jueves, 5 de marzo de 2015

Diario






Leyendo esta interesante investigación de la historiadora y socióloga Stephanie Coontz . Recomendado a toda persona que quiera casarse, ya lo haya hecho, o esté planificando separarse .
En el fondo la autora se pregunta ¿Está realmente como muchos creen en crisis la institución del matrimonio? Revisando fuentes ve que las protestas por la inestabilidad de esta institución ya estaban en los griegos, en los romanos, en los primeros colonos ingleses en EEUU, incluso en sectoresactuales tribales de África. Lo novedoso hoy entonces no es la creencia de que el matrimonio está en crisis, sino lo que se espera de este.
Hasta el siglo XVIII la institución del matrimonio era demasiado importante política y económicamente, como para dejarla en manos de dos jóvenes supuestamente en busca de amor. No es problema entonces de la institución sino de la calidad de la esperanza con que lo enfrentamos . Creer que se encontrará al otro en función de la felicidad, de la amistad, del compañerismo, del amor por toda la vida, dejando las variables históricas del matrimonio de lado, principalmente económicas, no es cuestión de fragilidad sino de esperanza. Quizás cuando vemos una mujer joven y guapa casada con un hombre viejo y feo pero con dinero, en una alianza económica y familiar sin preocuparse mucho de su felicidad , encontremos más sintonía histórica que con la del joven enamorado y en estado de opio con su novia, que quiere ser profundamente feliz y por eso se casa.
Los fenómenos cambian con la cultura, mientras en el EEUU conservador se aboga por llegar al matrimonio virgen y evitar las relaciones sexuales previas a este, en Japón y en función económica, los planificadores se preocupan de la falta de concepción , tanto que recientemente una revista proclamaba: "jóvenes no odiéis el sexo". En Italia más de un tercio de los hombres solteros de 30 a 35 años, los llamados mammoni, aún viven en casa de sus padres disfrutando de todos los placeres de la soltería, mientras en China los sociólogos estiman que para el 2020 habrá entre 30 y 40 millones de hombres que no podrán encontrar esposa.
Lo crucial no es no creer en el matrimonio por su fragilidad, cosa que siempre ha ocurrido, sino con que esperanza nos enfrentamos a el , o como alianza económica , símbolo de amor, o inercia social...
El problema no es el matrimonio sino la "sentimentalización" del matrimonio...Quizás el peligro no sea la Boda, sino la Boda por amor, por felicidad, mito curioso y reciente, deseo que contradice todo su origen y función . El matrimonio no fue creado para la felicidad y justamente esta época está empecinada en convertir todo en felicidad, incluso la Historia...




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Richard Yates tituló como “La Vía Revolucionaria” una de sus mejores novelas. El nombre aludía al conformismo que prevalecía en Estados Unidos durante los años cincuenta, que representaba políticamente el gobierno de Eisenhower y la caza de brujas del senador McCarthy. La vía revolucionaria que se remontaba al espíritu de sus origines en 1776, en la década de los cincuenta, con su “american dream” había llegado a su fin. La familia burguesa encerrada en sí misma, con sus estrechos deseos sociales y alucinada con los nuevos objetos de consumo, era la antítesis de la revolución originaria.
En Chile también existió una tradición de rebeldía que se remonta a la resistencia mapuche durante la conquista y se desarrolla en la independencia con las guerrillas de Manuel Rodríguez. Avanza en el siglo XX con el prematuro advenimiento de los partidos comunista y socialista. Sigue con el activismo anarquista, el Frente y la Unidad popular, hasta el rechazo político y armado a la dictadura.
Luego en los noventas, llegó la comodidad, algunos siguieron luchando contra la iglesia, el conservadurismo , alentando el derecho de las minorías , la riqueza del capital y el abuso fue denunciado, pero la clase media (esa que nunca revolucionará nada pero lo soñará todo) nunca se tocó, la comodidad jamás fue puesta en duda, empezó la fiesta de los bienes , las casa propia y los automóviles , los matrimonios explotaron y el amor en tiempos hiperconectados fue replanteado. En los noventa murió en Chile lo que en EEUU murió en los cincuenta, su “Revolutionary Road”. El amor y la política van juntos y de la mano, la conformidad familiar y el Estado de bienestar...Sumidos en esta comodidad nos despedimos de la vía revolucionaria e improvisamos amor que ya no sabemos recibir y mucho menos dar. Se acabó toda resistencia o se hizo espectáculo. El amor se inscribe en la misma política de hipoteca y propiedad privada que exigen los tiempos...
En el guión de la película , en una de sus escenas mas fuertes, el vecino esquizofrénico, en una de sus acostumbradas y aburridas charlas de sobremesa, le dice a la familia "feliz" de Frank y April Wheeler:
"No es realista que un hombre con una mente refinada siga haciendo año tras año un trabajo que no soporta, que llegue a su casa, a un lugar que no soporta, con una esposa que no soporta las mismas cosas....
Si quieres jugar a las casitas, deberás conseguir un trabajo. Si quieres jugar a las lindas, confortables casas, entonces deberás conseguir un trabajo que no te guste. Cualquiera que venga y diga "¿Para qué sigues haciéndolo?" Probablemente esté a cuatro horas de aquí en el manicomio estatal...”




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Cada mujer quiere volver a empezar en el amor , con esa energía que desconocen los hombres, (porque pareciera que estos en temas de amor nunca comienzan), es fascinante para la literatura...El hombre ya no sabe empezar...
Por eso ellas viajan, el amor por el viaje por siglos fue asociada por los hombres a la conquistas de recursos, Troya, las Indias, El polo Norte, hoy parece ser el desmedido deseo femenino...El viaje del hombre con muy poca trascendentalidad pasa por turismo barato, por una avanzada empresarial.
En su “De civitate Dei” San Agustín escribe: “Para que hubiera un inicio, fue creado el hombre, antes del cual no había nadie”. Esto hoy es muy aplicable a las mujeres. El verdadero amor, el de las mujeres, avanza, viaja, se sana, debe saber sentirse en un mundo “antes del cual no había nadie”
La administración del inicio es femenina. La celda del recuerdo es masculina. Para la mujer antes del amor no debe haber nadie, para el hombre antes del amor (si es que alguna vez lo siente ) debe haber mucho, partiendo por él mismo...


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Galaxia Gutenberg.
Gracias al perfeccionamiento de los filtros y programas de edición, en el futuro próximo tener una foto de perfil mala, (bajo contrate, pixelada, desenfocada, etc ) será tan desconfiable como cuando en la conversación de una cena romántica, un amante conjuga vulgarmente un verbo y de inmediato desalienta y deserotiza a la amada...Los signos se reforman y también adquieren nuevas jerarquías...



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Una anécdota de Simónides referida por Aristóteles en su "Retórica". Cuando la mujer de Hierón preguntó a Simónides qué le parecía preferible, sí ser rico o ser sabio, éste respondió: «Rico, porque veo que los sabios se pasan la vida ante las puertas de los ricos».
Simónides fue el primero en cobrar por un poema...


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Me acuerdo cuando me ponía el lápiz en la oreja y ella un poco molesta (pero más molesta porque eso tan insignificante le llegase a molestar) no me decía “sácatelo”, sino me gritaba fuerte al oído: “¡maestro páseme una cajita de clavos!” yo reía a carcajadas por que el objetivo de ponerme ese lápiz era hacerla justamente decir alguna frase irónica, ¿eso era amor y no lo sabía ?...
Me acuerdo cuando una noche comenzamos hablando del funcionamiento de las células y no sé porque, pero terminamos hablando y relacionándolo con Lázaro, ese de la biblia, muy de madrugada, con la vista fija en el viejo ropero.
Me acuerdo cuando hablamos del fenómeno de la infidelidad tomándonos una leche con Milo y un pan con mantequilla.
Me acuerdo cuando jugamos paletas en la playa y le tiré una pelota muy esquinada abajo y me gritó - ¡¡mentiiiira?? así, alargando la i
Me acuerdo cuando se coludió con las encargadas del motel para calentar una carne que llevaba preparada y oculta en la mochila, para comerla en una hermosa cena de aniversario , y las encargadas del motel entraron a servirla con una cara de romanticismo que nunca habían puesto a ningún cliente.
Me acuerdo cuando en un concurso de fotografía de la universidad gané $50000 y esa misma noche que teníamos presupuestado comer pan con paté , fuimos al supermercado y jugamos con las lechugas y jamones y comimos una cena increíblemente exquisita y nos emborrachamos con cerveza cara.
Me acuerdo cuando en una vitrina vi el libro de Joe Brainard “Me acuerdo” y me dije al igual que Geroge Perec, “yo también tengo muchos me acuerdo en mi corazón”. En ese momento ella ya no estaba a mi lado y sabía que los me acuerdo se multiplicarían por montones, y herirían si no los escribía yo tambié



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Lo aburrido de los escritores autodenominados “marginales” es que los temas que abordan no son realmente “escandalosos” sino más bien adolescentes. Sus correrías picarescas siempre son las mismas: alcohol, drogas, travesuras. Muy bien alguien dijo de los escritores beat, que no habían hecho nada como generación y que sólo eran un grupo de hombres empecinándose en prolongar lo más posible la adolescencia.... ¿Cuántos escritores actuales son sólo ese deseo de prolongación?
Un amigo dijo un día algo muy cierto, que ese tipo de gente gusta, pero como el circo, una vez al año, pero él no iría al circo todos los días. Por ejemplo, una relación extramarital y todo lo literario que eso conlleva, es un tema mucho más rebelde socialmente que mil puteadas y resacas de un escritor alcohólico. Ante el decadente libro “Mujeres” de Bukowski antepongo “La mujer justa” de Marai.
Ahora si alguien puede ser alcohólico y reflexivo a la vez (cosa extraña), como Faulkner o Fitzgerald, ha dejado el circo de lado y puede sobrevivir lo suficiente para crear una gran obra, cosa dificilísima, bueno ya ha dejado de ser un escritor eternamente adolescente. Se prolonga a sí mismo y no a una simple etapa hormonal...



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Evidentemente Platón se refería al amor como algo sublime y no lo relacionaba al amor por las mujeres, ya que este era "el que sentían los hombres más viles"...



