lunes, 14 de septiembre de 2009

BILLY BUDD, MARINERO (UN RELATO TESTIMONIAL) Herman Melville, [Capítulo VII]



“En vista del papel que el comandante del Bellipotent desempeña en las escenas que en breve se describirán, parece apropiado completar ese esbozo que de él se ha hecho en el capítulo anterior.

Aparte de sus cualidades como oficial de marina, el capitán Vere era un personaje excepcional. A diferencia de no pocos destacados marinos ingleses, el prolongado y arduo servicio y la notable dedicación al oficio no habían terminado por absorber y anular totalmente al hombre. Tenía una marcada inclinación por todo lo intelectual. Amaba los libros; jamás se hacía a la mar sin una biblioteca renovada, breve, pero con los mejores títulos. El aislado ocio, en algunos casos tan fastidioso, en que, a intervalos, caen los comandantes, incluso durante un crucero de guerra, jamás fue tedioso para el capitán Vere. Sin rastros de ese gusto literario que atiende menos al contenido que al vehículo , sus predilecciones se orientaban hacia aquellos libros hacia los que cualquier mente sana y superior, ocupada en algún cargo activo y de autoridad en el mundo, tiende naturalmente a inclinarse: libros que trataban de hombres y hechos reales, cualquiera fuese la época; historia, biografías y de escritores tan sobresalientes como Montaigne, quienes, libres de hipocresías y convencionalismos, honestamente y en el espíritu del sentido común, filosofan sobre la realidad.

En este tipo de lectura encontró la confirmación de sus pensamientos más recónditos, una confirmación que en vano había buscado en el trato social; de allí que, en lo que respecta a los tópicos más fundamentales, se habían establecido en él algunas convicciones positivas que, lo presentía, persistirían esencialmente inmodificables mientras no mermara su inteligencia. En una época tan turbulenta como la suya, tal cosa era buena para él. Sus firmes convicciones eran como un dique de contención contra las aguas invasoras de las nuevas ideas sociales, políticas y de todo tipo que arrastraron, como un torrente, no pocas mentes de aquellos días, mentes por naturaleza nada inferiores a la suya. Mientras otros miembros de esa aristocracia, a la que pertenecía por nacimiento, se exasperaban con los innovadores, principalmente porque sus teorías eran contrarias a las clases privilegiadas, el capitán Vere se les oponía desinteresadamente, no sólo porque le parecían incapaces de conformar instituciones duraderas, sino también porque se hallaban reñidas con la paz del mundo y el bienestar de la humanidad.
Dotados de inteligencias menos elaboradas y serias que la suya, algunos oficiales de su rango, con quienes a veces debía armonizar necesariamente, lo encontraban carente de trato agradable, considerándolo un caballero seco y teorético. Ante la posibilidad de no contar con su presencia, más de uno se sentiría inclinado a decirle a otro cosas como ésta: "Vere es un tipo noble, el Rutilante Vere. A pesar de los partes oficiales, en el fondo Sir Horace (refiriéndose al que después sería Lord Nelson) es apenas mejor marino o combatiente. Pero, entre nosotros, ¿no te parece que hay en su personalidad algo extraño propio de la pedantería? ¿No es igual que un hilo real entre un rollo de cuerda?"

Algún fundamento había para esta especie de crítica confidencial, ya que no solamente el discurso del capitán jamás caía en lo jocosamente descarado, sino que, para ilustrar cualquier punto referente a personajes o acontecimientos notables de la época, citaba figuras históricas o sucesos de la antigüedad con igual facilidad con que mencionaría a los modernos. Parecía inconsciente del hecho de que para su ruda compañía tales alusiones remotas, por pertinentes que fueran, eran totalmente ajenas a hombres cuya lectura se reducía principalmente a los diarios. Pero la consideración en tales aspectos no es fácil para naturalezas como la del capitán Vere. Su honestidad les prescribe ir siempre derecho, a veces demasiado lejos, como les sucede a las aves migratorias que en su vuelo nunca prestan atención cuando cruzan una frontera".





jueves, 10 de septiembre de 2009

iconología



Faz de Cristo, icono ruso del sc. XII.







