y para cada generación, no es otra cosa que la vencida concepción del mundo de la generación anterior o de un tiempo más pasado. Religión es la concepción del mundo o el lenguaje que ya no es la concepción del mundo o el lenguaje del presente. Pero no se muda de intuición del mundo ni de lenguaje como de camisa o como la culebra su pellejo. Un pueblo se cubre de nuevas intuiciones del mundo y de lenguajes como un animal de pelaje nuevo: poco a poco. Y esto da de nuevo una falsa imagen. Pues las nuevas concepciones o lenguajes pueden deformar sólo inapreciablemente el significado y el sonido de las viejas concepciones o lenguajes ... no hay jamás una palabra en el lenguaje nuevo o concepción del mundo, que no tuviera su imborrable historia, que no tuviera un sentido conservador, envejecido, religioso. Por esto, sólo la crítica del lenguaje puede conseguir alguna claridad sobre nuestra propia concepción del mundo."
(F Mauthner. “Contribuciones a una crítica del lenguaje”)
La historia es una suma de malentendidos lingüísticos. Una resolución simple . Una historia al cual se le ha revelado el final y por ende es pesada jugarla.
A los treinta y tres años, edad profundamente necrológica dentro del inventario teológico occidental, sólo he llegado a la conclusión más simple (si es que algo puede concluir), estamos acá, y representamos el universo a punta de metáforas, enamoramos nuestros sentidos, gozamos. Y nada más, no hay mas allá del perímetro, no hay mas en tanto no se puede hablar.
Y la chispa del pensar no necesita más combustible que la angustia, y el límite nos conforma nuestro mundo y el intentar traspasarlo (en quizás una necesidad comprensible) sólo es una especie re-conocer ese límite, las herramientas de uso que tenemos (y que nos han mostrado ese límite ) no aseguran un traspaso coherente a dichos limites.
Entonces volvemos a nuestro mundo, ha sido rayada la cancha y la solución es simple, adonde abarque el pensamiento (lenguaje) es adonde alcanza a escalar mi mundo.
Puedo mostrar pero no necesariamente puedo decir. Ejemplo: las palabras "alma" o "silla", la primera se deja mostrar pero no en su sentido referencial por ende se vuelve vacía y su significado sólo revolotea entre otros significados vecinos, o la segunda que sí se puede decir con todo lo usable y simple de la acción lingüística.
Si dibujamos un cúmulo de rayas sobre un papel, la mente, como perro sabueso , buscará el significado (una nube , un gato , un rostro) pero no podrá adoptar el sin sentido de las rayas puras (incluso el todo abstracto pedirá un sentido ). Igualmente trabaja la mente por ejemplo con la palabra Dios, buscara un referente pero no lo hallara , sólo puede mostrar (como las rayas en el papel) pero no decir.
¿Estos descubrimientos calman? Le quitan todo valor al mundo, no hay ninguna cosa más valiosa que otra, la intención de administrar valor sólo quedaría fuera del alcance de mi mundo. Si nos reconfortamos con nuestro cuerpo orgánico también debemos confortarnos con nuestro cuerpo (mundo) del pensamiento (lenguaje).
En un estado más relajado y estético Adolf Loss pide en “Ornamento y delito” para la arquitectura algo similar. ¿Y si el lenguaje fuese un tipo de arquitectura desgastada por su mal uso?, mal acostumbrado a la pomposidad, al ornamento de las palabras sin sentido, demasiado exigentes , con muchas expectativas.
Descuidar el uso por el ornamento (en el caso del lenguaje: decir algo que se deba callar) Loos pide en Arquitectura , que la forma en cierto modo vuelva a callarse. Nos dice en su polémico ensayo:
“…En el niño, garabatear es un fenómeno natural; su primera manifestación artística es llenar las paredes con símbolos eróticos. Pero lo que es natural en el papúa y en el niño resulta en el hombre moderno un fenómeno de degeneración. Descubrí lo siguiente y lo comuniqué al mundo: La evolución cultural equivale a la eliminación del ornamento del objeto usual. Creí con ello proporcionar a la humanidad algo nuevo con lo que alegrarse, pero la humanidad no me lo ha agradecido. Se pusieron tristes y su ánimo decayó. Lo que les preocupaba era saber que no se podía producir un ornamento nuevo. ¿Cómo, lo que cada negro sabe, lo que todos los pueblos y épocas anteriores a nosotros han sabido, no sería posible para nosotros, hombres del siglo XIX? Lo que el género humano había creado miles de años atrás sin ornamentos fue despreciado y se destruyó…”
Lo esencial no es si existe o no existe (algo absoluto o místico) , sino si podemos decirlo o no. Más que dialéctica un voto de silencio.