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Hannah Arendt: "No podemos saber si existe tal cosa como el genio no reconocido, o si es la fantasía de quienes no son genios"
De inmediato salto a borda por la popa. Ya el mundo tiene suficientes aparatos de recepción, para dialogar y erguir monumentos a los "genios" ¿y quién se ocupará de la fantasía de los que no lo son y creen serlo? Terreno amplio, virgen y apasionante para la literatura, es esa fantasía infantil y hermosa.
El concepto de genio y su valoración desmedida es un niño, no lleva más de 500 años en la tierra, nace con los renacentistas se exacerba con los románticos ¿lo hubiese entendido y aceptado un griego? Quizás para ellos el genio mismo hubiese sido una fantasía peligrosa. Para reconocerse sólo bastaba ser libre en la palabra. Un genio individual e independiente, arrastrando su espíritu privado , como toda fantasía moderna, no es libre sólo vulgar...



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¿Porque dios no responde? Es la mella con que crece el niño, herida jamás curada. Soledad. Ahora que se ha hecho adulto, necesita un clan, necesita sus propias leyes morales, pero eligió y no habrá nada. Sólo el narciso histórico , que como bien enseña Pascal Quignard, no se enamora de si mismo como erradamente indica su tradicional lectura, sino que lo mata la fascinación , su propia mirada.
¿Porqué dios ya no responde? Sencillamente porque ya él no pregunta. Se fascina en no preguntar. Pertenece al grupo de los que describen, copista, no filósofo. El mundo cambia pero no se le hace cambiar. La voluntad individual que hace cambios, nuestro mito, sólo sirve para seguir alimentando esa misma voluntad individual, conceptos reñidos, totalmente contrarios, literatura. El nudo gordiano, el cruce del Rubicón, historia de narcisos.
Inquire en el amor sólo a traves de mitos. Mira y se enamora hasta la próxima mirada, no se detiene para no padecer. Dios no responde, sólo los oráculos lo hacen, en función no del alivio, sino de echar andar el mito. Dios sostiene las cosas. Dios es la mirada que se fascina. Que lleva a la muerte. Asumir el hablar confuso de la esfinge, que no enseña ni aclara nada, sino que obliga al destino. La niebla taxativa del futuro. La belleza de no responder, el primer crimen...
Quignard escribe en "El sexo y el espanto ":
"La respuesta de Tiresias a Liríope es clara: "Uno vive si no llega a conocerse". Los Narcisos mueren. El ego es una máquina que sirve para morir..."



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No soy un hombre de hacer una obra, sino del "veamos si puedo hacer una obra", ese "veamos" es mi obra...


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Estas tres citas pueden definir muy bien la literatura
"Toda mi vida ha sido un fraude" (David Foster Wallace. "Extinción")
"Toda vida es un proceso de demolición" (F. Scott Fitzgerald. "The Crack-Up ")
"El anhelo de narrarlo todo es una tortura" (Thomas Wolfe. "Orgullosa hermana Muerte")



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"Bueno, a eso se arriesga uno cuando se enamora. Se arriesga a perder la dignidad...." (J.M. Coetzee. "Verano")


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Salgo a correr unos kilómetros hasta la playa mas cercana. Allí dos corredores estiran sus músculos, me instalo muy cerca de ellos como sintiendo también algún extraño derecho de comunión con ellos. De pronto el mas avezado le dice al mas joven una frase enigmática, que escucho con asombro infantil: - "no le quites responsabilidad a tus piernas", luego le explica algo así como absorber el impacto con la punta del pie, sentir el tobillo, pasar por la rodilla y hacer fuerza con los muslos. En resumen, y esta era su moraleja, que no le diera todo el impacto del correr a la columna. Cuando él decía esto miraba al corredor novato, pero también me miraba a mí, como diciendo una gran verdad no sólo para nosotros sino para la playa, incluso para el mundo entero.
"No le quites responsabilidad a tus piernas" me parece escuchar al arengador homérico que quedaba ronco previo a la batalla, al hombre físico, que no se refiere a la mente, porque otro estará para entrenarla, ya que él esta exclusivamente destinado a describir un simple pero fundamental recorrido mecánico, habla de tobillos, piernas y espalda, todo como una gran estructura de guerra, que se erosiona, se queja y se resiente.
Estos hombres me digo, son las sombras de los antiguos guerreros micénicos que se empecinaron con el cuerpo y la vida, el hombre ingenuo y libre, antes de la tiranización de la lógica. Ahora él estaba en esa playa hablándome del cuerpo, ¡De la responsabilidad de las piernas! Ahí está el espartano que guerrea por diversión, enseñando a los modernos que no hemos luchado siquiera contra una mosca...
Vuelvo a casa cansado y observo mis piernas (ahora responsables), sé que ya no las veré más de la misma manera..
Un amigo me dijo una noche "las mujeres aman a los que hacen cosas, el poder sobre las cosas se manifiesta en la acción, no en la reflexión, que es sólo una simple y humilde representación teatral, floja, falsa y sin fuerza muscular ", él estudiaba literatura clásica y estaba fascinado con Homero, cualquier conversación la llevaba al griego , y seguía: "ellas siempre preferirán la cólera ciega de Aquiles por sobre la reflexibilidad nostálgica de Ulises... El hombre de acción no siente nostalgia ya que está atrapado en el avance, puede amar"
Ulises , el hombre de mar, debe reflexionar con las estrellas para encontrar el camino de regreso a su familia, retrocede, depende de su recuerdo. Aquiles, el hombre terrestre, sólo es tentado por la gloria y el amor, no necesita reflexionar, sólo flexiona, firme hacia su ombligo, avanza ...sólo depende de sus piernas..
Homero en la Iliada dice : "Los dioses nos envidian. Ellos nos envidian porque somos mortales, porque cualquier momento puede ser el último. Todo es más hermoso porque estamos condenados. Nunca serás más hermosa de lo que eres ahora. Nunca vamos a estar aquí otra vez...”
Por la mañana sentí de pronto una extraña relación entre la Iliada y el correr, entre "la responsabilidad de las piernas" y el "nunca vamos a estar aquí otra vez"...
Pensé en todo. En la acción que no haré y en el amor que no tendré.
No ser ni Ulises ni Aquiles sino Belerofonte, de quien también Homero habla: “Y, puesto que de todos los dioses era odiado, vagaba solo por la llanura del Aleo, royéndose el corazón, esquivando la senda de los mortales”.



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"Cuando amamos, el amor es demasiado grande para poder contenerse enteramente en nosotros; irradia hacia la persona amada, encuentra en ella una superficie que lo detiene, lo obliga a volver hacia su punto de partida, y ese choque de retorno de nuestra propia ternura es lo que llamamos los sentimientos del otro y nos encanta más que a la ida, porque no reconocemos que procede de nosotros...." (Marcel Proust. "A la sombra de las muchachas en flor")



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En literatura, están los grandes narcisistas: Mailer, Updike, Roth, y los grandes recordadores de la desesperanza humana: Chejov, Carver, Cheever. Todos escritores para hombres, porque ni el narcisismo ni la desesperanza son aceptados por las mujeres, mas bien repudiados por ellas (incluso me atrevería a imaginar una mujer que diga simplemente “no entiendo la desesperanza y el narcisismo lo encuentro tan idiota como el rugby”). Quizás en esto radica un poco su superioridad vital frente a los hombres, ya que esta superioridad va ligada siempre a una búsqueda constante de plenitud en el mundo, mezclada con una seguridad que hacen convivir hermosamente lo ideal con lo real, de una forma originalmente equilibrada...
Los machos lectores siempre quieren boicotear inconscientemente al mundo, son salvajes, incontenibles, copuladores, insoportables, desequilibrados, escindidos. Pero deben revalidar el útero, generar cultura que siempre va de la mano de la ilusión, adaptarse al ideal amoroso para poder sobrevivir, casarse, convivir, establecer propiedad y patrimonio, aunque al amor no lo entiendan ni en su estado más primordial...
Escribe Chejov esta frase perturbadora: “Muchas veces me reprochan que no presento personajes positivos, pero la verdad es que no sé de dónde sacarlos. Yo quiero decirle a todos: miren bien. Así verán que la vida es turbadora y triste para ustedes. Pero lo que importa es que la vean...”
De muchos perfiles de clase media que he estudiado en las redes sociales, la mayoría de los estados femeninos son experienciales, vivir el día a día, viajes, paisajes. Las que se sacaron de encima el antiguo hombre que las subyugaba emocionalmente, están más contentas que nunca, muchas, la mayoría, dicen “¡estoy feliz!” (Se podría hacer un Excel para ver más gráficamente cuanto se repite esta palabra, es sorprendente) y confío que esto no es hipocresía ¡realmente están felices! Entonces ¿para qué leer a Chejov?, ¿para qué pasearse voluntariamente por el pabellón de oncología en periodos de sanidad?
La mujer siempre está sospechando el amor ¡qué maravilla! , mientras que el hombre siempre pasa el tiempo entre el tedio y el reflejo de su propio rostro en el agua, que aunque torcido , igual es amor. Quizás todo es amor y la dirección es la que cambia, el amor femenino en eterna concepción, frente el amor masculino, errabundo, nómade, extraviado de por vida...