Detalle del Toter Christus (Cristo muerto) de Hans Holbein (1521-1522)




“¡Este cuadro! ¡...este cuadro! ¿Pero no sabes que al mirarlo un creyente puede perder la fe?” ("El idiota", Dostoievski)




Para mi Cristo en la cruz no significa nada, no quiero ningún contacto humano. Puede ser un personaje histórico tan particular como Vercigetorix el barbudo galo enemigo de Cesar pero Dios y lo místico debe desprenderse del suplicio de la imagen . Los cristianos ortodoxos como los budistas están ajenos a ese martirio gratuito del cuerpo. Cuando Dostoievski mira , en una visita a un museo de Basilea, un cuadro de Holbein, “El Cristo muerto” le falta la respiración, se ahoga, le dan claros síntomas de sufrir un ataque de epilepsia, un Cristo así “puede hacer perder la fe”. El cristiano ortodoxo ve en el icono ruso (su Cristo) solo la imagen de un Cristo triunfante, resucitado y esplendoroso. Al igual que el budista, que rechaza el martirio corporal del camino extremo de ese primer buda, famélico e inexperto en los asuntos de la meditación y que lleva su ayuno al límite. Para los tibetanos el camino debe ser el de al medio. Mahayana. Para los rusos el Cristo debe ser triunfante, tener oro en vez de sangre.

Volvamos a la imagen de un Cristo lleno de llagas descendiendo de la cruz. Como un animal recién cazado. Llegamos tarde para celebrar a la razón. Pero también llegamos tarde para celebrar el martirio.

Por eso me es tan familiar el pueblo ruso, tiene mi espíritu. Campesino hambriento y sufriente, pero artista y espiritual hasta su médula.

Nikos Kazantzakis lo describe con maestría : “El europeo coloca por encima de todo la inteligencia límpida, sumisa a la escala racional de los valores, el ruso coloca por encima de todo el alma, fuerza tenebrosa, rica, compleja, contradictoria, que impulsa al hombre, más allá de la razón, a la pasión violenta e irreflexiva. El ruso forma aún parte de la tierra, está lleno de tierra y de tinieblas cosmogónicas”

Un cuerpo en llagas sólo me horroriza. ¿Y los Cristos coloniales? Los primeros que vi de niño en los museos de mi ciudad ¿no eran el símbolo perfecto de un recargado barroco, lleno de sangre de la contrarreforma? Los indígenas americanos sin temor a los ríos de sangre abrazaron a ese Cristo. No se sorprendieron de sus llagas, de sus contusiones, la sangre coagulada, la piel amarilla y famélica.

Todo el símbolo del Cristo occidental se opone a la serenidad del buda en su lecho, en la cálida y relajada pose del león, como también se opone a esos iconos rusos donde Cristo se eleva entre el dorado fondo para tranquilizarnos.

¿Hay que ver las llagas y las contusiones para apoderarse de la imagen? ¿O solo nos quedamos con el Cristo tras su lucha espiritual?, el icono ruso resucitado. Tranquilo. Y ese pobre hombre ahí pudriéndose no tomó la pluma ni tampoco se dejo retratar, ¿como es que uno entonces pueda considerarse occidental? Uno no ama ninguna de las dos imágenes. Por que uno solamente se concentra en no pensarlos, en no imaginarlos. Ambos Cristos demandan una parte del mundo, para mí la paz y las llagas no aclaran nada.






viernes, 4 de septiembre de 2009

Violeta Parra - Cantores que Reflexionan




En la prisión de la ansiedad
medita un astro en alta voz;
gime y se agita como león,
como queriéndose escapar.
¿De dónde viene su corcel
con ese brillo abrumador?
¡Parece falso el arrebol
que se desprende de su ser!
"Viene del reino de Satán",
toda su sangre respondió,
"quemas el árbol del amor,
dejas cenizas al pasar".

Va prisionero del placer
y siervo de la vanidad;
busca la luz de la verdad,
mas la mentira está a sus pies.
Gloria le tiende terca red
y le aprisiona el corazón
en los silencios de su voz
que se va ahogando sin querer.
La candileja artificial
le ha encandilado la razón.
¡Dale tu mano, amigo Sol,
en su tremenda oscuridad!

¿Qué es lo que canta, digo yo?
No se consigue responder.
Vana es la abeja sin su miel,
vana la hoz sin segador.
¿Es el dinero alguna luz
para los ojos que no ven?
"Treinta denarios y una cruz",
responde el eco de Israel.
¿De dónde viene tu mentir,
y adónde empieza tu verdad?
¡Parece broma tu mirar,
llanto parece tu reír!

Y su conciencia dijo al fin,
"cántale al hombre en su dolor,
en su miseria y su sudor,
y en su motivo de existir."
Cuando del fondo de su ser
entendimiento así le habló,
un vino nuevo le endulzó
las amarguras de su hiel.
Hoy es su canto un azadón
que le abre surcos al vivir,
a la justicia en su raíz,
y a los raudales de su voz.