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Desde niño nunca me gustó hacer ningún tipo de trámite y siento, no sin un poco de desconsuelo, que hasta amar, escribir un libro, ganar dinero, viajar, progresar, estudiar, etc., son meros trámites del deseo . No hay cosa más triste en la vida, por ejemplo, que llenar un formulario de una beca o del Fondart, de “burocratizar” la creatividad, de oficializar en papeles, perfectamente ordenados, algún tipo de belleza.
(Hoy por la mañana creo que vi algo más triste. Un hombre joven pero avejentado por la vida, con una fealdad no innata sino más bien autoprovocada, sentado en un banco de la calle República, miraba con un entusiasmo canino previo a su ración de comida, a dos bellas jóvenes que pasaban por enfrente suyo. Ellas no lo ignoraron, ignorar significa por lo menos rechazar, ellas lo vieron y siguieron. Si el banco hubiese estado vacío, ellas no habrían hecho ninguna diferencia en su actitud. El hombre de la mirada canina no existía para ellas, era uno con el banco que estaba sentado . Me acordé de John Fante cuando escribe: “Las calles estarán llenas de mujeres provocativas que no poseeréis jamás y las tórridas noches cuasitropicales os hablarán de historias de amor que no viviréis nunca; pero no os preocupéis, muchachos, seguiréis estando en el paraíso, en la tierra del sol...”
Cuando se alejaron las jóvenes, vi el deseo simple e inocente en los ojos del hombre como un gran incendio triste que seguía ardiendo en competa soledad, un incendio que nadie ve y nadie se molestará en apagar, solo la muerte. Quizás el paraíso masculino no sea el de la paz, como históricamente lo han ofrecido, el hombre sólo se contentaría con un paraíso donde pudiese alcanzarlo todo, que cada instante de combustión sea aplacado. Que toda pulsión, ese aguijón interno que no se detiene nunca, sea satisfecho en su totalidad. Si él pudiese ver su deseo como un trámite más de su libido, quizás no le afectaría, pero vi sus ojos de impotencia y sé que no lo hace. Hace tiempo que no cerraba un paréntesis con tanta tristeza, la de la mirada abatida de ese hombre de la mañana y de todas sus mañanas.)
Bueno me acuerdo que Jorge Teillier en una entrevista dijo que leía poesía para poder aguantar la vida, para poder soportar, por ejemplo, hacer la fila en un banco.
El infierno no necesita verdugos ni latigazos, y si Dante hoy existiera, siempre tan perspicaz, no necesitaría desmenuzar tanto las penas en jerarquías y modos de castigo. Haría una gran oficina y pondría a los condenados a hacer trámites todos el día, hasta les dejaría tiempo libre para llegar a casa y saludar a su mujer, no sin esto exigirlo también como un trámite, tal como efectivamente sucede hoy en la mayoría de los hogares ya gastados . Mejor aún, sometería a una tortura mayor: pondría a un hombre sentado en un banco de la calle a ser ignorado por las mujeres por el resto de la eternidad.
Camino unos metros y giro para ver al hombre solitario que sigue extasiado aún con lo que no posee y nunca poseerá, un éxtasis extraño, melancólico. Ese hombre que parece esperar una especie de beca en el amor, que cubra un poco el rechazo constante.
Quizás ya no se lea poesía para soportar la fila de un banco, pero si se lea poesía para aguantar la sistemática indiferencia al deseo, milenario, insaciable, triste . Quizás se lea poesía para sobrevivir a la belleza, al rechazo, a la indiferencia.
Rilke escribe : “Pues la belleza no es nada sino el principio de lo terrible, lo que somos apenas capaces de soportar, lo que sólo admiramos porque serenamente desdeña destrozarnos...”






martes, 3 de febrero de 2015

Diario



"Querida Catherine:
He estado sentado aquí pensando en todas las cosas por las que quiero disculparme, todo el dolor que nos causamos mutuamente, de todo por lo que te culpé , todo lo que necesitaba que fueras o dijeras ... lamento eso.
Siempre te amaré porque crecimos juntos y me ayudaste a ser quien soy, sólo quería que supieras que siempre habrá una parte de ti dentro de mi y estoy agradecido por eso.
Solo quiero que sepas que en quien sea que te conviertas y donde sea que te encuentres en este mundo , te envío mi amor, eres mi amiga hasta el final .
Con Amor
Theodore..."




Leer a Stendhal da ganas de vivir. Al contrario de cualquier lectura erudita, obligatoria, académica, que siempre resulta tan ajena a nuesta vida y que a lo único que aspira es a estar colgada en una pared como un diploma escolar, o prendida como una medalla de una logia aburrida.
Todo lo que se lee de Stendhal dan ganas de aplicarlo el fin de semana mas próximo, o en una charla con un amigo ingenioso o con una hermosa mujer en el bar. Stendhal nos enseñó a detestar lo aburrido, a actuar más allá de la literatura, a pertenecer a ese grupo pequeño y selecto que no es ni intelectual, ni literato, ni filosófico , sino simplemente catalogado como los "happy few", almas sensibles que viven felices juntos.
Aconseja temeridad a los jóvenes: "Con las mujeres se tiene suerte con una de cada diez. Pongamos una vez de cada veinte; pero ¿acaso la posibilidad de ser feliz una vez no vale la pena arriesgar diecinueve afrentas e incluso diecinueve ridículos?"
El ingenio no necesita vanidad barata, ni abogados retóricos , el ingenio se defiende solo, incluso cuando se ataca a si mismo...





“Si Cleopatra hubiera tenido una nariz más corta hubiera cambiado la faz del mundo", escribe Pascal, intentado explicar así que el más mínimo detalle impacta en la historia total. Si hubiese tenido la nariz más corta o una belleza más modesta para la época, ni Julio Cesar ni Marco Antonio hubiesen apostado su poder por ella. Sólo los lógicos pueden creer estas cosas ya que los historiadores piensan más “en largo”," Longue durée", diría el historiador Braudel.
Un antecedente más se ha agregado a la premisa de Pascal con la cual podemos quizás irritar más a los historiadores. No fue precisamente por la nariz de Cleopatra el encandilamiento de los generales romanos. Cleopatra era experta en el arte de felación, cosa que Pascal seguramente ignoraba y que no hubiese aceptado ni comprendido en su condición de incólume célibe.
La primera versión, la amparada por Plutarco, que es la que debemos enseñar en los colegios, es la que destaca en Cleopatra su cultura, retórica y habilidades diplomáticas, ya que manejaba siete idiomas sin contar los innumerables dialectos. Según este historiador “Platón reconoce cuatro tipos de halagos, pero ella tenía mil.”
La segunda, la apócrifa, habla del apodo con que los griegos le habían bautizado: “la Merichane, La boca de los diez mil hombres”. La felación tenía cierto carácter sagrado y dice la leyenda que Cleopatra fue capaz de realizar el sexo oral a cien soldados romanos en una noche. Los romanos pusieron en peligro su gobierno por semejante gesta.
¿Qué es lo que realmente hace girar el mundo? ¿la economía, la política, una nariz o una felación?





“El que no tiene fama por sus aventuras amorosas o no paga renta anual a una casada, no está bien visto por las mujeres y es despreciado...” (Lucio Anneo Séneca. Corduba, 4 a. C. – Roma, 65 d. C)





Desde niño nunca me gustó hacer ningún tipo de trámite y siento, no sin un poco de desconsuelo, que hasta amar, escribir un libro, ganar dinero, viajar, progresar, estudiar, etc., son meros trámites del deseo . No hay cosa más triste en la vida, por ejemplo, que llenar un formulario de una beca o del Fondart, de “burocratizar” la creatividad, de oficializar en papeles, perfectamente ordenados, algún tipo de belleza.
(Hoy por la mañana creo que vi algo más triste. Un hombre joven pero avejentado por la vida, con una fealdad no innata sino más bien autoprovocada, sentado en un banco de la calle República, miraba con un entusiasmo canino previo a su ración de comida, a dos bellas jóvenes que pasaban por enfrente suyo. Ellas no lo ignoraron, ignorar significa por lo menos rechazar, ellas lo vieron y siguieron. Si el banco hubiese estado vacío, ellas no habrían hecho ninguna diferencia en su actitud. El hombre de la mirada canina no existía para ellas, era uno con el banco que estaba sentado . Me acordé de John Fante cuando escribe: “Las calles estarán llenas de mujeres provocativas que no poseeréis jamás y las tórridas noches cuasitropicales os hablarán de historias de amor que no viviréis nunca; pero no os preocupéis, muchachos, seguiréis estando en el paraíso, en la tierra del sol...”
Cuando se alejaron las jóvenes, vi el deseo simple e inocente en los ojos del hombre como un gran incendio triste que seguía ardiendo en competa soledad, un incendio que nadie ve y nadie se molestará en apagar, solo la muerte. Quizás el paraíso masculino no sea el de la paz, como históricamente lo han ofrecido, el hombre sólo se contentaría con un paraíso donde pudiese alcanzarlo todo, que cada instante de combustión sea aplacado. Que toda pulsión, ese aguijón interno que no se detiene nunca, sea satisfecho en su totalidad. Si él pudiese ver su deseo como un trámite más de su libido, quizás no le afectaría, pero vi sus ojos de impotencia y sé que no lo hace. Hace tiempo que no cerraba un paréntesis con tanta tristeza, la de la mirada abatida de ese hombre de la mañana y de todas sus mañanas.)
Bueno me acuerdo que Jorge Teillier en una entrevista dijo que leía poesía para poder aguantar la vida, para poder soportar, por ejemplo, hacer la fila en un banco.
El infierno no necesita verdugos ni latigazos, y si Dante hoy existiera, siempre tan perspicaz, no necesitaría desmenuzar tanto las penas en jerarquías y modos de castigo. Haría una gran oficina y pondría a los condenados a hacer trámites todos el día, hasta les dejaría tiempo libre para llegar a casa y saludar a su mujer, no sin esto exigirlo también como un trámite, tal como efectivamente sucede hoy en la mayoría de los hogares ya gastados . Mejor aún, sometería a una tortura mayor: pondría a un hombre sentado en un banco de la calle a ser ignorado por las mujeres por el resto de la eternidad.
Camino unos metros y giro para ver al hombre solitario que sigue extasiado aún con lo que no posee y nunca poseerá, un éxtasis extraño, melancólico. Ese hombre que parece esperar una especie de beca en el amor, que cubra un poco el rechazo constante.
Quizás ya no se lea poesía para soportar la fila de un banco, pero si se lea poesía para aguantar la sistemática indiferencia al deseo, milenario, insaciable, triste . Quizás se lea poesía para sobrevivir a la belleza, al rechazo, a la indiferencia.
Rilke escribe : “Pues la belleza no es nada sino el principio de lo terrible, lo que somos apenas capaces de soportar, lo que sólo admiramos porque serenamente desdeña destrozarnos...”





Un zorzal hembra perdió su cría hace tres días atrás. Lo supe porque mi papá me contó, ya que el pequeño pajarito fue rescatado por una vecina, pero igualmente murió. La madre ha cantado casi sin parar desde el incidente buscando la cría.
Parece un historia triste de un cuento infantil. Pero me es imposible ver la naturaleza con un sentimiento. Es puro instinto, fuerza y necesidad de preservación de la especie. No puedo diferenciar ese canto del sonido de una máquina de una fábrica y la necesidad de seguir vivo al azote de una tormenta o una erupción de un volcán . Sólo lo que piensa existe. Esa es mi religión y al igual que el evangélico mas fanático , aunque quiera salirme de ella me es imposible. Enternecerse por un pájaro , a lo "ruiseñor y la rosa" es cosa de poetas y románticos. Es cierto que en cierto punto es necesario, para afinar la máquina interna de la compasión, pero ni los budistas se enternecen por el pájaro en si, ya que este no existiría y sólo se enfocan en las cadenas de causas y efectos de los malos karmas que este ha llevado, pretendiendo que avance a otro tipo de vida superior que le posibilite iluminarse. En el fondo, para los budistas el pájaro no importa, es ilusión. "Solo el hombre vulgar piensa abstractamente" dice el joven Hegel. El zorzal en sí, es una abstracción.
La tristeza del ave sólo existe en nuestra interna máquina de poetizar, no tiene nada que ver con esa fuerza ciega, con esa voluntad de vida que avanza misteriosa por sobre los pájaros, peces, mamíferos y todo lo vivo, en busca de preservarse a como dé lugar y no conoce la ternura...Incluso si lo extremamos todo, la compasión y el pensamiento también están inmersos en una función evolutiva de preservación y no se diferenciarían en su objetivo final del canto de ese pájaro. Pero el pensamiento se piensa a sí mismo, rompe la naturaleza, alumbra al ser, es historia, tiempo. Esto más que generarme orgullo, me da terror...Sísifo: el único ser vivo soltero, angustiado e inútil de la naturaleza...





"Ya sabe que con las mujeres hay una oportunidad, pero una sola. Si entonces se falla, uno ha terminado, y el primer hombre que llega detrás se la lleva casi sin lucha. No es el hombre por quien la mujer suspira el que recoge la cosecha de la pasión; es el que viene después que ella ha perdido al otro. Me daría rabia pensar que he estado trabajando para que otro se beneficie ¿no?..." (William Faulkner. "Mosquitos". 1927)





Mi pequeña ambición: ser un observador de los carácteres de mi época. Y si por una hipotética y extraña fantasía se me hubiese concedido, como un gran billete de lotería ganador, la facultad y la bendición espiritual de haberme convertido en un “filósofo”, no lo aceptaría y tomaría mi humilde y entretenida platea de moralista social.
Hegel, en sus “Lecciones sobre la historia de la filosofía” cataloga a mis admirados Montaigne y Pierre Charron, dentro de lo que denomina, “filosofía popular”; clasificación que define como “esfuerzos subjetivos, emocionales, volubles, tergiversados, confusos, donde los pensamientos son como las erupciones de un volcán que se forman en su interior pero son salvajes e irregulares y, por tanto, son poco aptos para entregarse a la paz serena de la ciencia. Ellos,- prosigue Hegel- no hacen girar sus investigaciones en torno al gran problema que interesa a la filosofía, ni razonan a base del pensamiento: por eso no pueden ser incluidos propiamente en la historia de la filosofía, sino que pertenecen más bien al panorama de la cultura general y se mueven dentro del marco del sano sentido común”
“La paz serena de la ciencia”, como la llama Hegel, no me interesa aunque de eso dependiera la salvación del universo. Sí me apasionan siempre los volcanes, volubles, salvajes, irregulares, tal como la tierra misma que piso a diario, o las pasiones de los romances que cuenta Casanova.… ¿Será cierto como dice Wallace Stevens que “a la larga la verdad no importa“? Que bello sería…
Hegel como el guardia absoluto (porque es el que tiene más fuerza) , plantado en la puerta , custodiando la aburrida y eterna cena burguesa de los pensadores…El filósofo de la síntesis murió el 14 de noviembre de 1831 víctima de cólera, es decir de diarrea, nunca meditó sobre ella. Montaigne meditó sobre sus cálculos renales, los pedos y su pene...La historia ya juzgó...




Nietzsche : “Unos millares de años más por la vía del siglo pasado! — Y en todo lo que hará el hombre, la suprema inteligencia se hallará manifiesta — pero de tal manera, precisamente, que la inteligencia habrá perdido por completo su dignidad. Será sin duda necesario ser inteligente, pero será asimismo algo tan corriente que un espíritu más noble sentirá esa necesidad como una vulgaridad…”
Jaspers: “Un hombre extraordinario es un hombre ordinario…desde mi juventud pretendí sobre todo no dármelas de sabio...”
Proust: “Cada día atribuyo menos valor a la inteligencia”.
Investigo, leo muchas solicitudes de mujeres en las redes a los hombres del mundo con una clara advertencia: “Me gustan los hombres inteligentes” dicen. Curioso.
Los hombres de visión sabían ya hace mucho tiempo que en el futuro la inteligencia será una cosa superada, ya que aferrada completamente a la “piel” no se podrá hacer de ella ni condición ni virtud, más que de cualquier otro funcionamiento orgánico y común del cuerpo.
Se necesitará , para los tiempos más sombríos que se avecinan, un nuevo romanticismo, quizás el definitivo, que se ocupe en labores más peligrosas que ser inteligente: indagadores anónimos de la memoria, del gusto, del optimismo. Aristócratas inspectores del “ánimo”. Perros sabuesos de la literatura, olfateadores del verdadero orgullo de los hombres: “el carácter”. La inteligencia sólo puede bailar frente a legislaturas lógicas (si a es que a eso se le puede llamar bailar).
Por esto Proust advierte: “Cada día me doy más cuenta de que sólo fuera de la inteligencia puede rescatar el escritor algo de sí mismo y la única sustancia del arte. ..”
Me imagino una hermosa y poética solicitud femenina del futuro : “me gustan los hombres que bailen por fuera de la inteligencia”… Falta tiempo para esto…






Siento nuevamente necesidad de estudiar un poco de filosofía por las mañanas , sin ninguna mediación, disciplina ni sistema, para simplemente desarrollar un placer personal y extender un pasaporte legislativo a mi juicio el resto del día . Sin excederse, ni sistematizarse, sino por decirlo simplemente: para aceitar un poco la maquinaria pesada de la inteligencia, afinar la voluntad y soportar la droga absurda de la necesidad de éxito...
Pensar, o intentarlo, genera una extraña comunión histórica con las luces heroicas de la humanidad.
Wallace Stevens dice: "El éxito consiste en ser feliz con los sabios."




En Grecia el fin de la guerra no era la paz sino la derrota, en Roma por el contrario, el fin de la guerra lo marcaba un tratado, un “foedus”.
Dos cosmovisiones políticas que pueden aplicarse también a cómo reaccionan dos tipos distintos de amantes cuando finaliza el amor.
Aunque quiera, yo no puedo ser en estas cosas más que griego.
Ovidio sobre el amor: un Militia Amoris, "El amor es una especie de milicia"
Stendhal en Henry Brulard: "Por mis campañas con Napoleón estaba tan familiarizado con el vocabulario militar que llamaba a mis antiguos amores, mis victorias, mis derrotas"






Lo fabuloso de la cualquier red social: uno se enamora de una foto no de la persona, en el fondo este error no lo es tanto , ya que mas que enamorarse de una esencia , cosa que no existe, la gente se enamora de la construcción que una persona hace de sí misma . Un tipo de arquitectura, de arte. Se enamoran de tu arte…Uno nunca conocería a la gente si fuese sincera sobre sí misma, ya que esto es imposible, pero si podría adquirir ideas poderosas sobre el otro al observar como este “construye”…Quizás toda la obra obsesiva de Orson Welles rondaba sobre esta idea. (La fascinación de Deleuze sobre la escena de los espejos en La dama de Shanghái)





Creo que fue Onetti el que describía ese intempestivo momento que le surgió de niño cuando se dio cuenta de que todas las personas que amaba se iban a morir, y de ahí nunca pudo recuperarse .
Ese momento a mi gusto es la verdadera madera del filósofo. No caben posteriores amaestramientos intelectuales forzando a participar de la filosofía, se tiene esa iluminación infantil, terrible, insuperable, traumática o no se la tiene. Porque todos alguna vez toman conciencia de la muerte. Los funerales convierten a los vecinos por unas horas en filósofos, pero luego y en pos de la supervivencia se olvidan. No olvidar ese momento de niño , mantenerlo , exprimirlo, extenuarse con el, constituye una de las más grandes demostraciones de que se está en un camino innato a la filosofía.



“Cuando se piensa en la muerte no se puede tener una profesión.” dice Cioran, nada hay más claro que esto. Montaigne se contradice, defiende en sus ensayos el aprender a morir, por ende tener en consideración la muerte, pero luego critica el estar pensando demasiado en ella. Pascal se ríe de los hombres que no pudiendo solucionar la muerte se propusieron simplemente no pensar en ella.
El saber, la inteligencia y todos esos mitos modernos son sólo títeres de ese primigenio despertar del niño hacia la muerte que ya nunca más se irá de su vida. Por eso el filósofo es peligroso, siempre esta amenazándose a sí mismo de huir del mundo , y si se mantiene allí por un momento en la caverna como Platón, es sólo para instruir a los ciegos que deambulan en ella y mostrarles la luz que espera al filosofo en la intemperie. En el paraíso y en el exterior de la caverna no existe ni puede existir nunca la política. Es un entorno eterno, solitario, si se erigen leyes y se hace política (eso es posible exclusivamente en la caverna ) es sólo para preparar el escenario idóneo para que el pensador se libere, siempre en completa soledad.
Pero volvamos al niño. Estoy convencido que la primera relación con la muerte, es decir si se acepta para siempre o se toma como algo natural (o simplemente no se la piensa y no produce ninguna merma existencial), es crucial para formar el temple del filósofo y no tiene que ver con la escuela o la instrucción . Es lo que llama Michel Onfray un “hápax existencial”. Hápax es un término gramatical, (una palabra que se ha instaurado una sola vez en un idioma)…Un hápax existencial es un giro único en la vida de un filósofo y que de inmediato cambia su manera de pensar , la caída del caballo de Montaigne , la caminata frente al lago Silvaplana donde Nietzsche tuvo la visión del eterno retorno, la famosa hora de Pascal entre las diez y media y la media noche del 23 de noviembre de 1654. El fuego de la chimenea de Descartes que le hizo descubrir el cogito. Todas estas, instancias cotidianamente corporales y únicas.
Ser filósofo para mí no es estudiar filosofía, ni siquiera en estos tiempos ser sabio (¿Quién lo es?) es no poder recuperarse de la primera impresión de muerte en la infancia. Ese “no poder recuperarse” se concibe siempre en el mundo (no se desea otro, eso es enfermería) pero sin invertir en los negocios del mundo.
Camus en el siglo XX, de la mano de Dostoievski, llevó más lejos esta idea. El único problema relevante de la filosofía sería el suicidio. Es decir la muerte sumada a la voluntad.
En estos tiempos de confusión espiritual, la fórmula no ha cambiado y no puede cambiar, desde Aristóteles ¿Se nace o se hace el filósofo? Creo que se cae en un error en ambos orígenes. El filosofo se "impacta" ante el espectáculo de la finitud, teniendo una idea aunque vaga e imperfecta (pero teniéndola al fin) de lo eterno. Tenemos el asombro. Entonces ¿Que nos diferencia de los griegos?, que ese impacto cae en un sujeto sumamente aislado y alienado, que ha descubierto su voluntad, sea lo que sea, y esta le pesa porque está por sobre él. La historia le ha dado una sobredosis de responsabilidad e intimidad para resolver los dilemas del cosmos que antes los resolvían tribus y panteones completos. Por eso el hombre desde el siglo XX no le quedó otra que contemplar la retirada de los dioses en total silencio y soledad, y oponerle lo único que puede hacer en estos casos, lo mismo que hizo el niño que descubrió la veta invencible de la muerte: angustia de por vida.
Por eso el filósofo en estos tiempos no puede ser más el sabio de la polis, sino el neurótico de su habitación. No deambula heroico y elocuente con la toga radiante como el heleno, sino que se encierra abatido con su caparazón inmunda de cucaracha…