En su divina comprensión,
luces brotaban del cantor.

lunes, 31 de agosto de 2009

Epistolario



“Esta cabeza creadora, que vivía de la vida superior del arte, que conocía las necesidades superiores del espíritu y que estaba acostumbrada a ellas , esta cabeza ha sido ya desprendida de mis hombros; quedan los sueños, imágenes creadas por mí y todavía no encarnadas. Es cierto que me hacen sufrir; pero me queda el corazón – y también la carne y la sangre -, que también puede amar, sufrir, desear, recordar; y esto es la vida toda. ¡Se ve el sol!”

(Carta de Dostoievski a su hermano Michel desde la fortaleza Pedro y Pablo 22 De Diciembre de 1849)





viernes, 28 de agosto de 2009

Prólogo para Oncólogos



No me pidan un catálogo de mi experiencia, mi currículum podría ser el mas vacío del mundo . Pongámosle preceptor. Se que los grandes sabios del siglo XVIII trabajaban como preceptores y sufrían por ello, mala paga y mucho trabajo. Tanto como Kant y Heine tuvieron que hacer de educadores de los infantes burgueses y hasta administrar la casa.

Escribí este opúsculo sin ninguna esperanza, como ejecuto todo en mi vida. Tome en cuenta eso si, que los grandes filósofos de la antigüedad no diferenciaban filosofía de poesía. Como Heráclito y Parménides, esos que Nietzsche llamaba filósofos de la intemperie intelectual. No tenían ningún gigante sobre sus hombros y aún así doblegaron a la naturaleza. Al contrario, yo tengo demasiados gigantes sobre mis anudados hombros, y quiero que se mantengan ahí cubriendo lo mas posible mi fisonomía.

Mi lucha poética se refleja en la frase de Theodor Adorno. “Tras Auschwitz, no se puede hacer poesía”. Mi tímido aporte a eso sólo consistiría en ponerle un signo de interrogación a esa frase y quitarle lo categórico de su sentencia, esto sólo para entender nuestra época. Por que nuestra época no es más que una suma de derrumbes de todos los estados categóricos que el hombre pasado con esfuerzo se limitó a erguir.

Traslademos esa frase a nuestra casa ¿Se puede hacer poesía con las vísceras rotas? Pienso en mi primo que murió a los 33 años de cáncer, pienso en Bolaño con el hígado destrozado, en Kafka tosiendo sangre, en Ezra Pound enjaulado como pájaro, en Nietzsche besando caballos italianos. La fisiología es la única musa que ronca. No hay ideales pero lo humano sigue en pie. ¿Cual es la labor del poeta? Ninguna. No hay labores, ni utilitarismo. Sólo hay que soltar amarras. El autor, el autor, el autor. El sueño de la razón produce Goyas.



No hay nada mejor que humillarse frente al infinito decía Dostoievski . Eckhart , Blake, Swedenborg y todos los místicos lo han anhelado, y nosotros hoy ,sin ninguna esperanza recibimos ese infinito lleno de piojos. No hay ya nada .

Pero igual ese niño abandonado, harapiento, hirviendo en piojos nos mira pidiendo tutela.

Entonces sólo nos queda despiojar los absolutos.

No es importante hoy, quizás el “dios ha muerto” (Gott ist tot) pero es grave no reconocer la radioactividad que generó esa bomba. Estamos contaminados y nos acostamos sin saberlo. El “dios a muerto” no es una simple demostración de que "Dios no existe" que un ingeniero en conversación con su mujer y en su nuevo departamento de éxito, (tras la cena y bebiendo su vino importado), reconocen. No muere como muere un objeto. Sino muere la moralidad. La moralidad es el cáncer.

El pensamiento técnico descubre que no hay tal dios, que no existe. Ese dato es ingenuo, positivista. Si se reconoce que muere ya hay un daño. La blasfemia igual participa de lo sagrado – dice Camus- Pero nada afirma si no hay un dios. El cuerpo sufre sin gravedad.

Nosotros no queremos que resucite un concepto, más bien que se reconozca el crimen, que se abandonen las momias de reemplazo, que el hombre reconozca que está a merced de la radiactividad mas temible que haya padecido. Un diluvio sin lluvia. Un Gólgota sin cruces, silencioso, solitario, sin martirio explícito.

El infinito esta lleno de piojos como para que nos sea tan caro. Estamos aquí esperando un trasplante, un absoluto visceral. Al igual que ese poeta griego Arquiloco que arrojó su escudo a los matorrales y huyó salvando lo único real (el pellejo), nosotros arrojamos nuestra alma a los matorrales y huimos silenciosos y cantantes hacia la nada.