La mujer de Tinder (la médula de la clase media) valora los servicios “intangibles”, por ejemplo los viajes, una cena, los bailes, un abrazo a un delfín, en resumen su valor es empírico, por el contrario el hombre valora lo tangible, símbolos en su mayoría fálicos: la guitarra, el automóvil , la cámara fotográfica. No ha habido mucho cambio desde hace 10000 años aproximadamente. Los publicistas, tanto de la toalla higiénica como de la Nikon lo saben. Ellos son los nuevos profetas.
Dicen que este sistema de aparejamiento de Tinder es frío y artificial, puede ser, pero creo que tiene que ver más con cambios en los sistemas de producción , la hiperconexión , la división del trabajo, la administración del ocio , la evolución demográfica, etc . Pero si se ponen a pensar en el sistema de aparejamiento de vuestras abuelas lo pensarían dos veces: el novio era elegido por la familia, sin derecho a acostarse con él hasta después de la unión religiosa y prisionero de un sacramento divino y poderoso como el matrimonio (y que en el fondo era un contrato económico) Este casi nunca se podía disolver, debiendo soportar hasta el fin de sus vidas en el caso de la mujer, todas las afrentas posibles de un hombre criado con un machismo puro como un diamante . Ese Tinder si que era complicado.
Roland Barthes escribe sobre todo, incluso hasta del detergente OMO. Por supuesto que si hoy estuviese vivo dedicaría un capítulo completo de su libro Mitologías a Tinder.
Se pregunta Barthes en uno de sus escritos: ”¿Ustedes creen que la finalidad de la lucha libre es ganar? Pues no, su finalidad es la de comprender.”
Trasladando la pregunta a nuestro contexto: ¿Ustedes creen que la finalidad de TINDER es flirtear? Pues no, su finalidad es la de someter.






Freud decía que el hombre sufrió tres grandes humillaciones: primero tras Galileo descubrimos que no somos el centro del universo, tras Darwin que no somos la corona de la creación y tras el mismo Freud, que no controlamos nuestra propia mente ¿entonces que es el hombre? ¿Cuál será la cuarta humillación? El "Hombre" quizás ni siquiera existe...Sólo sería una pura energía deseante , innombrable, oscura para sí misma...



Gonzalo Millán con cáncer, desahuciado, escribe en su diario: "Me cortaré el pelo y las uñas en la peluquería de fuego. Seré humo del horno, seré polvo, ceniza..."
Tremendo...Hay cosas más profundas aún que la literatura: los pensamientos del cáncer , día y noche sin detenerse, chocando como una ola incansable y ruidosa en la rompiente delicada del corazón humano. Todo como en el último acto que se le permite a la conciencia, demasiado lúcido porque siempre es de dolor ...







Por la mañana el libro de Job. Qué gran poeta el que escribió la parte cuando no es sumiso (lo más probable es que haya sido escrito por más de uno: un sumiso y un filósofo )..¿hazme entender porque contiendes conmigo? Le pregunta. Dios da una vasta y vacía respuesta, enumerando sus poderes como un matón que no convence a nadie. En el mundo no hay justicia, el justo sufre tanto o más que el malo, sospecha Job . Cállate yo soy el dueño y soy poderoso. Si me sirves te daré algo más grande que el mundo, contesta Dios . El poeta sumiso termina hecho siervo, pero al filósofo no le interesa eso "más grande que el mundo", quiere algo más simple y desconcertante que el paraíso, quiere "entender ", pero su mundo aún no está listo para eso, bárbaro y lejos de Atenas. Entonces el único refugio es el obedecer...
Job, un Dostoievski de su época...



"Physiognomonica" se le llamó a un tratado atribuido a Aristóteles que fue uno de los primeros en ocuparse sobre la relación entre los signos corporales y los estados del alma. Digo esto después de ver el rostro de Alejandro Zambra, fotografiado recientemente para una entrevista. Un rostro que hasta hace poco años era normal, como de un joven medio de Maipú , ni feo ni bello, sino así de simple: un rostro de Maipú. Un poco mejor que uno de Pudahuel sin llegar a ser por ejemplo, uno de Ñuñoa. Tiene el peso del mundo. Se nota que está realmente "en" la literatura para bien o para mal. Es la misma evolución estética de los rostros de Artaud, Kafka o Cheever , que en un momento de su juventud fueron normales, hasta cierto punto bellos y que después la enfermedad y principalmente la literatura, fueron cincelando hasta demacrarlos. Zambra está demacrado a mi misma edad. Preciso, demacrado, no me atrevería a decir feo, porque ese derrumbamiento, ese crack up, le hace tener un aspecto incluso con cierto atractivo, casi demoniaco. Su mirada es de quien vivió ciegamente un trozo felicidad y por ende al perderla la terminó de conocer. Un "paradise lost".
Comparemos su rostro por ejemplo, con el de Roberto Ampuero, terso y diplomático. Habría mucha tela que cortar de su comparativa Physiognomonica. Pero eso da para mucho más. Los escultores sí que saben de esto. Arte tan misterioso como sublime. Observen el rostro de la virgen en la Piedad de Miguel Ángel , así dicen que hay que llegar a ser como ser humano , un rostro ideal que ya nada conmueve ni derrumba.
Zambra a pasado por Perec y Pavese como un experto y quizás por su propio infierno privado. ¿A nadie se le ha ocurrido escribir un libro sobre los rostros de los escritores chilenos? Por los rostros determinaríamos previamente sus deseos y fracasos (que en parte son lo mismo) cada zurco y profundidad de mirada hablaría enseguida cuanto de su alma habran entregado al demonio de la literatura. Las miradas de Baudelaire y Rimbaud por ejemplo, capturadas por el mismo fotógrafo, Carjat, hablan por si mismas, la conclusión no es difícil: están endemoniados. Quizás Zambra también tenga la bendición de endemoniarse, por lo menos un poco, a la chilena ..Su rostro le impulsa a ello.
¿Le habrán enseñado a los editores chilenos un poco de Physiognomonica? Pues deberían, para empezar a hacer más dignos sus catálogos...
Sigo atento, más que a la evolución bibliográfica de Zambra, al derrumbamiento de su rostro..




lunes, 26 de enero de 2015

Diario




En el metro un médico joven (cada vez son más jóvenes) hace notar su profesión por el volumen de su voz y por el delantal que lleva puesto desde su casa, me imagino por comodidad. Dialoga con otra persona que solo lo escucha pacientemente. El discurso de la importancia. La vanidad ajena es como la puesta de sol, a veces se le disfruta, a veces. Al contrario de la vanidad propia que siempre es indispensable para respirar. Recuerdo mis estudios medievales donde leía que en esa época los médicos no tenían más importancia que los zapateros. Lógico si el cuerpo era despreciado y la vida ultra terrena era el principal objetivo. Hasta en el científico siglo XVII seguía esa sensación de recato frente al cuerpo, la pintura la “Lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp” de Rembrandt fue muy polémica por eso mismo.
¡Qué importante son los médicos en un mundo como el de hoy donde el discurso y las contingencias del poder se centran en el cuerpo! pero como dije anteriormente no siempre fue así. Ninguna profesión es más importante si vemos a los hormigueros sociales como una gran solidaridad de labores. Pero hay una quizás que se destaca sin ser necesariamente la del médico de la voz alta. Es la del investigador de los valores, el que estudia los vaivenes históricos de lo que valoramos (por ejemplo el caso del insulso medico medieval y en el poder que alcanzó en la edad moderna ¿Por qué? ¿Cómo?)
Descubrir el balance y el comportamiento histórico de lo que valoramos es quizás la tarea del pensador más valiente, donde quizás Nietzsche fue verdaderamente el primero y el más grande. Lo importante no es la erudición frente a la historiografía, sino la rebeldía intelectual que puede surgir de estos descubrimientos. Uno ve, se asoma y observa el ídolo de su tiempo, pero no le teme ni se subyuga ante él, porque sabe que ese ídolo llegó a su podio por una marea de simples valores humanos, inventados, sacrificados, batallados, siempre históricos, muchas veces banales.
La importancia no es la medicina sino el comportamiento histórico de su poder, igual con la mercancía, el amor, la mujer , las estrellas , la técnica , la política , el sexo, dios, en definitiva todo lo que manda ...
El hombre es una máquina de valores, sin saberlo. Y debe existir un médico del cuerpo pero con mayor razón un médico de los valores, que desinfecte, que evite todos los enquistamientos de poder de la historia.






“El amor a  las mujeres, tu locura. Completo, como tú dices, yo no me he sentido nunca frente a una mujer, pero sí, y repetidas veces, ante un árbol. Delante de la mujer: cerrar un poco los ojos. Delante del árbol: todo ojos, todo oídos, presente del todo...” (Peter Handke. “El juego de las preguntas“)






En cinemax ahora Star Wars II...Anakin Skywalker es un romántico, inepto para la política...Es el único personaje real, los demás son todos robots emocionales, aburridos, adultos, políticos, burocráticos. ...En la primera trilogía todos los personajes tenían carácter, en la nueva, fuera de Anakin, el esclavo rebelde, no hay mucho.
El amor es apolítico y peligroso. Pero gracias a eso se salva la película final. Los Jedis, monjes célibes , huyen del apego, le llaman oscuridad, pasión, mal...Anakin, como todo amante, se pierde, pero llega a zonas mentales que ninguna de las otras mentes controladas logran. El amor forma historias, siempre está más allá del bien y el mal. Todo amante lo sabe. El celibato y la política de los demás, sólo logran civilizar, burocratizar, controlar...aburrir.






Viendo nuevamente "Reto al destino", quizá una de las últimas películas para "machos" (polémica por esto mismo). Y a pesar de que sería inconcebible una película hoy así, (las mujeres la odiarían) , enseña mucho aún...Porque si se lee bien, más que una película sobre el rigor militar o el amor, es una película sobre la condición de clase...





Nos sentamos en las escalinatas frente al teatro de la universidad de Chile en plaza italia, noto de pronto que al lado nuestro está Alberto Fuguet, solitario, con la típica impaciencia del que llega primero a una cita. Para que pase luego el tiempo intenta poner oreja a nuestro diálogo, los escritores siempre ponen oreja a las conversaciones entre un hombre y una mujer. No digo mucho, ni levanto la voz, ni siquiera le lanzo una palabra interesante a Fuguet a ver si engancha... ¡Qué cansado debo estar! Ella no se percata. Que paz me produce no estar dentro de mi personaje, pero a su vez que poco soy sin la máscara. Que poco soy cuando soy yo- le digo a ella. Fuguet se va sin nada relevante que documentar. Ella responde- me gusta cuando eres tú.
No tengo idea que soy yo. Sólo reconozco el cansancio que a veces es confundido con una especie de Yo.
Verdad milenaria: La máscara es la única que da dividendos, pero ésta genera un cansancio tremendo. La conciencia de sí mismo quizás no sea más que una especie de cansancio evolutivo, silencioso, imposible de narrar. El amor quizás pueda reconocerse en ese silencio, el arte nunca...






"Somos unos analfabetos emocionales. Y es una triste realidad que no solo tiene que ver contigo y conmigo sino con casi todo el mundo. Nos enseñan todo sobre el cuerpo, sobre la agricultura en Pretoria y la raíz de pi o como se llame, pero ni una sola palabra sobre el alma. Somos unos ignorantes completos, tanto sobre nosotros mismos como sobre los demás. Hoy en día se dice que los niños han de ser educados en la solidaridad, la comprensión, la convivencia, la igualdad y todas esas palabras de moda. Pero a nadie se le ocurre que primero tenemos que aprender algo sobre nosotros mismos y nuestros propios sentimientos, sobre nuestros propios miedos, soledad e ira. Y así estamos, abandonados, ignorantes, cargados de remordimientos y de ambiciones perdidas."
(Fragmento de "Secretos de un matrimonio ", de Ingmar Bergman. 1973)






Conocí a Lemebel no por libros, carretie con él una noche de adolescente, él no era ni bueno ni malo...estábamos borrachos, me da pena el cáncer en general no aplicado a nadie en particular...taxista, escritor o primo.
Soy pobre_ grité después de hablar toda la noche de erudición barata, pero sé de Kandinsky, mappelthorpe, etc...tenía 18 años (patético como siempre)
Pedro dijo "Que aburridos son los pobres " todos rieron... Gustavo, mi amigo, y yo , - fuimos los únicos que no reímos , eramos los Clash ... Él nos dijo: "vamos a la casa cabros a tomarnos un copete.... "
Gracias Pedro por invitarnos a los pobres de pudahuel a tu casa cuando no sabíamos nada de la vida....y aún no sabemos nada... ADIOS...descansa






“Las apasionadas ideas que alimentaron las innovaciones de los primeros modernistas parecen haberse extinguido. Ya nadie cree que la poesía (o el arte) sea capaz de cambiar el mundo. Nadie tiene que cumplir una misión sagrada. Ahora hay poetas por todas partes, pero solo hablan entre ellos...” (Paul Auster. “Aquí y ahora – Cartas 2008-2011 con J.M. Coetzee”)





Un “match” es cuando, en la aplicación Tinder, existe un 'me gusta' mutuo que se grafica con un corazoncito. Según estadísticas 10 millones de matchs se producen en Tinder a diario.
Esto es algo serio, tal como cuando surgió el cristianismo y los romanos se reían de el, y hay que ver como terminaron.
Un amigo me dice: “Yo últimamente tengo un internet muy lento. A veces le pongo corazoncito antes que salga la foto, solo para que venga la próxima foto...”
No sé porque hay una pequeña euforia en el aire, la euforia tras el descubrimiento del fuego, la euforia tras la bomba de Hiroshima, la euforia tras Waterloo, la euforia de la soledad, la euforia tras un “match”...
De pronto pienso en esa hermosa frase de Simone Weil: “No podrías haber nacido en mejor época que ésta, en que todo se ha perdido...."






“Hay demasiados fotógrafos. Trata de involucrarte con algo que realmente importa. Y a menos que necesites el arte para sobrevivir, no lo hagas...” (Nan Goldin)







“El revolucionario es un individuo marcado. No tiene intereses, ni asuntos, ni sentimientos personales, ni lazos: nada propio, ni siquiera un nombre. Todo en él está sujeto a un interés exclusivo, a un solo pensamiento, a una pasión única: la revolución...” Escribe Sergei Nechaev en su "Catecismo revolucionario". Después de leer estos programas ¿cómo conciliarlos con el individuo que exige fumar marihuana como derecho?, ¿que exige abortar cuando lo desee en pos del poder sobre sí mismo?, ¿No será que todos los derechos que exigimos en el fondo son liberales?
Hay socialistas Individualistas: Bielinsky, Mijailovski, pero por más que lo intente no los comprendo...
"Un socialista no se pertenece a sí mismo, sino al Partido, y que si puede ser útil en lo que sea, aunque sea escribiendo artículos, no le asiste el derecho de suicidarse" comentó Lenin tras el funeral de Paul Lafargue.
¿Se comprenderá bien hoy que es realmente la izquierda? El individuo y su paraíso sensual tiene bien poco que hacer en la causa...
Pienso en un hombre que ni siquiera tenga derecho a suicidarse. Entre los millones de condenados, él sería su rey...







Siempre veo los estados de facebook de Roger Federer. Lo tiene todo, todo todo, además es Suizo. Pero siempre me esfuerzo en encontrar su fracaso oculto. Están las fotos publicitarias y turísticas por todo el mundo, las obras de caridad, las jugadas maravillosas, los alzamientos de trofeo, las hijas gemelas. Pero también están las fotos sutilmente melancólicas desde los hoteles, puestas de sol, azoteas. Siempre la misma foto, ya sea en Paris, en Australia o en Suiza. Leí por ahí que hasta Goethe tenía un fracaso oculto. ¿Por qué Roger Federer no?
Y eso deja una reflexión más y esta es la que más me importa. Si los triunfadores tienen su fracaso oculto, los fracasados a su vez deben tener alguna victoria oculta que ni siquiera ellos pueden ver. El fracaso y el triunfo siempre inseparables como esas pelotitas de tenis negras y blancas del yin y el yang…

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Leo las cartas de Ingeborg Bachman y Paul Celan. Románticas, ¡qué bello es enamorarse de las palabras! , lo que queda fuera de su belleza me parece tan vulgar, tan esquivo y burdo, hasta el dinero, especialmente el dinero. Pero este es el que da de comer ¿será tan importante comer? me imagino un futuro donde los poetas ya ni necesiten de comer, que sean como ángeles eléctricos, que se alimenten solo de torbellinos, de ideas, de sensaciones, verdaderos guardianes del misterio.
Para ser poeta hoy más que la inspiración, que han necesitado históricamente, se necesitaría no comer, tener fe en que algún día no necesitarían comer.
Veo la foto de ellos, justamente en una mesa comiendo y bebiendo algo con amigos. Pero si ponemos más atención, los platos están completamente vacíos. Ella le está poniendo una atención monacal, un poco encorvada y con los brazos cruzados, la boca semiabierta. El mundo no existe, solo existe Celan. El mundo Celan.
Ella le escribe:
“Siento nostalgias de ti y de nuestro cuento maravilloso...Todo sigue como siempre, tengo trabajo y éxito, de alguna manera hay hombres a mi alrededor, pero no importa mucho: mira, lo bello y lo sombrío se esparcen por los días que se van volando...”
Se le ve a Celan con un cigarro en la mano izquierda, parece en primera instancia que mira a alguien, pero no, está mirando la lejanía concentrado en lo que piensa y dice. Hay un trance de a dos. Luego, después del momento de la foto, estoy seguro que su mirada encuentra la de ella. El mundo quemado de los enamorados.
El peso del mundo. Paul Celan no lo soportó más, la noche del 20 de abril de 1970 se arrojó al río Sena.
Los poetas no deberían comer.