El gran neurasténico. Agosto 2009

jueves, 27 de agosto de 2009

William Blake The Marriage of Heaven and Hell




"The ancient tradition that the world will be consumed in fire at the end of six thousand years is true, as I have heard from Hell.
....the whole creation will be consumed and appear infinite and holy, whereas it now appears finite and corrupt.

This will come to pass by an improvement of sensual enjoyment...

If the doors of perception were cleansed, every thing would appear to man as it is, infinite."


“La Antigua tradición, según la cual el mundo será consumido por el fuego al cabo de seis mil años, es verdadera, lo supe en el Infierno.

…. la creación entera será consumida y todo aquello que ahora nos parece finito y corrupto aparecerá entonces como infinito y puro.
Esto llegará a suceder a través de un incremento del placer sensual...

Si las puertas de la percepción se despejaran , todo aparecería a los hombres como realmente es: infinito”.

martes, 25 de agosto de 2009

Diario

Si uno recibe el titulo universitario y tras la ceremonia de graduación lo deposita en el carro del supermercado contiguo, junto a la cerveza y la lechuga es señal de que se ha perdido totalmente la fe en el progreso.

Como Mersault de “El extranjero”, todas las justificaciones a futuros crímenes serán debido al clima. ¿Por que uno mataría a un árabe? Por el calor. ¿Por que uno se pone corbata para ir de mala gana a recibir un título? Por que teme que al no reaccionar a los más ínfimos ritos el absurdo lo devoraría todo.

Vuelvo a casa sin ningún otro objetivo que beber la cerveza y ver las luces de los barcos. Hay siquiera algo que tiene sentido; el calor.


No hay discursos, ni porvenir, ni responsabilidad, ni valores que opaquen siquiera un segundo la idea de la muerte. Esa “idea” que es más que la muerte misma, ya que esta no es un hecho, es la que hace poner a uno los diplomas sin delicadezas al lado de las lechugas…



“…Tomaba siempre la peor posibilidad: la apelación era rechazada. “Y bien, tendré que morir.” Antes que otros, es evidente. Pero todo el mundo sabe que la vida no vale la pena de ser vivida. En el fondo, no ignoraba que morir a los treinta años o a los setenta importa poco, pues, naturalmente, en ambos casos, otros hombres y otras mujeres vivían y así durante miles de años. En suma, nada podía ser más claro. Era siempre yo quien moriría, ahora o dentro de veinte años. En este punto, me molestaba un poco en el razonamiento el salto terrible que sentía dentro de mí pensando en veinte años de vida por venir. Pero lo reprimía imaginando cómo serían mis pensamientos dentro de veinte años, cuando a pesar de todo llegase el momento. Desde que uno debe morir, es evidente que no importa cómo ni cuándo. Por consiguiente (y lo difícil era no perder de vista todo lo que éste “por consiguiente” representaba en el razonar), por consiguiente, debía aceptar el rechazo de la apelación”. (Camus El extranjero)

lunes, 24 de agosto de 2009

Diario

Soy de los míseros, me he dado cuenta que buscaré el entendimiento por toda una vida, lo que algunos iluminados descubrieron en un segundo.

Pero ni el tiempo que toma lograrlo tiene sentido, una vida o un segundo, da lo mismo.

“Podría decir que si el lugar al que quiero llegar estuviera al final de una escalera, renunciaría a alcanzarlo. Pues allí donde quiero llegar verdaderamente debo estar ya de hecho”. (Wittgenstein, Observaciones)

La razón cansa a la vida. Y la vida es solo una proposición moderna para hacer sentir que tenemos mas experiencia, más “Historia”, pero esto sólo genera una vía, una confusa recta. Hay que aprender a aburrirse correctamente.

Vivir alejado de las clases privilegiadas produce privilegios alternativos. El martirio entre ellos. Uno saca pasaporte para sufrir, aun así es estúpido querer pertenecer a sectores sociales que no han hecho nada por el espíritu.

Leo en Jan Lukasiewicz:

“Siempre que me ocupo de problemas lógicos… me enfrento con una construcción de rigidez y complejidad inmensa… No puedo cambiar nada en ella; mediante un intenso trabajo sólo encuentro nuevos detalles en ella, y obtengo inmutables y eternas verdades. ¿Dónde y qué es este ideal de construcción? Un filósofo católico diría, es Dios, es el pensamiento de Dios”

Al lógico le esta impedido pensar así, esta sentencia es un recreo y un absurdo. Y si todo hombre de ciencia pensase así se maravillaría. Pero el conocimiento pierde si se maravilla.

Ser místico y no maravillarse.

Cuando los mayores pensadores matemáticos han vuelto por sobre el tema de lo divino. Pitágoras , Heráclito, Pascal, Descartes, Leibniz , Wittgenstein y en parte Spinoza, no han visto su trabajo como una “habilidad”, ni siquiera una genialidad, ni acaso moralidad. Han partido a priori a ordenar un “territorio”, una selva en caos que no deja escapar, pero que saben por su capacidad ordenadora, que habrá un claro, una luz. Esa luz es lo místico. Un matemático no es un hombre hábil, ni sabio. Es sólo un hombre atrapado por la inmutabilidad, pero esta apoderada por la razón, no le alcanza para el asombro total y definitivo.

*




¿Como podremos comprender por ejemplo el Tractatus de Wittgenstein? No sólo por que su tres cuartas partes son de lógica compleja, sino que sólo se manifiesta lo inefable de su gracia en su último cuarto, quizás el mas entendible para los mortales. Pero ¿por que Wittgenstein le dice a su maestro de origen Bertrand Russell que no entendió ni una palabra de sus Tractatus? , ¿Por qué este no sabía de lógica? Probablemente no es por que Russell no haya sido inteligente es que no entendió el Tractatus, sino por que era demasiado inteligente. Que quiere decir. Su incapacidad para vislumbrar el momento en que hay que callar. Para ver lo no escrito. Por hacer de la filosofía algo chato. Es decir no tener ninguna intuición o dirección clara a lo místico (acrecentada por la desesperanza y desilusión ligadas a un odio institucional de la religión , algo que es un odio mas al poder que a la religión). Ni siquiera poder hablar de lo "místico", eso sería lo fácil, sino determinar cuando callarse. Una tradición occidental es poca abierta a lo sagrado. Es un problema más que científico, cultural.

En Zettel Wittgenstein declara:

“Algunos filósofos (o como se les quiera llamar) sufren de lo que podría llamarse "loss of problems" o "pérdida de problemas". En tal caso, todo se les antoja absolutamente simple, y les parece que ya no existe ningún problema profundo, el mundo se hace vasto y chato y pierde toda profundidad; y lo que escriben se convierte en algo incalculablemente insulso y trivial. Russell y H.G. Wells sufren de esto”.




William Blake: El Vagabundo



Blake "Dios como un arquitecto" ilustración para The Ancient of Days, 1794





Querida madre, querida madre, qué
helada está la Iglesia,
pero la taberna es reconfortante,
agradable y cálida;
además, sé perfectamente dónde me
tratan bien,
aunque tal trato en el cielo nunca daría
resultado.


Pero si en la Iglesia nos dieran un
poquito de cerveza,
y un buen fogón que reconforte
nuestras almas,
cantaríamos y rezaríamos la jornada
entera,
y ni una sola vez nos apartaríamos
de la Iglesia.


De modo que el párroco podría
predicar, beber y cantar,
y estaríamos todos felices como pájaros
en primavera;
y la pobre dama abandonada, que
siempre está en la Iglesia,
se libraría de niños peleadores,
de ayunos y de latigazos.


Y Dios, regocijado como un padre
que ve
a sus hijos tan afables y dichosos como
él mismo,
ya no tendría más querellas con el
Diablo o el Barril,
sino que lo besaría, y le daría tragos
y vestimentas



De "Cantares de Experiencia"




.

lunes, 17 de agosto de 2009

Diario

Se llegó al rescate del cuerpo demasiado temprano, tan temprano que se le volvió a olvidar.
El cuerpo hoy vuelve al conflicto. ¿Habrá capacidad para realizar una orden de monjes de la nada?
Todo e individuo no hay más análisis. Nietzsche: “Me parece importante desembarazarse del todo, de la Unidad,... es necesario desmigajar el Universo, perder el respeto del todo”.

“Los dioses no estaban ya, y Cristo no estaba todavía, y de Cicerón a Marco Aurelio hubo un momento único en que el hombre estuvo solo”, la idea de Flaubert que inspiró las memorias de Adriano de Marguerite Yourcenar. Un espacio vacío entre Cicerón y Marco Aurelio. En el primero una Roma con los dioses alejándose y en el segundo aún carente de Cristo. En ese periodo Roma vivió en un vacío divino. La humanidad vive de esos ahogos, pequeñas soledades del cielo. La dramatizan, le entregan ese celo positivo donde lo orgánico necesita el protagonismo.
Pero ahora ni siquiera hay conciencia de soledad. No es la soledad el valor mas alto sino la capacidad artística de saber y ocuparse de ella.