viernes, 16 de enero de 2015

Diario




Foto: Coctelmarx




Leí en un estudio sobre las redes sociales que la diferencia entre la foto de perfil que subes y la imagen real de una persona es promedio, un 40% (me sorprendí creí que era más). Si muchos han intentado sin éxito definir que chucha es la literatura, bien les digo, nunca estuvo tan fácil y a la mano su definición como hoy: la literatura es ese 40%.
Voy al lanzamiento de Bertoni (no voy a lanzamientos de libros pero Bertoni es a nosotros, escritores posmodernos de la minucia metafísica, lo que William Carlos Williams fue para los beatniks) Curiosamente no veo a Bertoni , no escucho a Bertoni , a Gumucio trato de entenderlo, pero cuesta, mis respetos a ambos igual, pero en el fondo no puedo ver otra cosa que a Camila Gutiérrez y su belleza espantosa. Su inteligencia juvenil y literaria es también potente, pero se ve opacada por la luminosidad de su presencia.
Cuando termina la presentación me acerco con E y le digo: necesito retratarte, hay mucha gente, soy tímido y no estoy borracho , pero no aguanté, esto es serio . Ella acepta posar, Rafael Gumucio ríe a su lado sin decir ninguna ironía, cosa ya valorable.
Sigue la tarde , el 40% actuando. Una cerveza con una hermosa mujer que no conozco pero a su vez conozco. Inteligente y de carácter, con una vanidad que no incomoda. Amo las vanidades bien llevadas. No pude adivinarla (como diría Stendhal) y eso habla bien de ella.
De vuelta a casa, en el metro, escucho a Coltrane y observo (con mayor atención gracias al ambiente que crea John en mis audífonos ) un beso que se da una pareja de jóvenes, no paran, literalmente no paran de besarse desde estación Bellas Artes hasta Cumming, donde se bajan coincidentemente conmigo. Un beso realmente profesional. No envidio al joven, es más interiormente le aliento diciéndole : “Ama amigo mío, ama con toda el alma que pueden venir muchas guerras después pero tú ya estarás a salvo con ese beso perfecto.”
A la salida del metro ya en la calle una pareja de punks, él en bicicleta, ella apoyada en el poste de la luz. Escucho al pasar que él le dice: “Cuando tomo lo hago para exterminarme”, de inmediato y en una fracción de segundo la miro a ella, se la va cayendo una lagrimita por su mejilla derecha, miro hacia atrás y no hay nadie a cien metros, solo yo. ¿Estaba destinando a oír y ver esa escena perfecta? ¿Qué es un escritor? Un escritor es el que sabe ver esos pequeños regalos dramáticos de la vida…. Y se da la molestia de registrarlos, así de simple.
+
Finalmente llego a la casa , paso al negocio de la esquina , todo este relato armado ya en la mente como un sudoku infinito y perfecto , donde cada palabra ya está ordenada cerebralmente y suena como el saxo de Coltrane , solo basta darle un empujoncito de aire.
En el negocio, mientras disfruto de mi construcción imaginaria, de mi 40%, observo a una pareja de jóvenes casados, rostros de que ya no se aman, hastiados debaten sobre que yogurth comprarle a su hijito o que paté elegir para la comida de la noche. Ella tiene una cara terrible, no debería estar debatiendo sobre el paté y si enamorándose, oliendo la belleza del mundo. Me deprimo al mirar ambas expresiones, pienso en el paté, no dejo de ver el paté que eligieron en la vitrina. Vuelvo y me encierro con Coltrane en mi casa y escribo esto, sin sintaxis a la rápida , a la mierda las comas y las pausas , las figuras literarias y el orden, todo sale rápido como un gran jazz lleno de heroína , pum pim pam paaaaaf!!!!. ¡El blue train , el tren triste de Coltrane arrasa!, la vida es maravillosa, para los que ganan y para los que pierden porque todo fluye , el que esta arriba luego esta abajo, discutamos sobre el paté o fotografiemos a mujeres hermosas, así hasta el fin de los tiempos. Nadie debe compadecer al triste ni agasajar al bello, solo se debe observar la tremenda belleza de la rueda de la vida y suspirar con su 40% de farsa, suficientemente bien hecha para intentar dormir en este mundo absurdo otra noche en paz….Hinchados de literatura, hinchados de musica santa...






“Las películas del mañana no serán realizadas por funcionarios de la cámara, sino por artistas para quienes el rodaje constituye una aventura formidable y exaltante. Se parecerán a quien las haya rodado y el número de espectadores será proporcional al número de amigos que posea el cineasta. Las películas del mañana serán actos de amor...."
(François Truffaut)





Nuevamente veo al mismo maestro cepillando el vidrio de la puerta del McDonald's de calle República, lo han rayado (¡otra vez!) con una inmensa “A” anarquista. El maestro pule el vidrio con total calma y hasta parece disfrutarlo. Es una escena hermosa que ni siquiera quiero fotografiar sino solo disfrutar. Todo funciona como un sistema bien adecuado, la rebeldía y el orden, el daño y la reparación, todo como una gran red de solidaridades que no se conocen pero funcionan, el joven anarquista que rayó la puerta no conoce al maestro y este tampoco conoce al dueño del local, pero todos trabajan en las causas y los efectos de la simplicidad de un hecho, y eso creo, es la sociedad: alguien destruye algo y luego viene otro y lo repara, se generan rutinas de salud social. La ideología detrás de esa destrucción le es indiferente al perfecto funcionamiento de la sociedad. Si no fuera por esa gran “A” rayada en el vidrio, quizás el maestro estaría desocupado, durmiendo a la misma hora que el joven anarquista. Incluso una “A” anarquista puede inyectar dinamismo a una pequeña economía individual. Fernando Pessoa escribió “El banquero anarquista”, el maestro es el que borra las “A” de la anarquía en los McDonald's, una especie de arquero anarquista, que tapa sus símbolos con su veloz esmeril social y le pagan por ello. Todo sigue perfecto, ordenado, en correcto funcionamiento. Las hamburguesas siguen cociéndose en paz y esperando a esos millares de jóvenes republicanos, que llegan por las tardes con mucha hambre y poco cuestionamiento tras la feliz jornada universitaria.





“Las mujeres, Dios mío, esos raros compuestos. Me felicito de no conocerlas, de tenerlas siempre como enigmas renovados. Hay brutos que las aman y las golpean y las saben de memoria. Para mí son una charada, algo que incita a mi inteligencia y hace bullir mi corazón...” (Julio Ramón Ribeyro. "La tentación del fracaso I. Diario personal 1950-1960")






Recuerdo perfectamente el día cuando ella me dijo que había leído “La mujer justa”, no le interesaba ser erudita, ni tener algún poder sobre los libros, solo tomaba uno y simplemente lo leía, mantenía al parecer (y ahora lo pienso con ternura) una relación cordial con la literatura, que nunca era ansiosa y estaba alejada de toda vanidad . Se acordaba del título pero no del autor. "Yo leí ese libro" -me dijo una tarde señalándolo con el dedo cuando lo vimos en la vitrina de una librería. La mire y me eche a reí. “La mujer justa” de Sandon Marai , es un libro de casi quinientas páginas y nunca me di cuenta que lo estaba leyendo, no lo noté porque quizás lo leía en los recreos de la universidad o quizás lo hacía confundido con la lectura de sus libros académicos que siempre traía consigo ¿En qué momento lo hizo? y lo más perturbador de todo : ¿porque no lo fue comentando conmigo?, ¿porqué no me demostró ninguna emoción mientras iba avanzando en él?.. No pude olvidar mas ese libro, ella sí y probablemente siguió con otro del cual tampoco me iba a enterar. Todo ese terrible libro que ahora yo también comencé a leer y que a veces me tortura, pasó por ella en total silencio hacia mí. Y no digo que ella debía informarme de todas sus emociones , solo digo que un libro así, que conmueve hasta los huesos , que se debe leer quizás por más de un mes , que es como una aventura en un barco por el mundo , es muy difícil que quede en total ausencia de emociones externas hacia el amado.
Quizás el libro la sometía, la hacía pensar, planear cosas: quizás le daba mas valor para dejarme o un sentimiento de soledad que le permitiese amarme resignada un tiempo más . Quizás los sentimientos eran tan intensos que se los guardó de tal modo que sólo pudo confesarlos cuando hubo terminado su empresa, apuntándolo indolentemente a esa vitrina.
Ella ya no está en mi vida y no cabe señalar mas detalles , pero me imagino que si me viera en la calle acompañada con el hombre que hoy la ama, haría lo mismo que hizo con el libro, me apuntaría y diría en total indiferencia “¡mira yo estuve con él!” y seguiría caminando feliz de la mano con su nuevo amor.
¡Es aterrador cuántos secretos puede guardar una mujer sin ni siquiera proponérselo! ¡Como se cocina un corazón y hierve sin que el hombre que está a su lado note ni el menor calor!
Ahora muy tarde en la noche ya no me hiere tanto esta historia, pongo a Juice Newton “Angel of the Morning” a un volumen bajo, observo como siempre la portada del disco , mezcla de belleza y melancolía absoluta y la recuerdo hasta con cariño. Sigo la lectura de Marai y subrayo una frase temible de ese libro oculto con pequeño suspiro musical, como si por fin este fuera (con las letras de los títulos bajando ) el término definitivo de mi película con ella. Hasta me imagino a ella pensando esta frase parada frente a la vitrina de la librería.
“¿Sabes?, un día comprendí que nadie puede ayudarnos. El deseo de amar y ser amados permanece, pero no hay nadie que pueda servir de ayuda. Cuando uno comprende esto, se hace fuerte y solitario....” (Sándor Márai. “La mujer justa”)





“Los dioses no te añaden ni te quitan nada. Solamente, con un toque ligero, te clavan allí donde has llegado. Lo que antes era deseo, elección, se te descubre destino. Eso quiere decir hacerse lobo...” (Cesare Pavese "Dialogos con Leucó". 1947)





Los químicos en la vida hacen historia, por la noche leo sobre Anthony Edén, primer ministro británico al que se le recetó Dexamyl (una anfetamina compuesta) , que él utilizaba para tratar un dolor abdominal. Se ha sugerido que esto afectó a su juicio durante la crisis de Suez. Esta fracasada intervención en Egipto en 1957 se ha señalado siempre como uno de los símbolos y el inicio de la debilidad europea tras la II Guerra Mundial. Encuentro fascinante la posibilidad que un medicamento influya en una decisión política (y también amorosa)
Susan Sontag los tomaba para poder escribir, ella escribe en su diario: "El Dexamyl, se llama, en Inglaterra, «Corazones púrpura» (son púrpuras, no verdes [como en Estados Unidos] - los chicos toman veinte a la vez, con Coca[-Cola]... Luego (a la hora del almuerzo) se meten a una «cueva» ...”
El Dexamyl se interrumpió en la década de 1970 en favor de los inhibidores de la MAO y los antidepresivos tricíclicos. Los que toman las madres hoy en día.