"Pero a veces los buenos llegan también a un buen fin". Así es, y nosotros nos apoderamos de estos casos y los imputamos sin razón alguna a los dioses inmortales. Diágoras, el llamado "el Ateo", fue una vez a Samotracia y un cierto amigo le dijo: "Tú, que piensas que los dioses descuidan los asuntos de los hombres, ¿no ves todas las pinturas votivas que demuestran cuántas personas han escapado a la violencia de la tormenta y han llegado salvas a puerto a fuerza de hacer votos a los dioses?" "Así es —replicó Diágoras— sencillamente porque no hay en ninguna parte pinturas de todos los que han naufragado y han sido tragados por el mar." En otro viaje se encontró con una tormenta que sembró el pánico entre toda la multitud que llenaba la nave, y en su terror todos le dijeron que ellos mismos se la habían atraído sobre sí al recibirle a él a bordo de su nave; él les señaló un gran número de otras naves que estaban aguantando el mismo temporal en la misma trayectoria, y les preguntó si creían que esas otras naves llevaban también a bordo un Diágoras. El hecho realmente es que, en orden a tu buena o mala suerte, no importa nada cuál sea tu carácter o cuál haya sido tu vida pasada. (Cicerón, Sobre la Naturaleza de los Dioses)


*

Philipp Mainländer creyó que de los fragmentos que brotaron de la muerte de Dios (por lo demás un anuncio pre nietzschenao) es de donde surgió el universo. Justo en el momento en que es editado se mata. Su filosofía llevada a la perfección total en la praxis. El universo tiende al no ser. Un fragmento es la huella de la muerte del todo. El pensamiento desea retornar nostálgicamente al dios vivo. Al todo. Para Mainländer es mas sencillo, la autodestrucción es el destino por excelencia.

El peligro de la poíesis, lo advirtió Kafka que hizo prometerle a su amigo Max Brod que le que quemaría todos sus escritos cuando muriera. También lo vio Buda cuando dijo “un hijo, una cadena (Rahula) más”. El fragmento. La pérdida de unidad nos crea para la muerte. Un mosaico que dialoga pero que perece. Una unidad que muere para crear vida. Una obra que se escapa de las llamas para erguir a un Dios.


jueves, 13 de agosto de 2009

Diario

Buscando al Dios que no muere.
Es decir buscando al dios desconocido, absconditus
San Pablo fue a Grecia más a un acto de conocimiento que de fe. Pero un Dios que no muere , que olvida los comportamientos orgánicos, es un Dios al cual no se le puede conocer.Les señala a los griegos (o a la carroña que quedaba de ellos), ese Dios que ustedes llaman el desconocido, ese es el que les ofrezco. (Por que los griegos salvaguardando el olvido de algún culto divino tenían una estatua al Dios absconditus. La obra paulina en Atenas fue una simple e ingeniosa ocupación,los griegos o rieron o se convirtieron, no había termino medio.)


Una utopía de los nostálgicos. ¿El Dios del sufrimiento absurdo?
Nietzsche lo llama en La genealogía de la moral “Nostalgie de la croix” , frase tomada del gran poema de Paul Bourget:

“¡Pero que infeliz el que como yo rompe el yugo y se cura de la fe sin curarse de la necesidad generosa del martirio! Como un mal soldado expulsado de su rango oye el ruido de la batalla que lo llama y no sabe a que Dios consagrar toda su sangre”.


*

La edad cuando uno toma cuenta que el saber surgió mas como desesperación que por valor.Y ese descubrimiento, como el de la pólvora, genera la materia prima de todo el decaimiento de una civilización personal. Y el saber de antaño sano y fuerte como un corcel ahora se mira a si mismo. La razón pura nos dice como a los niños: hasta ahí pueden llegar. Los niños se devuelven temerosos pero intrigados. Si hay ahí un portón, una reja , una jaula , también habrá algo mas allá , pero el conocer rebota no traspasa.

*

Hace meses que no escucho sonar a un barco. Hoy si lo hice, ya no escucho nada, no tengo meses. Los fenómenos se gastan , la espiritualidad y el pensamiento se vuelven glucosa. No hay nada más.

¿Que tiene que ver conmigo es ruido que esta allá afuera y que llaman mundo?


*

Se me ha asignado (arrojado) una patria, un nombre y una clase, pero lo que no se me arrojo me fue obsequiado. Ser moderno. No estoy para ciudades. Ni dandy ni flaneur. Baudelaire :Mejor que un paraíso , un infierno artificial.

Sólo seguir fiel al tedio que es el único que permite que el Tiempo, como un pequeño hijo, me toque insistentemente el hombro para dar cuenta que el esta ahí conmigo.


martes, 11 de agosto de 2009

Diario



Jesús camina sobre el agua, Gustave Doré


El milagro es una rebeldía del devenir, es una consideración para con el observador, su necesidad radica en ser observado y su absurdo en que a pesar de ser una fractura igual se comprende.
El milagro es una pista explícita para la comprensión de lo imposible ¿Cómo identificamos un milagro?, por que primero identificamos lo imposible. Si comprendemos lo imposible entonces cualquier milagro queda anulado. El milagro no debería asociarse a una demostración.

El hecho esta en el mundo no varía mas que en su devenir. Lo que cambia en la interpretación del milagro es la disposición del conocimiento. Hoy un milagro no es tal no porque no suceda sino por que el conocimiento esta dispuesto de distinta forma. Es decir, el científico hoy no se asombra, ni es su trabajo desconcertarse frente a un hecho “milagroso”, sólo considerara que algo no es comprensible sólo por que no hay aún un mecanismo para su comprensión. El conocimiento aún no puede llegar a comprender ese fenómeno. En la antigüedad el milagro era pura manifestación, como no existía la ciencia moderna, la duda no era método, entonces el hecho se depositaba en su máximo esplendor no existía el paréntesis del científico , (algo así como : Desconocemos por ahora este fenómeno pero trabajaremos para comprenderlo.)

“Quien cree no se topará nunca con un milagro. Las estrellas no se ven de día”. Nos dice Kafka en su "Cuadernos en Octava".
El reconocer que algo es milagro es más que el milagro mismo. Poder juzgar que es lo imposible. Lo imposible es contingente y no eterno , lo imposible es una hipótesis.
Me imagino un milagro mudo y ciego, creado para ningún espectador, un milagro solo para si mismo. Si se "conocen" leyes de la naturaleza aunque se rompan ellas nos dicen que la coherencia es mas milagrosa que la falta de ella. La falta de coherencia de, por ejemplo, caminar sobre el agua es menos relevante que saber que no se puede hacer.
Creer que la naturaleza tenga leyes es erróneo pero necesario. El milagro es parte del drama, todo milagro necesita un anfiteatro.

Imaginar un milagro, el más grande de todos, pero que el público no lo reconociese. Esa inocencia frente a la ruptura de la naturaleza sería aún mayor que la ruptura misma.
La ley y la espontaneidad se contraponen. Si hay ley hay legislador. Por ende no hay leyes en la Naturaleza en el sentido más radical de estas. Mejor decir apropiación del devenir.Todo milagro expropia , es decir, no nos corresponde.

*

Es imposible que el mal sea sustancia, si nos embarcamos en la causa no hay mal sino transmisión. El mal es ausencia de bien dice San Agustín. Es carencia. Nadie es malo.
El derecho castiga el acto, aunque la alevosía y la premeditación suman males, en si mismos son deudores del acto.

El demonio es una invención precisa, si no se que es el mal, entonces este solo pasa de una causa a un efecto, no hay asesino, ni violador, ni voluntad sino un efecto. No entiendo el derecho pero lo necesito. La venganza es lo único que mueve al derecho. La compensación del castigo conforme a la pena sólo es un control formal, es lo menos significativo del derecho. Lo único que puede hacer un juicio es impedir que el acusado vuelva hacerlo. El acto no se paga. La venganza es mayor que el derecho. La venganza no busca una paga.

Para que el mal no sea un efecto entonces tendría que residir un mal fuera del mundo y eso no podemos conocerlo. El hombre pareciese aún no comprender en su verdadera dimensión lo que significa perder lo absoluto pero lo padece. El derecho sólo parece útil para el resguardo de la propiedad, cuando quiere ser más que eso y tiene que involucrarse implícitamente en lo ético queda impotente. Un juicio es una formalidad racional no tiene que ver con lo ético. ¿Como algo puede ser justo? O el perdón o la venganza, no como proposiciones metafísicas sino para denominar simplemente reacciones psicológicas. Aporía: no puede haber moral ni con un absoluto ni sin el . Sólo se puede "valorar" la intención , la inquietud moral.