Una joven en la micro al lado mio sonríe al ver que le tomo una foto a la página de un libro. La miro de vuelta y sonrío un poco avergonzado, ella aprieta los labios para no seguir sonriendo. Es una sonrisa simpática que constata mi ridículo, pero sin rechazarlo totalmente .Es como la sonrisa de la madre cuando su hijo pequeño hace un dibujo y se lo explica.
"Busca el ridículo en todo y lo encontrarás " dice Jules Renard.
La joven lleva una carpeta de la universidad católica, quizás sea este su primer año. Es hermosa y está preparada. Presiente que en los próximos años su cerebro se volverá más complejo, mientras que el mío, lo dijo con su sonrisa, se irá infantilizando...Ojalá me haya fijado en su memoria, cuando esta ya no se ría de tantas cosas. La página que fotografiaba era de Peter Handke y es esta:


 






"¿Porqué estamos tan agotados de este modo? ¿Porqué nosotros, en un principio tan apasionados, nobles y violentos, tan llenos de confianza, nos quedamos tan completamente destruidos a los treinta o treinta y cinco años?...¿Porque será que, una vez caídos, no tratamos de volvernos a levantar, y habiendo perdido una cosa, no buscamos otra? ¿Por qué será?... La vida no volverá dos veces a nosotros: recoge lo que queda de la tuya y sálvalo..." ( Anton Chejov. "Una historia anónima" 1896)







En el metro a mi lado, una mujer joven guapísima, tez oliva, nariz fina y respingada, pestañas largas y naturales, piernas tonificadas de abundante ejercicio sin caer en exceso muscular. Poseía una estampa italiana, llevaba un vestido negro corto que sin ser recargado y exagerado, era profundamente sensual. La mujer no comete errores en cada uno de de los pequeños gestos que el poco espacio del metro le permite. Me imagino una de esas mujeres existencialistas de las películas de Antonioni, una de esas sensuales e inteligentes mujeres que se robaban cualquier pantalla en el cine italiano o francés de los sesenta, solo con decir un “No”
De pronto, con la despreocupación y el garbo de una chica Bond, saca de su cartera su teléfono celular y comienza cuidadosamente a cepillarle los dientes a un gatito que aparece en la pantalla, no lo hace a la rápida ni en función de algún juego, lo hace con una delicadeza y preocupación solemnes, uno por uno, girando el cepillo, mientras el gatito pone una cara de placer inolvidable.
Quedo deslumbrado, no lo encuentro ridículo en ningún caso, yo que tanto quiero ser semiólogo simplemente esto no lo entiendo, tal como cuesta también entender el comportamiento de Monica Vitti en la película “El desierto Rojo”.
Esta mujer que imaginé dueña por completo de una película, de mi película personal, ha girado la historia. El desenlace que yo lamentablemente no pude ver (ya que me tenía que bajar del vagón) me apasiona, me obsesiona. Antes de bajarme noté que terminado el cepillado, ubicó al gatito en una especie de bañera, y empezó a jabonarlo, ustedes comprenderán que si la cara del gato con el cepillado era de placer, ahora era delirante.
Antes de bajarme y notándome maravillado, la joven mujer me lanza una mirada despreocupada, indiferente pero penetrante. Aprieta los labios en señal de independencia, guarda el teléfono celular en su cartera y vuelve a su postura de reina del cine. (Ignoro la suerte que corrió el gato)
Me bajo perturbado, queriendo escribir un guión, pero tomando nota que las mujeres ya no tendrán que actuar como Catherine Deneuve en “Repulsión” acorraladas por las calles y los pasillos, ni como Anna Karina en “Una mujer es una mujer”, la stripper que quiere ser madre y coquetea con dos hombres a la vez, o como Haydée Politoff en “La coleccionista” de Rohmer, que se sienta en una silla de playa a leer un libro sobre el romanticismo alemán. Eso sería sólo repetir las historias que ya están escritas. Ahora el nuevo cine debería registrar esto: Toma uno: Una mujer guapa hasta el hartazgo, con una indolencia y apatía avasallante, saca con toda calma de su cartera el teléfono celular (al principio creemos que es una pistola) y comienza a cepillarle los dientes a un gatito virtual. El nuevo cine debe ser así, tiene que ser así...








Primeras notas después del primer vistazo a la aplicación Tinder.
-La soledad en el futuro inmediato no avergonzará, sólo será una condición más como ser gay , o conductor de taxi. Para reemplazar la palabra soledad que ya no será triste, se podrá utilizar la palabra desamparo (esa diferenciación ya la había establecido Hannah Arendt) . No se evitará la soledad sí el desamparo.
- No hay pobres aún en el sistema, mucha clase media. Mujeres profesionales que se enfocaron mucho en su carrera y poco en la vida (fenómeno que en Europa es aún mayor y eso explica el éxito arrollador de estas aplicaciones en el viejo mundo). Mujeres separadas pero aún con mucha esperanza en el amor. Los hombres no tienen ni necesitan esperanza. Los hombres solo quieren follar, cosa que por lo demás no es negativa ya que gracias a ese impulso el homo sapiens aún sigue en pie.
-Muchas descripciones de mujeres advierten que no buscan sexo casual, pero las que pueden ponen fotos en bikinis. Advierten en su descripción, que les carga la mentira, la odian con todo su corazón, dando a entender que el número de hombres mentirosos que han conocido es apoteósico. ¿Habrá un hombre sincero? Difícil determinar. La enseñanzas de Maquiavelo en política , (sin necesidad de leerlo ya que parecieran estar en el ADN) ,los hombres las han utilizado en el sexo .
-Muchas mujeres en su descripción (para hacer un estudio serio se debería llevar una estadística, pero el número es alto) dicen que le gusta la gastronomía, viajar y tener una buena conversación. Se establece un patrón. Ninguna puso algo “cultural”, como leer por ejemplo, celebré esta honestidad, porque sus inclinaciones son directamente epicúreas. Gastronomía, conversación, vino, viajes. Otra cosa curiosa es que se repite e ignoro la razón, que en la descripción muchas de ellas pongan la frase Horaciana “Carpe diem” , aprovecha el día, es decir una mezcla entre pasarlo bien, sin una promesa inmediata de sexo y sin compromisos. Pero en las fotos de su perfil , no en la principal pero en la cuarta, ponen una abrazando a sus hijos. Esto seguramente es para poner el toque apolíneo, de mesura a cualquier encuentro. Es como un recordatorio, “no estamos en Ibiza, hay niños detrás”
- Mucha foto de Europa , en el parlamento inglés, en Paris, en el Caribe , o por último en San Pedro de Atacama. Esto normalmente asusta al hombre inseguro, con un sueldo inferior a $500.000 que apenas le alcanza el dinero para ir a la piscina. Es decir 7 de cada 10 chilenos.
-Adjunto una descripción de un perfil que amablemente Estex me prestó (ya que él hizo una antología de ellas, no se con que oscuros motivos, espero que literarios ) La escribe una señorita llamada M:
“La vida es corta. Rompe algunas reglas. Perdona rápido. Besa lentamente. Ama verdaderamente. Ríe incontrolablemente. Y nunca te arrepientas de nada que te haya hecho sonreír. La vida puede no ser la fiesta que esperamos, pero hay que seguir bailando…”
Mi impresión es que esta aplicación en corto plazo y en el segmento de 30 a 40 años, sino reemplazará a facebook por lo menos será un prioridad . Motivos, su gran fortaleza reside en el ubicador de GPS, es decir anuncia el perfil más cercano (¡medido en kilometros! ) de la señorita que te gustaría conocer y ella a ti por supuesto. Esto podrá deducirse un poco superficial, pero a lo menos es una promesa de concluir una relación virtual en una “real” en pocos minutos gracias al GPS ¿existe aun la palabra “real”?, Que se gusten en la cita eso depende de la habilidad de mentir y del destino. Esa incertidumbre y misterio más que una apuesta superficial, puede jugar a favor.
En suma, Tinder es un coqueteo monitoreado por GPS y recuerden la definición de Milan Kundera sobre este: "¿Qué es la coquetería? Podría decirse que es un comportamiento que pretende poner en conocimiento de otra persona que un acercamiento sexual es posible, de tal modo que esta posibilidad no aparezca nunca como posibilidad. Dicho de otro modo: la coquetería es una promesa de coito sin garantía."
Esto es el futuro amigos míos y el futuro está aquí.





De pronto cuando tengo un poco de tiempo me veo haciendo planes, y más que los planes mismos que son siempre surrealistas, me gusta esa imagen propia de la planificación. La de un hombre de agenda, cuando llevo décadas sólo improvisando.
No iré a correr por la mañana por que aún tengo ese dolor en la espalda , que aunque ya no es dolor y es más bien molestia (como le llaman los jugadores de fútbol) pienso no arriesgarme y seguir solo ejercicios en bicicleta para no generar impacto. Internamente siento que esa molestia me acompañará de por vida. Internamente siento eso, es una mala costumbre (lo de acompañarme de por vida) de cualquier cosa que me pase, hasta de una mujer.
Entonces por la mañana deberé hacer ciertos trámites aplazados por la falta de tiempo. Primero eso sí, escribir un poco y leer el diario de Gonzalo Millán, donde habla sobre su cáncer. Pienso en las fases del moribundo, todos hemos visto ese proceso alguna vez en otro y todos lo padeceremos. “La fría indolencia del moribundo” dice Proust , quizás ese momento es el único en que se piensa en serio , los sanos no piensan bien , solo vanidad y deseos de inmortalidad, propios de personajes de televisión. Al moribundo se le descubre “el velo maya” como diría un budista, por eso los tibetanos fingen morir día a día. En vez de salir a ejercitarse en bicicleta, ellos se ejercitan en la muerte.
Siempre he vivido cerca de la muerte, aunque no tengo la disciplina ni el conocimiento para entrenarme en esa clara luz para llegar al Dharmadhatu como le llaman los tibetanos (y que no recomiendan ejercitarse sin un maestro que los guíe porque dicen que es peligroso adentrarse en esos ejercicios sin conocimientos)
El budismo no es para mejorar la vida de las señoras del barrio alto, el budismo es para pelearse con la realidad, sin caer en la esquizofrenia. El problema con la modernidad es que la fragmentación cósmica se ha hecho insostenible, el big bang del individuo hace de cualquier intención de volver a lo Uno, como un folklore increíble, como superstición milenaria. Por eso el moribundo al final se entrega, presiente lo Uno, esa filosofía perenne de la que hablaba Aldous Huxley. Y confundimos esa entrega con indolencia. Ni el paraíso lo podemos sentir como una unidad, sino como los protestantes lo han enseñado, lo hacemos como un cúmulo de personalidades, igual que en el mundo, pero perfectos. Por eso el protestantismo, ese que dice: quieres salvarte “Tú”, tiene tanto éxito y es tan compatible con los negocios, como demostró Max Weber. Deja intacto el tú, deja intacto el deseo y el placer más simple, ese deseo individual de ser feliz, uno a uno por separado, el más contrario a la enseñanza budista. El más compatible con una compañía financiera exitosa.
No habrá salvación tal como se ha predicado históricamente, una salvación personalizada, con huella digital, habrá un gran fundimiento cósmico, donde el oro de nuestras vivencias, emociones y recuerdos desaparecerán para siempre. Y eso hay que soportarlo, y la enfermedad es uno de los pilares físicos de las leyes del universo, la entropía (y una de "Las Cuatro Nobles Verdades" en el budismo) . Todo vuelve de su estado más improbable a su estado más probable, disolución para la unidad.
Un simple dolor de espalda puede crear una pequeña teoría matutina. Con el cuerpo se escribe y este dura poco.




Pase lo que pase siempre lloro cuando veo Rocky...




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