Wittgenstein en el Tractatus:

"6.41 El sentido del mundo debe quedar fuera del mundo. En el mundo todo es como es y sucede como sucede: en él no hay ningún valor, y aunque lo hubiese no tendría ningún valor.
Si hay un valor que tenga valor, debe quedar fuera de todo lo que ocurre y de todo ser-así. Pues todo lo que ocurre y todo ser-así son casuales.
Lo que lo hace no casual no puede quedar en el mundo, pues de otro modo sería a su vez casual.
Debe quedar fuera del mundo."



El acusado como deudor. Los actos y la voluntad como bienes. El derecho como economía siempre es impotente.



jueves, 6 de agosto de 2009

El olvido de la manufactura



El logo , la marca, la idea , siempre estará a merced de un cliente, de un esteta, de un mercado, la manufactura por mas que sea el acto, el trabajo de esa idea se vera eclipsada por ella , y la marca el logo ,siempre traspasara mas allá del diseño.

Sebastiao Salgado insistía en su trabajo fotográfico “Trabajadores”, en no olvidar a la manufactura en pos del servicio, Salgado fotógrafo y economista denunciaba algo que hoy no se nota. Los retail contratan rostros millonarios para vender sus productos y hacer que olvidemos su origen, su trabajo, su condición de producción. Estos artistas , actores y rockers (Por ejemplo toda la pandilla bonita de Basement ) que se identifican con el estilo casual y que a su vez están orientados, por precio y forma, a la incipiente clase media, más que mostrarnos un estilo o una imagen nos hacen olvidar su manufactura.

El sistema económico es hegemónico por que es ingenieril y nuestra respuesta a él no. No puedo pensar más allá de que la principal virtud de la ingeniería es la astucia. La marca, el retail respaldado por el actor , sólo nos hace olvidar que la chaqueta que se hace en China , en Tailandia o en cualquier país hambriento que acepte esta manufactura, está realizada por una mano de obra barata. La manufactura tuvo que exiliarse a países que soportaran esas relaciones de producción.

Pero cualquier denuncia al sistema este lo toma con naturalidad e incluso incentiva su critica. Antes que reconozcamos un problema ya esta diseñada su solución ingenieril. Bono el cantante, no tardo en ser el símbolo de esta respuesta, el lanzó una colección de ropa (Edun) donde se dejaba bien claro el origen de la manufactura. Se vende el estilo y la marca, el rostro, pero no se olvidaban los actos manufactureros, su lema es: "Llevamos con nosotros la historia de la gente que hace nuestra ropa".

¿Genial no? Antes de la denuncia ya esta realizada la solución. Lo gigantesco de la problemática capitalista es que todo esta ya pensado anticipadamente, y que además nos puede convencer de que esta fiesta de capitales también puede jugar a ser ética. Los procesos de marketing tienen implícito su vacuna , no hay nada que derrotar por que ya todo esta saneado.

El acto del cambio primero es nunca creer que este sistema financiero es ético sino que la ética es una manifestación más del marketing. Y esta jugada no es buena ni mala sino astuta. Incluso la publicidad hoy esta alcanzando los mas altos niveles de emotividad, te habla a ti se preocupa por ti y tu familia, es tu amiga.

Lo importante es que cualquier desequilibrio que descubramos al interior del sistema ya esta resuelto de antemano con más y mejor ingeniería. Estos agentes crean los problemas y además los solucionan, nuestra labor consistiría solamente en disfrutar y consumir (y agradecer los valores que nos entregan las marcas) . La misma idea del olvido de la manufactura hoy en día ya es una idea de marketing en sí misma, mi discurso es anacrónico y carente de imaginación. No olvidemos que el sistema ya viene parchado éticamente.



lunes, 3 de agosto de 2009

October In The Railroad Earth ..Jack Kerouac



“… Y por entonces yo me acostaba en mi habitación en las largas tardes de Sábado, escuchando a Jumpin’ George con mi pinta de Tokay, sin marihuana, y reía debajo de las sábanas al oir aquella loca música, “Mama, he treats your daughter mean; Mama, Papa, y no te acerques aquí, porque te mataría, etc"; colocándome sin drogas en la penumbra de la habitación, y todos maravillados, sabiendo que el Negro, la esencia de América, habría siempre de hallar consuelo y propósito en las calles campesinas y no en lo abstracto de la moral, y que aún sin tener una iglesia, podías ver a sus pastores allí afuera, inclinándose frente a las mujeres, escuchar su voz vibrante diciendo, “Como quieras, Má, pero el gospel corrobora que el hombre nació del vientre de la mujer...”